lunes, 20 de enero de 2014

Empresas farmacéuticas amenazan a Sudáfrica por nueva ley de patentes


Jorge V. Jaime, Prensa Latina, 17 de enero de 2014

Grupos farmacéuticos internacionales amenazan con reducir sus inversiones en Sudáfrica como protesta ante planes de Pretoria para reformar leyes de propiedad intelectual sobre producción de medicamentos.

El gobierno sudafricano dio luz verde hace un mes a una nueva normativa que permitiría a fabricantes de medicamentos genéricos producir copias de estos fármacos a precios reducidos, en comparación con las medicinas patentadas.

La legislación, en su etapa final de implementación, adiciona además nuevos requisitos para el procedimiento de registro de productos farmacéuticos por compañías extranjeras.

Consorcios multinacionales como Sanofi, Baxter International, Pfizer y Novartis iniciaron una campaña a un costo de 600 mil dólares que pretende movilizar a expertos locales y foráneos en contra de las modificaciones legales defendidas por instituciones en este país.

El mundo está preocupado porque Sudáfrica está proponiendo un giro equivocado en cuanto a políticas económicas de protección de la propiedad intelectual, indica un manuscrito rubricado por las mencionadas empresas y citado en esta capital por medios especializados de prensa.

De acuerdo con la ley nacional actual, las compañías farmacéuticas son libres de registrar variantes menores de medicamentos ya ampliamente comercializados como si fueran nuevos hallazgos de la ciencia y sin que medie una revisión pormenorizada de especialistas.

Activistas sanitarios favorables a la reforma gubernamental recordaron que desde 2008 Sudáfrica aprobó más de dos mil 400 nuevas patentes, en comparación con un promedio internacional de 300. Hecho que demuestra la necesidad de una modificación legal.

El ministro de Salud, Aaron Motsoaledi, criticó la campaña planteada por los grupos multinacionales contra leyes sudafricanas y dijo que tales acciones representan en primer lugar una exageración, e incluso un crimen contra miles de pacientes.

Tales amenazas de recortar inversiones y los capitales dedicados al comercio de medicamentos pueden condenar a muchos sudafricanos a la muerte, señaló el funcionario.