viernes, 13 de abril de 2012

Estados Unidos piden restringir el uso de antibióticos en la producción ganadera

El riesgo de usar antibióticos en animales

La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos está pidiendo a la industria ganadera restringir el uso de antibióticos en animales en un esfuerzo para combatir la creciente resistencia de las bacterias a estos medicamentos.

Los antibióticos se están usando frecuentemente con fines no médicos, para promover el crecimiento y la digestión.
Según el organismo, la nueva iniciativa intenta promover "el uso juicioso" de los compuestos antimicrobianos para proteger a la salud pública.
Se calcula que 70% de los medicamentos antibióticos que se suministran en Estados Unidos son para los animales destinados al consumo humano.
Y muchas veces el uso de estos fármacos no está dirigido al tratamiento de infecciones, sino para promover el crecimiento de los animales o mejorar su resistencia a enfermedades.
Según la FDA este "uso excesivo" está contribuyendo significativamente a la resistencia que las bacterias han desarrollado a estos medicamentos.
Recientemente la Organización Mundial de la Salud declaró que la resistencia humana a los antibióticos está provocando que los medicamentos disponibles actualmente en el mundo sean inútiles.
Según la organización, estamos enfrentando "el fin de la era de la medicina segura".

Uso juicioso

Ahora la FDA está pidiendo a veterinarios, ganaderos y productores de animales "que usen juiciosamente los antibióticos médicamente importantes" en los animales productores de alimentos, limitando su uso al combate de enfermedades o problemas de salud.
Tal como explicó a BBC Mundo la doctora Nora Mestorino, profesora de medicina veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina, "un uso irracional de los antibióticos es cuando se utilizan cuando no es necesario, o se usan en dosis muy bajas o en tiempos muy cortos con los cuales no se atacan todas las bacterias".
"Entonces cuando un grupo de bacterias queda vivo comienza a implementar diferentes mecanismos para defenderse de ese compuesto químico. Es un proceso lógico de supervivencia que provoca la multiplicación de esas bacterias".
"Controlar el avance de esta resistencia es una tarea conjunta y una responsabilidad compartida tanto de la industria farmacéutica, el productor y el consumidor, que debe saber exigir calidad en el producto"
Dra. Nora Mestorino
Estas bacterias posteriormente transfieren sus mecanismos de defensa y resistencia e incluso pueden transferirlos a otros microorganismos y a otras especies de bacterias y al medio ambiente.
"Es decir, se produce una transferencia de la resistencia del animal, al medio ambiente y al hombre" agrega la investigadora.
"Esto ha provocado que los microorganismos desarrollen multiresistencias, es decir mecanismos de resistencia a diferentes grupos antibacterianos y esto está haciendo muy difícil poder contar con un antimicrobiano eficaz".

Iniciativa voluntaria

La FDA está proponiendo lo que llama una iniciativa voluntaria para no usar los antibióticos con propósitos de producción, es decir, para mejorar el crecimiento o la eficiencia alimentaria en un animal.
Los antibióticos, dice, deben estar disponibles para prevenir, controlar y tratar enfermedades en los animales de consumo humano bajo la supervisión de un veterinario.
Los críticos afirman, sin embargo, que una iniciativa voluntaria no es una medida suficientemente firme para enfrentar la creciente resistencia a estos medicamentos.
Muchos creen que se necesitan regulaciones más firmes o incluso una prohibición sobre el uso excesivo de estos compuestos.
Tal como dice a BBC Mundo la doctora Mestorino "en países europeos se han implementado en los últimos años programas para tratar de contener el avance de la resistencia y han prohibido algunos compuestos promotores de crecimiento".
En países de América Latina, dice la científica, se está trabajando para limitar este uso excesivo de antibióticos.
"En Argentina por ejemplo se están haciendo bastantes esfuerzos en este aspecto, principalmente para los productos de exportación dirigidos a países con legislaciones más firmes".
"Todavía hace falta trabajar más para tener un mejor control en los productos de uso nacional, y lo mismo ocurre en otros países de América Latina".
"Pero controlar el avance de esta resistencia es una tarea conjunta y una responsabilidad compartida tanto de la industria farmacéutica, el productor y el consumidor, que debe saber exigir calidad en el producto" dice a BBC Mundo la doctra Mestorino.