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lunes, 1 de agosto de 2016

Australian Prescriber 39(4) agosto de 2016


NPS, 1 de agosto de 2016

 Contenido




Articulos
Sinusitis aguda y dolor de garganta en la atención primaria Chris Del Mar
Gestión de la gota Andrew Finch
Caracterízación
Fármacos Top 10. Los 10 Fármacos más subsidiados del Año Julio 2014 - Junio de 2015.

Editoriales
La mejora de la transparencia en la industria farmacéutica Deborah Monk
La transparencia es buena, la independencia de la industria farmacéutica es mejor! Agnes Vitry

Articulos
Gestión de los síntomas conductuales y psicológicos de la demencia Stephen Macfarlane
Prescripción de psicofármacos a los adultos con discapacidad intelectual Julian N Trollor
Rituximab en las enfermedades autoinmunes Katrina L Randall

Cartas al editor
Problemas menstruales en las mujeres con discapacidad intelectual shrishti Dutta
Percances médicos
Hiperpotasemia crítica inducida por trimetoprima Alice Kennard

Nuevos fármacos
Nivolumab para el melanoma, cáncer de pulmón de células no microcítico
Paritaprevir / ritonavir / ombitasvir más dasabuvir / con ribavirina para la hepatitis C crónica
 

Número completo Aust Prescr 2016;39:4
en http://bit.ly/2aHOIzi

sábado, 30 de julio de 2016

Psicofármacos que matan y denegación organizada. Peter GØtzsche. Reseña


 Belén Calabozo Freile, Portal del medicamento, Salud Castilla y León
29 de julio de 2016
 
Recientemente se ha publicado el nuevo libro de Peter GØtzsche Psicofármacos que matan y denegación organizada, una denuncia muy documentada de la tendencia actual a utilizar psicofármacos de forma indiscriminada en ancianos, niños y enfermos sin diagnósticos claros. Aporta sólidas evidencias que demuestran que los psicofármacos,  en la mayoría  de las situaciones en que se utilizan, producen más daños que beneficios. Ansiolíticos, antidepresivos e incluso antipsicóticos se recetan masivamente sin tener en cuenta sus efectos dañinos.

El profesor Peter C. Gøtzsche  fundó el Nordic Cochrane Center y contribuyó  a la creación de la Cochrane Collaboration. Ha publicado más de 70 artículos en las 5 grandes revistas médicas (BMJ, LANCET, JAMA; Annals of Internal Medicine y New England Journal of Medicine). Es experto en el análisis de la investigación clínica y coautor de las siguientes guías: CONSORT para ensayos aleatorizados, STROBE para estudios observacionales, PRISMA para revisiones sistemáticas y metaanálisis, y SPIRIT para protocolos de ensayo. Su experiencia laboral en la industria farmacéutica, como médico internista e investigador, le da una visión global sobre el desarrollo y utilización de los medicamentos.

A continuación se reproducen y comentan algunos fragmentos recogidos en este libro:

Algunas reflexiones del autor:

…los médicos deberían evitar recetar psicofármacos en la primera visita, a menos que la situación sea grave…

…los psicofármacos son un arma peligrosa difícil de manejar … y la mayoría de ellos acaban causando más daños que beneficios. La clave está en la psicoterapia y el ejercicio físico…

…los niños no deberían ser medicados con psicofármacos, salvo en contadas ocasiones… el cerebro drogado de un niño no pude desarrollarse como debería…

…la opinión de que el abuso de los psicofármacos hace más daño que bien es compartida por muchos profesionales…

…más de medio siglo con tratamientos cada vez más sofisticados, no ha logrado reducir el problema de los trastornos mentales; de hecho, lo han aumentado considerablemente…



miércoles, 8 de junio de 2016

Peter C. Gøtzsche, "Las farmacéuticas inventan trastornos y enfermedades mentales para tener gente adicta a sus productos"



Entrevista a Peter C. Gøtzsche, autor de 'Medicamentos que matan y crimen organizado: cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud' y 'Psicofármacos que matan y denegación organizada'.


Jordi Sabaté, ElDiario.es , 8 de junio de 2016




En 2013 Peter C. Gøtzsche publicó el libro ' Medicamentos que matan y crimen organizado: cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud ' (Libros del Lince, 2014), donde cargaba duramente contra el sector farmacéutico, que conoce como la palma de su mano tras haber trabajado ocho años en él. La obra, en la que acusa a las compañías farmacéuticas de amañar las conclusiones de numerosas investigaciones en beneficio propio, levantó una gran controversia al ser el profesor Gøtzsche una gran autoridad en materia de diseño de estudios científicos.

Hace pocos días ha aparecido en España su último libro, titulado ' Psicofármacos Que Matan y denegación organizada' (Libros del Lince, 2015), donde Gøtzsche aborda el campo de la psiquiatría moderna y asegura que esta se ha simplificado hasta el extremo de limitarse a recetar los psicofármacos que la industria va lanzando al mercado. Siempre radical, aboga por abolirlos todos salvo en casos extremos, donde realmente se demuestre su aportación a la cura del enfermo. Para Gøtzsche, ansiolíticos, antidepresivos e incluso antipsicóticos se recetan sin tener en cuenta sus efectos dañinos.

El profesor Peter C. Gøtzsche se graduó como Máster de Ciencia en Biología y Química en 1974, y se licenció como médico en 1984. Es especialista en medicina interna, trabajó en la industria farmacéutica entre 1975 y 1983, y ejerció en hospitales de Copenhague entre 1984 y 1995. En 1993 contribuyó a la creación de la Cochrane Collaboration, una institución dedicada a revisar la veracidad de todos los estudios que se publican en el ámbito de la salud y así filtrar los intereses de las diferentes industrias en el negocio de la sanidad.

Su libro describe a los psiquiatras como profesionales dedicados a recetar medicamentos a los pacientes sin saber realmente si van a funcionar...

Una razón importante por la que la psiquiatría moderna está tan centrada en los fármacos es que la gente no sabe muy bien cuáles son ni sus beneficios ni sus daños. Yo tomé una actitud crítica respecto a estos fármacos; conseguí el acceso a estudios no publicados y fue entonces cuando me di cuenta de lo mucho que la industria farmacéutica, y en ocasiones también los psiquiatras, nos han engañado con sus ensayos clínicos.

¿No existen psicofármacos de beneficios comprobados?

Mediante las revisiones de muchísimos estudios he podido comprobar que el beneficio de muchos psicofármacos es dudoso, pero en cambio no existe duda de que pueden causar daños graves, que pueden incluir el suicidio, el homicidio o la muerte por otras causas. Otro problema es que probablemente todos estos fármacos son susceptibles de provocar daños permanentes en el cerebro cuando se usan a largo plazo, pero los pacientes que los quieren dejar, por lo general cuentan con muy poco apoyo por parte de sus médicos.

La psiquiatría actual reduce los problemas psicológicos a desequilibrios químicos que pueden ser curados con fármacos. ¿Hay intereses de la industria detrás de esta gran simplificación?

El cuento sobre los supuestos desequilibrios químicos fue inventado por un médico hace 61 años y la industria farmacéutica lo abrazó de inmediato. No he encontrado ninguna investigación que acredite científicamente que un desequilibrio químico es la causa de problemas psiquiátricos. Es más: los psiquiatras más relevantes son conscientes de que esto es una mentira y sin embargo muchos de ellos, tal vez la mayoría, siguen utilizándola a fin de persuadir a sus pacientes a continuar con su medicación.

El sueño de una solución rápida nunca desaparece, pero no hay soluciones rápidas en psiquiatría y los fármacos son muy raras veces la solución a los problemas de la gente. La profunda ironía es que quizás no haya un desequilibrio químico implicado salvo el que crean los propios psicofármacos, que en muchos casos funcionan como drogas adictivas.



Yo tomé una actitud crítica respecto a estos fármacos; conseguí el acceso a estudios no publicados y fue entonces cuando me di cuenta de lo mucho que la industria farmacéutica, y en ocasiones también los psiquiatras, nos han engañado con sus ensayos clínicos.


¿Podríamos decir entonces que estamos frente a una industria que inventa enfermedades para crear adictos a sus productos?

No es desacertado asegurar que la industria farmacéutica inventa enfermedades para conseguir gente enganchada a sus productos. Dicho esto, es cierto que hay muchas personas que sufren problemas mentales severos y necesitan en ocasiones un apoyo en la medicación. Pero creo que tratar estos problemas sistemáticamente con psicofármacos solo empeora la situación. La forma en que usamos las drogas psiquiátricas hoy en día sin duda causa mucho más daño que beneficio.

El 'trastorno bipolar', el 'TDAH', el 'trastorno obsesivo compulsivo', etc., son palabras que han entrado en el lenguaje común. ¿Son tales diagnósticos una simplificación de los problemas de la persona para adaptarlos a la aplicación de ciertos medicamentos?

Una de las grandes tragedias de la psiquiatría moderna es que muchos trastornos psiquiátricos son causados por los psicofármacos que se usan para tratar otro trastorno anterior; es decir, son daños colaterales, o efectos secundarios si se quiere. Por ejemplo, los efectos secundarios de la medicación para tratar el TDAH (trastorno por déficit de atención) coinciden bastante con el cuadro de diagnóstico de un trastorno bipolar.

Lo mismo ocurre con la depresión: los fármacos antidepresivos pueden provocar síntomas que cumplen con los criterios para diagnosticar un trastorno bipolar, por lo que también en este caso muchas personas sufren de efectos secundarios de los antidepresivos. Pero esto a menudo no se detecta y, por lo tanto, estas personas pueden, además, ser tratados con medicamentos antipsicóticos o de litio, o ambos.

En mi libro explico por qué no debemos ver el TDAH como un trastorno psiquiátrico, y la razón por la que la que los psiquiatras deberían centrarse en los problemas del entorno de los niños (el TDAH es más frecuente entre niños) en lugar de decir que son los propios niños el problema. Los medicamentos para el TDAH no resuelven ningún problema; de hecho, parecen agravarlos a largo plazo.

Usted sostiene que la gran mayoría de los fármacos psicoactivos deberían ser abolidos. ¿Cómo se trataría, en tal caso, una psicosis grave?

Hubo una revisión Cochrane que comparó las benzodiazepinas con los antipsicóticos para tratar la psicosis aguda. La misma mostró que los pacientes se calmaron más rápido con la benzodiazepina. El tratamiento estándar es aplicar antipsicóticos, pero he preguntado a muchos pacientes que han probado ambos tipos de fármacos, cuál preferirían en caso de sufrir un nuevo brote psicótico.

Todos los pacientes, hasta el momento, me han dicho que preferirían una benzodiazepina. Y les comprendo, ya que las benzodiazepinas no son tan tóxicas y peligrosas como antipsicóticos. Pero también es posible tratar la psicosis severa sin ningún tipo de medicamentos psiquiátricos. Sé de psiquiatras eminentes en varios países que nunca han usado un antipsicótico para tratar una psicosis. Solo han aplicado la psicoterapia, la empatía y el amor.

Muestran a los pacientes que se preocupan por ellos, que los respetan y tienen un verdadero interés en ellos, y es bien sabido que este enfoque es eficaz. Antipsicótico es un nombre demasiado engañoso, ya que estos fármacos no curan a nadie en contraste con los antibióticos, que realmente pueden salvar la vida de las personas si tienen una infección bacteriana grave. No estoy convencido de que necesitemos antipsicóticos en absoluto, ya que son muy tóxicos.

¿De verdad cree que una persona con una psicopatía severa puede tener una buena calidad de vida solo con terapia y sin medicamentos?

Está perfectamente documentado que muchas personas con psicosis graves pueden tener una buena calidad de vida sin psicofármacos. En realidad, la pregunta correcta es : ¿Pueden los medicamentos psiquiátricos empeorar la calidad de vida de las personas en promedio? Actualmente, mi grupo de investigación está estudiando la calidad de vida con y sin antidepresivos.

Hay muy pocos estudios publicados a este respecto y no tenemos acceso a los estudios no publicados por la Agencia Europea del Medicamento, aunque sabemos que no son pocos. En nuestra opinión, está claro por qué tan pocos estudios han sido publicados: sus resultados no dejan en buen lugar a la industria farmacéutica. 


original en http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/medicamentos-psiquiatria-psicofarmacos-peligros_0_517249096.html

martes, 8 de marzo de 2016

Mortalidad y uso de medicamentos psicotrópicos en pacientes con accidente cerebrovascular: un estudio basado en registros poblacionales




BMJ Open, 8 de marzo de 2016




Objetivos El estudio trata de describir si la medicación psicotrópica puede tener efectos secundarios a largo plazo en pacientes con accidente cerebrovascular en comparación con los controles.
Ámbito El uso de los datos nacionales de registro de los servicios de salud se identificaron en el Registro Nacional de Pacientes danés en Dinamarca. Información sobre el uso de medicación psicotrópica se obtuvo del Registro Danés de Medicamentos Estadísticas del producto.
Propósitos Se pretendió evaluar todas las causas de mortalidad en relación con el uso de las benzodiacepinas, antidepresivos y antipsicóticos en pacientes con accidente cerebrovascular y controles emparejados.
Participantes Pacientes con diagnóstico de accidente cerebrovascular y, o bien sin el uso de drogas o el preíndice de uso de medicación psicotrópica (n = 49 968) y en comparación con sujetos control (n = 86 100) agrupados por edad, género, estado civil y la ubicación de la comunidad.
Medida de resultado primaria mortalidad por todas las causas.
Resultados Todas las causas de mortalidad fueron mayores en pacientes con ictus previo en comparación con los sujetos control. El HR de mortalidad se incrementó en quienes fueron prescritos fármacos antidepresivos serotoninérgicos (HR = 1,699 (SD = 0,030), p = 0,001 en pacientes; HR = 1,908 (0,022),
p menor 0,001 en controles, respectivamente), antidepresivos tricíclicos (HR = 1,365 (0,045 ), p menor 0,001; HR = 1,733 (0,022), p menor 0,001), benzodiazepinas (HR = 1,643 (0,040), p menor 0,001; HR = 1,776 (0,053), p menor 0,001), fármacos tipo benzodiacepinas (HR = 1.776 (0.021), p menor 0,001; HR = 1,547 (0,025), p menor 0,001), los antipsicóticos de primera generación (HR = 2,001 (0,076), p menor 0,001; HR = 3,361 (0,159), p menor 0,001) y la segunda -Generación antipsicóticos (HR = 1,645 (0,070), p menor 0,001; HR = 2,555 (0,086), p menor 0,001), en comparación con el no uso de drogas.

<0 -generaci="" 1.776="" 1="" 2="" a="" accidente="" altos="" an="" antidepresivos="" antipsic="" benzodiacepinas="" benzodiazepinas="" br="" cerebrovascular.="" clases="" clicos="" comparaci="" comparados="" con="" controles="" de="" drogas.="" el="" en="" estad="" f="" generaci="" hr="" interacci="" la="" las="" lisis="" los="" m="" mayor="" mortalidad="" n="" no="" p="" pacientes="" para="" picos="" primera="" psicotr="" respectivamente="" rmacos="" s="" segunda="" significativamente="" sticamente="" sugiri="" ticos="" tipo="" tric="" uso="" y="">Conclusiones la mortalidad por todas las causas fue mayor en los pacientes con accidente cerebrovascular y controles tratados con benzodiacepinas, antidepresivos y antipsicóticos que en sus homólogos no tratados. Nuestros hallazgos sugieren que se debe tener cuidado en el uso y prescripción de estos fármacos, y que deben ser utilizados en conjunto con controles clínicos adecuados



el trabajo

Poul Jennum, Lone Baandrup, Helle K Iversen, Rikke Ibsen, Jakob Kjellberg . Mortality and use of psychotropic medication in patients with stroke: a population-wide, register based study .BMJ Open, 2016;6:e010662 doi:10.1136/bmjopen-2015-010662

jueves, 28 de enero de 2016

Decisiones sobre el uso de medicamentos psicotrópicos durante el embarazo: un estudio cualitativo



BMJ Open, 27 de enero de 2016


Objetivo entender las perspectivas de las mujeres con enfermedades mentales graves en relación con el uso de medicamentos psicotrópicos durante el embarazo.
Diseño entrevistas realizadas por investigadores pares femeninos con experiencia personal de efectuar o examinar las decisiones sobre el uso de medicamentos psicotrópicos en el embarazo, apoyados por investigadores profesionales.

Participantes 12 mujeres que habían tenido un bebé en los últimos 5 años y habían tomado antipsicóticos o estabilizadores del humor para una enfermedad mental severa dentro del período de 12 meses inmediatamente anterior al embarazo. El reclutamiento para el estudio fue a través de las redes de pares y las mujeres entrevistadas provenían de diferentes regiones de Inglaterra.
Ámbito Las entrevistas fueron realizadas en lugares donde las mujeres se sintieron cómodas y que se ajustaran a sus necesidades de cuidado infantil, incluyendo su casa, biblioteca local y la oficina de investigación.
Resultados Las opiniones expresadas demostraron intentos complejos de relacionarse con la toma de decisiones sobre el uso de medicamentos psicotrópicos durante el embarazo. En casi todos los casos, las mujeres expresaron la opinión de que los profesionales sanitarios tienen acceso a la información limitada dejando a las mujeres a confiar en la evidencia experimental y sentido común cuando se toman decisiones acerca de tomar el fármaco durante el embarazo.

Conclusiones Los hallazgos complementan la labor actual con la historia clínica electrónica, proporcionando explicaciones para la suspensión de los medicamentos psicotrópicos durante el embarazo. Es necesario seguir trabajando para comprender las perspectivas de los profesionales sanitarios en la prestación de servicios y la atención a las mujeres con enfermedad mental grave durante el embarazo.


el trabajo

Stevenson F1, Hamilton S2, Pinfold V2, Walker C2, Dare CR2, Kaur H2, Lambley R2, Szymczynska P3, Nicolls V4, Petersen I5.
Decisions about the use of psychotropic medication during pregnancy: a qualitative study.
BMJ Open. 2016 Jan 27;6(1):e010130. doi: 10.1136/bmjopen-2015-010130.

disponible en http://bit.ly/1XlPjnX

miércoles, 29 de abril de 2015

Ministro de Salud de Argentina Daniel Gollan abogó por el uso racional de medicamentos


Prensa Argentina,28 de abril de 2015

El ministro de Salud habló en la Comisión Nacional Asesora para el Uso Racional de Medicamentos y6 pidió trabajar sobre la prescripción de medicamentos de alto costo y bajo uso, la resistencia bacteriana por el uso indiscriminado de antibióticos y la excesiva prescripción de psicofármacos.

El ministro de Salud, Daniel Gollan, presidió hoy la reunión de la Comisión Nacional Asesora para el Uso Racional de Medicamentos a la que instó a trabajar en la producción de investigaciones y evidencias científicas en torno a las consecuencias sanitarias y económicas de la prescripción de medicamentos de alto costo y baja frecuencia; la resistencia bacteriana por el uso indiscriminado de antibióticos, y la excesiva prescripción de psicofármacos.

Se trata de los tres ítems seleccionados por la cartera sanitaria nacional para trabajar en el presente año, proponiéndose la realización de eventos en los que participen los diferentes actores gubernamentales y de las organizaciones científicas, de profesionales, empresariales, relacionadas con estas temáticas.

Durante el encuentro celebrado en la sede de la cartera sanitaria nacional en presencia de representantes de organismos públicos, de la Academia Nacional de Medicina, de sociedades científicas y colegios profesionales, entidades médicas y farmacéuticas gremiales, autoridades de hospitales y del ámbito universitario, Gollan propuso profundizar las tareas que lleva adelante la comisión creada en 2007 por resolución ministerial.

“Muchos médicos no prescribimos bien y muchos farmacéuticos no dispensan correctamente”, sostuvo Gollan antes de precisar que “un 32% del presupuesto de salud se lo llevan los medicamentos y de este porcentaje, alrededor de un tercio, los de alto costo y baja incidencia. Cuando prescribimos erróneamente, la inversión en salud se transforma en un gasto inútil y, en lugar de mejorar la salud de la población, hasta podemos generarle un daño.”

En relación a la resistencia bacteriana, otro de los ejes priorizados para el trabajo de la comisión, Gollan cuestionó “el uso indiscriminado de los antibióticos en la crianza de distintos tipo de animales de granja como pollos y cerdos para mejorar la performance de crecimiento. Para ese fin, muchos empresarios les están proporcionando una gran cantidad de antibióticos y generando así una alta resistencia” a los mismos en la población que los consume.

Gollan abogó por un trabajo “mancomunado y contundente” entre la cartera a su cargo, otras dependencias gubernamentales, los ministerios provinciales y colegios profesionales en esta problemática “que también tiene que ver con el uso racional de los medicamentos”.

Respecto del tercer eje de trabajo, Gollan consideró que la prescripción de psicofármacos “está siendo banalizada por parte de muchos médicos, lo mismo que su expendio por parte de los farmacéuticos”, y precisó que “después del consumo de alcohol, el de psicofármacos es la segunda causa de intoxicación que más se registra en los servicios de salud”.

Según estudios del SEDRONAR “hay 10 ó 12 maneras por las cuales el psicofármaco legalmente prescripto llega a personas a las cuales no se le han prescripto” y esto es causal cotidiana de accidentes y de casos de violencia familiar y social”, enfatizó el ministro.

La apertura del encuentro estuvo a cargo de Analía Amarilla, directora de Calidad en Servicios de Salud de la cartera sanitaria nacional, a quien acompañaron el secretario de Promoción y Programas Sanitarios, Federico Kaski, y el subsecretario de Políticas, Regulación y Fiscalización, Pablo Kohan.

La Comisión Nacional Asesora para el Uso Racional de Medicamentos tiene por objetivos delinear pautas para contribuir al uso racional de medicamentos; generar herramientas de información adecuada para su utilización en los medios masivos de comunicación; identificar los problemas generales de la prescripción y de calidad en la atención sanitaria relacionada con ello y desarrollar estrategias de intervención para promover el uso racional de medicamentos, entre otros.

Tras las palabras del ministro, los participantes se agruparon en tres comisiones para elaborar una agenda de trabajo que fructifique en un encuentro nacional antes de fin de año, la que permitirá visibilizar estas temáticas y adoptar las decisiones correspondientes.



El rol del Estado y el compromiso de todos los sectores


El ministro consideró que la problemática del uso racional de medicamentos no se limita al papel regulatorio del Estado sino que debe contar con la participación activa de todos los sectores involucrados en la temática.

“Hay una tendencia a generalizar que el Estado debe hacerse cargo de todo. Sin embargo esta problemática es también responsabilidad de muchos otros actores: el Estado no puede poner un gendarme en cada consultorio o en cada farmacia para controlar lo que prescriben los médicos o dispensan los farmacéuticos”, sentenció Gollan.

En este contexto el titular de Salud pidió a la comisión que “abra el debate y produzca evidencia científica desencadenando el proceso de discusión y debate porque éste no es un problema sólo del gobierno de turno sino de la sociedad en su conjunto”.

Explicó que los medicamentos de alto costo y baja incidencia también son una problemática en países como Francia, Inglaterra y España pese a que desarrollaron sistemas de salud ejemplares que hoy están siendo castigados por políticas de ajustes.

“Los medicamentos de alto costo y de baja incidencia están, ni más ni menos, poniendo en jaque a los sistemas de salud en todo el mundo y cuando digo ésto, digo en países que han tomado como política de Estado proteger la salud de la gente”, afirmó Gollan.

El ministro aseguró que ante esta problemática emergente “los países buscan criterios de racionalidad estableciendo protocolos científicamente avalados para evitar que cada uno de los profesionales haga lo que quiera porque en el futuro los sistemas de salud no van a poder pagar” dichos medicamentos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “más del 50% de todos los medicamentos se recetan, se dispensan o se venden en forma inadecuada” y al mismo tiempo “alrededor de un tercio de la población mundial no tiene acceso a medicamentos esenciales”.


nota original
http://prensa.argentina.ar/2015/04/28/57775-gollan-abogo-por-el-uso-racional-de-medicamentos.php

viernes, 9 de enero de 2015

Tómate una de estas si te duele

Costa L;  De MarcoJP , El País (Uruguay), 8 de enero de 2015

Todo esto entra dentro de las consecuencias que puede traer el consumo excesivo de analgésicos. Sí, analgésicos, esas pastillas aparentemente inocuas que toma cada vez que le duele algo.

Así lo advirtió en diálogo con El País Amalia Laborde, directora del Departamento de Toxicología del Hospital de Clínicas. Laborde no dio detalles sobre cuántos casos de ese tipo reciben al año pero indicó que “dentro de los vinculados con eventos agudos a medicamentos, los analgésicos están en segundo lugar después de los psicofármacos. Representan una situación clínica aguda bastante frecuente”.

Gustavo Tamosiunas, director del Departamento de Farmacología Clínica de la Facultad de Medicina, agregó al respecto sobre la ingesta de analgésicos en Uruguay: “De este tipo de medicamentos, el consumo es muy alto; como analgésico, como medicación para la fiebre, para la cefalea y para resfrío, sin duda es altísimo”.

A modo ilustrativo, un trabajo realizado por la contadora Virginia Arakelian en 2005 y tomado como referencia por el Ministerio de Salud Pública en un informe de ese año, registró que los analgésicos vendidos en farmacias de Montevideo equivalían al 60% de los fármacos dispensados. El 40% restante lo ocupaban, de más a menos ventas, antihipertensivos (16%), digestivos (9%), aniconceptivos (6%) y antibióticos (6%).

Paradójicamente, otro de los males asociados con el abuso de analgésicos es el dolor de cabeza. Según el diario El Mundo, de España, 1 de 50 personas a nivel mundial tiene cefalea causada por la ingesta excesiva de estos medicamentos. Y en algunos países el abuso es tan alto que ha superado al consumo de drogas ilícitas.

El problema no es nuevo. En 2012 Inglaterra decidió elaborar guías informativas para médicos y pacientes en las que estableció que tomarlos con demasiada frecuencia empeora el dolor de cabeza. ¿Cuánto es “demasiada frecuencia”? Los británicos fijaron la mitad de los días del mes como parámetro: llamaron a no ingerirlos por más de 15 días.

En cuanto a qué tipo de drogas consideran al hablar de este tema, existen dos grupos. Por un lado, están el paracetamol, la aspirina y los antiinflamatorios como el ibuprofeno (llamados no esteroideos).

Por el otro lado, están los más fuertes: triptanos (para tratar migraña), opiáceos (para el dolor agudo de cirugías o el dolor crónico) o una combinación de analgésicos. Para este grupo, los británicos bajaron la tolerancia a 10 ingestas al mes.

Medidas posibles.

Los especialistas uruguayos consideran que es necesario concientizar a la población, cuidar las ventas y revertir el fenómeno.

Tamosiunas apuntó que se debería controlar la publicidad y los mensajes a la población. “Sobre todo la publicidad de los medios masivos, que está invitando a que tomes y no tengas ningún dolorcito”, consideró.

Laborde reflexionó que “el dolor es uno de los sufrimientos más percibidos y menos tolerados y eso ha hecho que el acceso a los analgésicos se haya facilitado mucho y esté tan disponible que se haya perdido un poco el concepto de (que son un) medicamento”.

La especialista dijo que es comprensible que alguien tome algo si siente dolor, pero “hay personas que dicen Yo tengo cefaleas desde hace tiempo y siempre las controlé con esto. Quizás es importante transmitir que el hecho de que estén controlando el dolor no significa que estén controlando la enfermedad que la está causando. Es distinto”, concluyó.

Muchas drogas en muy pocas manos
Más del 80% de la población mundial carece total o parcialmente de acceso a analgésicos contra el dolor moderado o intenso y sufre, mientras 90% de estas sustancias es consumido por el 10% de los ciudadanos, principalmente en EE UU, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Europa, publicó El País de Madrid con base en un documento de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, órgano dependiente de la ONU.

Mientras no disponer de medicamentos legales “puede privar a los pacientes del derecho a sus beneficios”, una oferta excesiva de los mismos, el caso de Occidente, “puede llevar al abuso y a una subsiguiente drogodependencia”, advirtió el órgano de la ONU. La Federación Internacional Farmacéutica estimó a su vez que cada año se malgasta medio billón de dólares en el mundo debido al mal uso de los medicamentos.

Cuando se habla de abuso a los medicamentos se suele pensar en antibióticos y las cuestiones sobre si se respeta o no la prohibición de su venta sin receta en las farmacias. Sin embargo, en Uruguay y en el mundo, no son los únicos fármacos que preocupan a las autoridades. También lo hacen los analgésicos, esas aparentemente inofensivas pastillas que suelen no faltar en el bolsillo del caballero y la cartera de la dama.

Pues bien, sí son ofensivos, (o más bien dañinos), si se los toma de forma desmedida y sin cuidar los efectos que puedan causar sobre el cuerpo. ¿Qué efectos? La lista es larga y va desde dolores de cabeza constantes hasta sangrado de la vía digestiva. El País relevó la experiencia de otros países como Inglaterra y consultó a referentes uruguayos en este tema, en cuanto a por qué creen que se da esta tendencia y qué piensan que debería hacerse para revertirla. A nivel mundial, la ONU ha realizado informes específicos sobre el tema y cuenta con un organismo que lo monitorea y llama a los países a controlarlo para ayudar al paciente a cuidarse más.

Nosotros tratamos el mecanismo alterado que genera el dolor. Con el analgésico no estamos tratando la causa de la enfermedad. Pero el dolor necesita ser controlado, por eso uno entiende al que recurre a un analgésico.

El uso excesivo para controlar un dolor (que puede ser basado en alguna molestia trivial o puede ser un dolor signo de una enfermedad que se está gestando) hace que se pierda el control de cómo y cuánto deben usarse.


http://www.elpais.com.uy/vida-actual/calmantes-tomate-estas-te-duele.html

lunes, 16 de diciembre de 2013

Psicofármacos: cada vez más personas se automedican

El Día, 15 de diciembre  2013
Los últimos datos ponen en evidencia un aumento en el consumo de pastillas para dormir o para tratar la ansiedad sin prescripción médica, y revelan además que son los jóvenes los principales consumidores
Las exigencias emocionales, los problemas de fin de año, la incertidumbre laboral, las inseguridad o los problemas propios de cualquier vida. Sea lo que sea, en los tiempos que corren todo parece resolverse con una pastillita para estar mejor. Así, al menos, lo demuestran los últimos trabajos referidos al consumo de psicofármacos en nuestra región y el país, todos los cuales coinciden en que no sólo existe una tendencia al abuso y a consumir estos productos sin prescripción médica, sino también que los principales consumidores son cada vez más personas jóvenes. 
Según el último estudio nacional en población de 12 a 65 años sobre consumo de sustancias psicoactivas, realizado por la Secretaría de Programación para Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el 2% del rango etario de 12 a 17 consumió alguna vez en la vida psicofármacos y, de 18 a 24 años, el porcentaje fue de 7. 
De esos resultados, lo hicieron bajo prescripción médica el 52,4% en el primer caso, y el 51,1 en el segundo. El consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción: ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda 
 A nivel local, un sondeo realizado por la cátedra de Farmacología Básica de la facultad de Ciencias Médicas de la UNLP sobre 5170 jóvenes mostró que el 6,9% de los jóvenes consumían psicofármacos (en su mayoría benzodiacepinas) y que en el 39% de estos casos ese consumo era asociado a una automedicación. 
La lista de las benzodiacepinas consumidas fue variada: Alprazolam, Clonazepam, Diazepam, Bromazepam, Lorazepam y Flunitrazepam entre otros. 
Las razones brindadas para justificar el consumo fueron “para inducir el sueño” (34,2%), para “estar tranquilo previo a un examen” (20%) por “contracturas musculares” (22,2%). Lo más llamativo es que en el 41% de los casos, el consumo de este tipo de psicofármacos se dio durante las horas diurnas.
A la hora de buscar algunas razones que expliquen esta tendencia creciente a recurrir a los psicofármacos, Gustavo Marin, doctor en Medicina y docente de la UNLP, opina que ya “desde práctica médica se contribuyó a medicalizar distintas situaciones que antes considerábamos normales y hoy hemos convertido en enfermedades, muchas de ellas inventadas. Los chicos traviesos de antes, por ejemplo, hoy tienen diagnóstico de hiperactividad; los antiguos tímidos hoy tienen fobia social y ameritan recibir psicofármacos”. 
Un dato preocupante es que, según el trabajo realizado por la UNLP, en el 18,6% de los casos los medicamentos utilizados se adquirieron fuera de las farmacias, con lo cual no se puede garantizar la procedencia y calidad de los mismos. 
Por otro lado, se pudo detectar un mayor consumo de psicofármacos en aquellos estudiantes que vivían solos o en aquellos sin al menos un integrante de su familia. Hay datos del Indec que también echan luz sobre el fenómeno.
Según ese organismo, de hecho, en el tercer trimestre del año pasado los medicamentos de mayor facturación fueron los del sistema nervioso con 913 millones de pesos, seguidos por los destinados al aparato digestivo y metabolismo con 839 millones, los medicamentos del aparato cardiovascular con 821 millones, y los antineoplásicos e inmunomoduladores con 806 millones de pesos.
Estos cuatro grupos de medicamentos concentraron el 56,5% de la facturación total. 
Tanto los datos del Indec como los revelados por la Sedronar o la UNLP confirman algo que médicos y farmacéuticos conocen muy bien: el consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción. 
Ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda, y como se dijo preocupa el incremento de consumo en personas cada vez más jóvenes. algunas razones
Para el psiquiatra Ernesto Dabone, el motivo de este incremento en el consumo “hay que buscarlo en la sociedad. Se vive de manera ansiosa y con una carga violenta que dispara todo tipo de fobias y temores. 
Ante ese cuadro general, es casi lógico que los medicamentos del sistema nervioso sean los que más se vendan”. 
El centro de asesoramiento y asistencia toxicológica del Hospital de Niños atiende a pacientes de toda la Provincia. La médica Ana María Girardelli, responsable del centro de toxicología, confirma las tendencias de los distintos relevamientos. “Hace años que llevamos los registros y vemos que hay un incremento de casos. Más de la mitad de las personas que atendemos llegan con intoxicaciones agudas por alcohol y por psicofármacos de la familia de las benzodiacepinas”, indica Girardelli, también titular de la cátedra de toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP.
 Según Dabone, en tanto, otra de las razones del fenómeno hay que rastrearla en la facilidad de acceso a los psicofármacos que existe actualmente. “Son medicamentos que se consiguen sin recetas y ahí entra también la responsabilidad de muchos farmacéuticos -dice-. Hoy por hoy se nota una cultura donde la gente cree que el Alplax o el Rivotril sirven para dormir, pero en realidad son ansiolíticos. 
No se consulta al médico y los que recetan, muchas veces, no son especialistas en el tema sino conocidos o personas a los que alguien se los recomendó. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Les recetan una vez, y se transforma en un proceso de tipo adictivo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada”. 
nota completa
http://bit.ly/1bePxCZ


la nota se refiere al trabajo de 2010

Marín G.H., Cañás M., Carlson S., Silvestrini M.P., Corva S., Mestorino N., Errecalde J & GIS.   Self-Medication, Substance Abuse and Alcohol Consumption in Students Attending to La Plata National University, Argentina.  Lat. Am. J. Pharm. 2010; 29 (8): 1425-30. 
comentado en
Psicofármacos: cada vez más personas se automedican Los últimos datos ponen en evidencia un aumento en el consumo de pastillas para dormir o para tratar la ansiedad sin prescripción médica, y revelan además que son los jóvenes los principales consumidores Clic para ampliarLas exigencias emocionales, los problemas de fin de año, la incertidumbre laboral, las inseguridad o los problemas propios de cualquier vida. Sea lo que sea, en los tiempos que corren todo parece resolverse con una pastillita para estar mejor. Así, al menos, lo demuestran los últimos trabajos referidos al consumo de psicofármacos en nuestra región y el país, todos los cuales coinciden en que no sólo existe una tendencia al abuso y a consumir estos productos sin prescripción médica, sino también que los principales consumidores son cada vez más personas jóvenes. Según el último estudio nacional en población de 12 a 65 años sobre consumo de sustancias psicoactivas, realizado por la Secretaría de Programación para Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el 2% del rango etario de 12 a 17 consumió alguna vez en la vida psicofármacos y, de 18 a 24 años, el porcentaje fue de 7. De esos resultados, lo hicieron bajo prescripción médica el 52,4% en el primer caso, y el 51,1 en el segundo. El consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción: ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda A nivel local, un sondeo realizado por la cátedra de Farmacología Básica de la facultad de Ciencias Médicas de la UNLP sobre 5170 jóvenes mostró que el 6,9% de los jóvenes consumían psicofármacos (en su mayoría benzodiacepinas) y que en el 39% de estos casos ese consumo era asociado a una automedicación. La lista de las benzodiacepinas consumidas fue variada: Alprazolam, Clonazepam, Diazepam, Bromazepam, Lorazepam y Flunitrazepam entre otros. Las razones brindadas para justificar el consumo fueron “para inducir el sueño” (34,2%), para “estar tranquilo previo a un examen” (20%) por “contracturas musculares” (22,2%). Lo más llamativo es que en el 41% de los casos, el consumo de este tipo de psicofármacos se dio durante las horas diurnas. A la hora de buscar algunas razones que expliquen esta tendencia creciente a recurrir a los psicofármacos, Gustavo Marin, doctor en Medicina y docente de la UNLP, opina que ya “desde práctica médica se contribuyó a medicalizar distintas situaciones que antes considerábamos normales y hoy hemos convertido en enfermedades, muchas de ellas inventadas. Los chicos traviesos de antes, por ejemplo, hoy tienen diagnóstico de hiperactividad; los antiguos tímidos hoy tienen fobia social y ameritan recibir psicofármacos”. Clic para ampliarUn dato preocupante es que, según el trabajo realizado por la UNLP, en el 18,6% de los casos los medicamentos utilizados se adquirieron fuera de las farmacias, con lo cual no se puede garantizar la procedencia y calidad de los mismos. Por otro lado, se pudo detectar un mayor consumo de psicofármacos en aquellos estudiantes que vivían solos o en aquellos sin al menos un integrante de su familia. Hay datos del Indec que también echan luz sobre el fenómeno. Según ese organismo, de hecho, en el tercer trimestre del año pasado los medicamentos de mayor facturación fueron los del sistema nervioso con 913 millones de pesos, seguidos por los destinados al aparato digestivo y metabolismo con 839 millones, los medicamentos del aparato cardiovascular con 821 millones, y los antineoplásicos e inmunomoduladores con 806 millones de pesos. Estos cuatro grupos de medicamentos concentraron el 56,5% de la facturación total. Tanto los datos del Indec como los revelados por la Sedronar o la UNLP confirman algo que médicos y farmacéuticos conocen muy bien: el consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción. Ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda, y como se dijo preocupa el incremento de consumo en personas cada vez más jóvenes. algunas razones Para el psiquiatra Ernesto Dabone, el motivo de este incremento en el consumo “hay que buscarlo en la sociedad. Se vive de manera ansiosa y con una carga violenta que dispara todo tipo de fobias y temores. Ante ese cuadro general, es casi lógico que los medicamentos del sistema nervioso sean los que más se vendan”. El centro de asesoramiento y asistencia toxicológica del Hospital de Niños atiende a pacientes de toda la Provincia. La médica Ana María Girardelli, responsable del centro de toxicología, confirma las tendencias de los distintos relevamientos. “Hace años que llevamos los registros y vemos que hay un incremento de casos. Más de la mitad de las personas que atendemos llegan con intoxicaciones agudas por alcohol y por psicofármacos de la familia de las benzodiacepinas”, indica Girardelli, también titular de la cátedra de toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP. Según Dabone, en tanto, otra de las razones del fenómeno hay que rastrearla en la facilidad de acceso a los psicofármacos que existe actualmente. “Son medicamentos que se consiguen sin recetas y ahí entra también la responsabilidad de muchos farmacéuticos -dice-. Hoy por hoy se nota una cultura donde la gente cree que el Alplax o el Rivotril sirven para dormir, pero en realidad son ansiolíticos. No se consulta al médico y los que recetan, muchas veces, no son especialistas en el tema sino conocidos o personas a los que alguien se los recomendó. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Les recetan una vez, y se transforma en un proceso de tipo adictivo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada”. Las palabras de Dabone no son caprichosas: según estudios realizados por la Universidad Maimónides y el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica, la publicidad de medicamentos incita a la automedicación o al mal uso de fármacos, problemas que se cobran en la Argentina unas 22 mil vidas por año. Desde la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Maimónides se precisó que de las 22 mil muertes, el 50% corresponde a la polifarmacia (tomar simultáneamente seis medicamentos o más), que en general afecta en los mayores de 65. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada” “En nuestro país la gente asocia drogas con cocaína y marihuana -dice el experto-. Sin embargo, cuando hablamos de drogas en el imaginario colectivo no aparece ni el alcohol ni los psicofármacos. Cosa curiosa, sobre todo si se tiene en cuenta que los medicamentos son sustancias de abuso pero que muy pocos identifican como drogas. La razón de esto es sencilla: el alcohol está aceptado socialmente -el 95 por ciento de los mayores de 18 años del país usa o usó alcohol alguna vez-, al igual que el tabaco y los psicofármacos. Sólo se asocian como drogas, las ilegales. Y mientras tanto el consumo de clonazepam, por dar un ejemplo, está por las nubes”. maldita automedicacion Para Dabone, como para muchos especialistas, la automedicación y otros problemas relacionados con el mal uso de medicamentos es una tragedia silenciosa a la que no escapa nuestra Región: según los datos de un estudio desarrollado por el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb) durante el año pasado, 340 personas murieron por problemas relacionados con medicamentos (PRM) en La Plata mientras otras 2.400 debieron ser hospitalizadas por la misma causa. Mientras tanto, 22.700 fallecieron por causas similares en el país, lo que equivale a 60 decesos por día o uno cada 23 minutos. Los autores del estudio hablan de una problemática que se profundiza: si en 2012 en toda la Argentina habían muerto 22.700 personas a raíz de problemas relacionados con medicamentos, esa misma cifra había sido de 21.800 en 2011 y de 20 mil en 2010. El trabajo fue realizado en más de 6.800 centros de salud públicos y privados de todo el país y se basó en el cruce de datos de partidas de defunción, internaciones e historias clínicas. “Con los métodos habituales de estadística hay internaciones y decesos que se explican por ejemplo, por un problema hepático, gástrico o cardíaco y cuando se ahonda en ese trastorno se descubre que está relacionado con el consumo abusivo o el mal uso de determinados medicamentos”, afirman los autores del trabajo.

Leer más en file:///home/admi/Descargas/Psicof%C3%A1rmacos:%20cada%20vez%20m%C3%A1s%20personas%20se%20automedican,%20UNLP,%20La%20Plata,%20Ciencias%20M%C3%A9dicas,%20Universidad%20Maim%C3%B3nides.%20Informaci%C3%B3n%20General,%2015%20de%20diciembre%20de%202013,%20Diario%20El%20D%C3%ADa,%20La%20Plata,%20Argentina.htm
Psicofármacos: cada vez más personas se automedican Los últimos datos ponen en evidencia un aumento en el consumo de pastillas para dormir o para tratar la ansiedad sin prescripción médica, y revelan además que son los jóvenes los principales consumidores Clic para ampliarLas exigencias emocionales, los problemas de fin de año, la incertidumbre laboral, las inseguridad o los problemas propios de cualquier vida. Sea lo que sea, en los tiempos que corren todo parece resolverse con una pastillita para estar mejor. Así, al menos, lo demuestran los últimos trabajos referidos al consumo de psicofármacos en nuestra región y el país, todos los cuales coinciden en que no sólo existe una tendencia al abuso y a consumir estos productos sin prescripción médica, sino también que los principales consumidores son cada vez más personas jóvenes. Según el último estudio nacional en población de 12 a 65 años sobre consumo de sustancias psicoactivas, realizado por la Secretaría de Programación para Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el 2% del rango etario de 12 a 17 consumió alguna vez en la vida psicofármacos y, de 18 a 24 años, el porcentaje fue de 7. De esos resultados, lo hicieron bajo prescripción médica el 52,4% en el primer caso, y el 51,1 en el segundo. El consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción: ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda A nivel local, un sondeo realizado por la cátedra de Farmacología Básica de la facultad de Ciencias Médicas de la UNLP sobre 5170 jóvenes mostró que el 6,9% de los jóvenes consumían psicofármacos (en su mayoría benzodiacepinas) y que en el 39% de estos casos ese consumo era asociado a una automedicación. La lista de las benzodiacepinas consumidas fue variada: Alprazolam, Clonazepam, Diazepam, Bromazepam, Lorazepam y Flunitrazepam entre otros. Las razones brindadas para justificar el consumo fueron “para inducir el sueño” (34,2%), para “estar tranquilo previo a un examen” (20%) por “contracturas musculares” (22,2%). Lo más llamativo es que en el 41% de los casos, el consumo de este tipo de psicofármacos se dio durante las horas diurnas. A la hora de buscar algunas razones que expliquen esta tendencia creciente a recurrir a los psicofármacos, Gustavo Marin, doctor en Medicina y docente de la UNLP, opina que ya “desde práctica médica se contribuyó a medicalizar distintas situaciones que antes considerábamos normales y hoy hemos convertido en enfermedades, muchas de ellas inventadas. Los chicos traviesos de antes, por ejemplo, hoy tienen diagnóstico de hiperactividad; los antiguos tímidos hoy tienen fobia social y ameritan recibir psicofármacos”. Clic para ampliarUn dato preocupante es que, según el trabajo realizado por la UNLP, en el 18,6% de los casos los medicamentos utilizados se adquirieron fuera de las farmacias, con lo cual no se puede garantizar la procedencia y calidad de los mismos. Por otro lado, se pudo detectar un mayor consumo de psicofármacos en aquellos estudiantes que vivían solos o en aquellos sin al menos un integrante de su familia. Hay datos del Indec que también echan luz sobre el fenómeno. Según ese organismo, de hecho, en el tercer trimestre del año pasado los medicamentos de mayor facturación fueron los del sistema nervioso con 913 millones de pesos, seguidos por los destinados al aparato digestivo y metabolismo con 839 millones, los medicamentos del aparato cardiovascular con 821 millones, y los antineoplásicos e inmunomoduladores con 806 millones de pesos. Estos cuatro grupos de medicamentos concentraron el 56,5% de la facturación total. Tanto los datos del Indec como los revelados por la Sedronar o la UNLP confirman algo que médicos y farmacéuticos conocen muy bien: el consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción. Ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda, y como se dijo preocupa el incremento de consumo en personas cada vez más jóvenes. algunas razones Para el psiquiatra Ernesto Dabone, el motivo de este incremento en el consumo “hay que buscarlo en la sociedad. Se vive de manera ansiosa y con una carga violenta que dispara todo tipo de fobias y temores. Ante ese cuadro general, es casi lógico que los medicamentos del sistema nervioso sean los que más se vendan”. El centro de asesoramiento y asistencia toxicológica del Hospital de Niños atiende a pacientes de toda la Provincia. La médica Ana María Girardelli, responsable del centro de toxicología, confirma las tendencias de los distintos relevamientos. “Hace años que llevamos los registros y vemos que hay un incremento de casos. Más de la mitad de las personas que atendemos llegan con intoxicaciones agudas por alcohol y por psicofármacos de la familia de las benzodiacepinas”, indica Girardelli, también titular de la cátedra de toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP. Según Dabone, en tanto, otra de las razones del fenómeno hay que rastrearla en la facilidad de acceso a los psicofármacos que existe actualmente. “Son medicamentos que se consiguen sin recetas y ahí entra también la responsabilidad de muchos farmacéuticos -dice-. Hoy por hoy se nota una cultura donde la gente cree que el Alplax o el Rivotril sirven para dormir, pero en realidad son ansiolíticos. No se consulta al médico y los que recetan, muchas veces, no son especialistas en el tema sino conocidos o personas a los que alguien se los recomendó. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Les recetan una vez, y se transforma en un proceso de tipo adictivo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada”. Las palabras de Dabone no son caprichosas: según estudios realizados por la Universidad Maimónides y el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica, la publicidad de medicamentos incita a la automedicación o al mal uso de fármacos, problemas que se cobran en la Argentina unas 22 mil vidas por año. Desde la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Maimónides se precisó que de las 22 mil muertes, el 50% corresponde a la polifarmacia (tomar simultáneamente seis medicamentos o más), que en general afecta en los mayores de 65. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada” “En nuestro país la gente asocia drogas con cocaína y marihuana -dice el experto-. Sin embargo, cuando hablamos de drogas en el imaginario colectivo no aparece ni el alcohol ni los psicofármacos. Cosa curiosa, sobre todo si se tiene en cuenta que los medicamentos son sustancias de abuso pero que muy pocos identifican como drogas. La razón de esto es sencilla: el alcohol está aceptado socialmente -el 95 por ciento de los mayores de 18 años del país usa o usó alcohol alguna vez-, al igual que el tabaco y los psicofármacos. Sólo se asocian como drogas, las ilegales. Y mientras tanto el consumo de clonazepam, por dar un ejemplo, está por las nubes”. maldita automedicacion Para Dabone, como para muchos especialistas, la automedicación y otros problemas relacionados con el mal uso de medicamentos es una tragedia silenciosa a la que no escapa nuestra Región: según los datos de un estudio desarrollado por el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb) durante el año pasado, 340 personas murieron por problemas relacionados con medicamentos (PRM) en La Plata mientras otras 2.400 debieron ser hospitalizadas por la misma causa. Mientras tanto, 22.700 fallecieron por causas similares en el país, lo que equivale a 60 decesos por día o uno cada 23 minutos. Los autores del estudio hablan de una problemática que se profundiza: si en 2012 en toda la Argentina habían muerto 22.700 personas a raíz de problemas relacionados con medicamentos, esa misma cifra había sido de 21.800 en 2011 y de 20 mil en 2010. El trabajo fue realizado en más de 6.800 centros de salud públicos y privados de todo el país y se basó en el cruce de datos de partidas de defunción, internaciones e historias clínicas. “Con los métodos habituales de estadística hay internaciones y decesos que se explican por ejemplo, por un problema hepático, gástrico o cardíaco y cuando se ahonda en ese trastorno se descubre que está relacionado con el consumo abusivo o el mal uso de determinados medicamentos”, afirman los autores del trabajo.

Leer más en file:///home/admi/Descargas/Psicof%C3%A1rmacos:%20cada%20vez%20m%C3%A1s%20personas%20se%20automedican,%20UNLP,%20La%20Plata,%20Ciencias%20M%C3%A9dicas,%20Universidad%20Maim%C3%B3nides.%20Informaci%C3%B3n%20General,%2015%20de%20diciembre%20de%202013,%20Diario%20El%20D%C3%ADa,%20La%20Plata,%20Argentina.htm
Psicofármacos: cada vez más personas se automedican Los últimos datos ponen en evidencia un aumento en el consumo de pastillas para dormir o para tratar la ansiedad sin prescripción médica, y revelan además que son los jóvenes los principales consumidores Clic para ampliarLas exigencias emocionales, los problemas de fin de año, la incertidumbre laboral, las inseguridad o los problemas propios de cualquier vida. Sea lo que sea, en los tiempos que corren todo parece resolverse con una pastillita para estar mejor. Así, al menos, lo demuestran los últimos trabajos referidos al consumo de psicofármacos en nuestra región y el país, todos los cuales coinciden en que no sólo existe una tendencia al abuso y a consumir estos productos sin prescripción médica, sino también que los principales consumidores son cada vez más personas jóvenes. Según el último estudio nacional en población de 12 a 65 años sobre consumo de sustancias psicoactivas, realizado por la Secretaría de Programación para Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el 2% del rango etario de 12 a 17 consumió alguna vez en la vida psicofármacos y, de 18 a 24 años, el porcentaje fue de 7. De esos resultados, lo hicieron bajo prescripción médica el 52,4% en el primer caso, y el 51,1 en el segundo. El consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción: ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda A nivel local, un sondeo realizado por la cátedra de Farmacología Básica de la facultad de Ciencias Médicas de la UNLP sobre 5170 jóvenes mostró que el 6,9% de los jóvenes consumían psicofármacos (en su mayoría benzodiacepinas) y que en el 39% de estos casos ese consumo era asociado a una automedicación. La lista de las benzodiacepinas consumidas fue variada: Alprazolam, Clonazepam, Diazepam, Bromazepam, Lorazepam y Flunitrazepam entre otros. Las razones brindadas para justificar el consumo fueron “para inducir el sueño” (34,2%), para “estar tranquilo previo a un examen” (20%) por “contracturas musculares” (22,2%). Lo más llamativo es que en el 41% de los casos, el consumo de este tipo de psicofármacos se dio durante las horas diurnas. A la hora de buscar algunas razones que expliquen esta tendencia creciente a recurrir a los psicofármacos, Gustavo Marin, doctor en Medicina y docente de la UNLP, opina que ya “desde práctica médica se contribuyó a medicalizar distintas situaciones que antes considerábamos normales y hoy hemos convertido en enfermedades, muchas de ellas inventadas. Los chicos traviesos de antes, por ejemplo, hoy tienen diagnóstico de hiperactividad; los antiguos tímidos hoy tienen fobia social y ameritan recibir psicofármacos”. Clic para ampliarUn dato preocupante es que, según el trabajo realizado por la UNLP, en el 18,6% de los casos los medicamentos utilizados se adquirieron fuera de las farmacias, con lo cual no se puede garantizar la procedencia y calidad de los mismos. Por otro lado, se pudo detectar un mayor consumo de psicofármacos en aquellos estudiantes que vivían solos o en aquellos sin al menos un integrante de su familia. Hay datos del Indec que también echan luz sobre el fenómeno. Según ese organismo, de hecho, en el tercer trimestre del año pasado los medicamentos de mayor facturación fueron los del sistema nervioso con 913 millones de pesos, seguidos por los destinados al aparato digestivo y metabolismo con 839 millones, los medicamentos del aparato cardiovascular con 821 millones, y los antineoplásicos e inmunomoduladores con 806 millones de pesos. Estos cuatro grupos de medicamentos concentraron el 56,5% de la facturación total. Tanto los datos del Indec como los revelados por la Sedronar o la UNLP confirman algo que médicos y farmacéuticos conocen muy bien: el consumo y venta de los psicofármacos crece de manera acelerada en el país, y La Plata no es la excepción. Ansiolíticos y antidepresivos están en la lista de los medicamentos de mayor demanda, y como se dijo preocupa el incremento de consumo en personas cada vez más jóvenes. algunas razones Para el psiquiatra Ernesto Dabone, el motivo de este incremento en el consumo “hay que buscarlo en la sociedad. Se vive de manera ansiosa y con una carga violenta que dispara todo tipo de fobias y temores. Ante ese cuadro general, es casi lógico que los medicamentos del sistema nervioso sean los que más se vendan”. El centro de asesoramiento y asistencia toxicológica del Hospital de Niños atiende a pacientes de toda la Provincia. La médica Ana María Girardelli, responsable del centro de toxicología, confirma las tendencias de los distintos relevamientos. “Hace años que llevamos los registros y vemos que hay un incremento de casos. Más de la mitad de las personas que atendemos llegan con intoxicaciones agudas por alcohol y por psicofármacos de la familia de las benzodiacepinas”, indica Girardelli, también titular de la cátedra de toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP. Según Dabone, en tanto, otra de las razones del fenómeno hay que rastrearla en la facilidad de acceso a los psicofármacos que existe actualmente. “Son medicamentos que se consiguen sin recetas y ahí entra también la responsabilidad de muchos farmacéuticos -dice-. Hoy por hoy se nota una cultura donde la gente cree que el Alplax o el Rivotril sirven para dormir, pero en realidad son ansiolíticos. No se consulta al médico y los que recetan, muchas veces, no son especialistas en el tema sino conocidos o personas a los que alguien se los recomendó. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Les recetan una vez, y se transforma en un proceso de tipo adictivo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada”. Las palabras de Dabone no son caprichosas: según estudios realizados por la Universidad Maimónides y el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica, la publicidad de medicamentos incita a la automedicación o al mal uso de fármacos, problemas que se cobran en la Argentina unas 22 mil vidas por año. Desde la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Maimónides se precisó que de las 22 mil muertes, el 50% corresponde a la polifarmacia (tomar simultáneamente seis medicamentos o más), que en general afecta en los mayores de 65. Hay gente que consume hace mucho tiempo. Son adictos a las pastillas para dormir, por ejemplo, pero no lo asumen y siguen repitiendo esa conducta como si nada” “En nuestro país la gente asocia drogas con cocaína y marihuana -dice el experto-. Sin embargo, cuando hablamos de drogas en el imaginario colectivo no aparece ni el alcohol ni los psicofármacos. Cosa curiosa, sobre todo si se tiene en cuenta que los medicamentos son sustancias de abuso pero que muy pocos identifican como drogas. La razón de esto es sencilla: el alcohol está aceptado socialmente -el 95 por ciento de los mayores de 18 años del país usa o usó alcohol alguna vez-, al igual que el tabaco y los psicofármacos. Sólo se asocian como drogas, las ilegales. Y mientras tanto el consumo de clonazepam, por dar un ejemplo, está por las nubes”. maldita automedicacion Para Dabone, como para muchos especialistas, la automedicación y otros problemas relacionados con el mal uso de medicamentos es una tragedia silenciosa a la que no escapa nuestra Región: según los datos de un estudio desarrollado por el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb) durante el año pasado, 340 personas murieron por problemas relacionados con medicamentos (PRM) en La Plata mientras otras 2.400 debieron ser hospitalizadas por la misma causa. Mientras tanto, 22.700 fallecieron por causas similares en el país, lo que equivale a 60 decesos por día o uno cada 23 minutos. Los autores del estudio hablan de una problemática que se profundiza: si en 2012 en toda la Argentina habían muerto 22.700 personas a raíz de problemas relacionados con medicamentos, esa misma cifra había sido de 21.800 en 2011 y de 20 mil en 2010. El trabajo fue realizado en más de 6.800 centros de salud públicos y privados de todo el país y se basó en el cruce de datos de partidas de defunción, internaciones e historias clínicas. “Con los métodos habituales de estadística hay internaciones y decesos que se explican por ejemplo, por un problema hepático, gástrico o cardíaco y cuando se ahonda en ese trastorno se descubre que está relacionado con el consumo abusivo o el mal uso de determinados medicamentos”, afirman los autores del trabajo.

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