miércoles, 18 de marzo de 2015

"Rosuvastatina: ganadora de la guerra de las estatinas, a pesar de la salud de los pacientes", señala Sidney Wolfe


Sidney Wolfe, BMJ, 17 de marzo de 2015

En los EE.UU. se gasta más en rosuvastatina que cualquier otra estatina. Sin embargo, la evidencia de sus beneficios para la salud siempre ha sido débiles y existe una creciente evidencia de efectos secundarios dañinos. Sidney Wolfe explica por qué cree que el fármaco debería haber sido retirado y por qué no se debe utilizar

El año pasado, la rosuvastatina (Crestor) fue el medicamento de marca más recetado en los EE.UU., con 22,3 millones de recetas y $ 5.8900 millones de dólares en ventas.1 Las ventas mundiales de 2013 fueron de $ 8.200 millones de dólares, la tercera más alta de cualquier medicamento de marca.2
Dada la vieja y continua, falta de evidencia comparativa de beneficios clínicos y la creciente evidencia de los riesgos de rosuvastatina, ¿cómo sucedió esto?
La respuesta corta es que de todas las estatinas todavía en el mercado, la potencia de la reducción de colesterol, miligramo por miligramo, de la rosuvastatina es superior a todos las demás, un hecho explotado en campañas publicitarias.
Pero ¿qué pasa en realidad con la mejora en la salud, la prevención de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares?

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Wolfe Sidney.
Rosuvastatin: winner in the statin wars, patients’ health notwithstanding
BMJ 2015; 350 :h1388