viernes, 4 de abril de 2014

Dolor crónico no oncológico



Boletín farmacoterapéutico de Castilla La Mancha
4 de abril 2014

Introducción
El dolor crónico no oncológico (DCNO) se ha definido como el que “dura al menos 3-6 meses o que persiste más allá del tiempo esperado para la cicatrización de los tejidos o la resolución de la enfermedad subyacente”1. Afecta al 10-25% de la población, tiene una marcada repercusión en la calidad de vida física, psíquica y social, y supone una pesada carga para los servicios sanitarios. En la Tabla 1 se detallan los aspectos a tener en cuenta a la hora de diferenciar el dolor crónico del agudo.
El principal objetivo de su tratamiento es mantener la funcionalidad física y mental del paciente, mejorando su calidad de vida. Ello requiere a veces un abordaje multimodal, incluyendo además de la medicación otras intervenciones (terapia psicológica, fisioterapia activa, terapia de movimiento, electroestimulación percutánea).
En el dolor crónico, a menudo se precisa la combinación de fármacos que actúan sobre los componentes nociceptivo y neuropático, logrando una sinergia farmacológica. De esta manera, por ejemplo, el uso de opioides con antidepresivos o anticonvulsivantes permite el uso de dosis menores, con el fin de disminuir los efectos secundarios.
En los últimos años se ha incrementado el uso de opiodes en el DCNO.
Es fundamental establecer qué pacientes son candidatos a recibir estos tratamientos y conocer las señales de alerta para detectar problemas relacionados con su uso.

Boletín completo http://bit.ly/1ikECvw