viernes, 18 de marzo de 2016

No Es Sano exige un nuevo modelo de innovación farmacéutico para asegurar el acceso universal a los medicamentos

ver "Los intereses comerciales de las farmacéuticas se imponen a las necesidades sanitarias"

 ISGlobal, 16 de marzo de 2016


No Es Sano exige un nuevo modelo de innovación farmacéutico para asegurar el acceso universal a los medicamentos
La campaña, en la que participan diversas organizaciones, ha sido presentada en Barcelona con el apoyo de ISGlobal

“La I+D farmacéutica es un modelo complejo y opaco que genera grandes desigualdades en el acceso de la población mundial a los medicamentos”. Así introducía Gonzalo Fanjul, director de Análisis del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), la mesa redonda  “El precio de los medicamentos No Es Sano: alternativas a un modelo de I+D roto”.

Con este debate se presentaba en Barcelona la campaña No Es Sano, una alianza de más de una decena de organizaciones del ámbito de la salud -entre las que se encuentra ISGlobal-, que busca una reforma del actual sistema de investigación biomédica que asegure el acceso universal a los medicamentos.
Uno de cada tres pacientes no accede a los medicamentos necesarios para poder llevar una vida digna. Así, Gonzalo Fanjul pidió a los miembros de la mesa redonda que eligieran el principal cambio que necesita el sistema de I+D farmacéutico para reducir esta brecha.

Vanessa López, directora de Salud por Derecho, manifestó que el problema esencial es “el sistema de patentes de la industria, que genera monopolios”. El Acuerdo sobre Propiedad Intelectual (ADPIC) contempla la exclusividad de derechos sobre cada patente durante 20 años y de al menos ocho para los datos. “Sólo se busca el beneficio económico, hay que reconocer la innovación pero, a la vez, los medicamentos han de ser un bien público”, explicó la directora de Salud por Derecho. Además, López indicó que la mayoría de los medicamentos que se consideran “nuevos” en realidad no lo son: “Solo el 7% de los medicamentos desarrollados entre 2000 y 2007 tenían una ventaja terapéutica añadida”.

Por su lado, Joan Bigorra, director adjunto de Estrategia e Innovación de ISGlobal, apuntó que el problema no sólo está en la industria sino que el Estado debería jugar un rol más importante: “La industria se comporta en función de los incentivos del mercado, el comprador tiene que reformular el sistema". Según Bigorra, el Gobierno es responsable de la salud de su población y, por tanto, “debería ejercer su poder de compra”. Para el representante de ISGlobal, hay que romper con el mito de que sólo las farmacéuticas invierten en I+D, ya que “más del 60% de las innovaciones vienen del sector público pero luego es la industria quien se queda con ellas y su respectivo beneficio”.

Rodrigo Barahona, responsable de la Unidad de Planificación, Monitoreo y Aprendizaje de Oxfam Intermón, identificó la problemática de la opacidad de la industria y abogó por mas transparencia. Barahona recordó el argumento de la “brecha 90-10”, que subraya que solo el 10% del gasto farmacéutico en I+D se destina a las enfermedades que afectan al 90% de la población. El representante de Oxfam Intermón destacó que "cada año 100 millones de personas caen en la pobreza por tener que pagar sus tratamientos y medicamentos”.

Por último, Olaf Valverde, gerente médico de Drugs for Neglected Diseases initiative (DNDi), destacó que el modelo actual no detecta las necesidades reales de la población: “Los problemas de salud más importantes son los más desatendidos”. Valverde explicó que el precio que se ha llegado a pagar por algunos medicamentos es demasiado alto y, concretamente, calificó de “aberración” el del tratamiento de la hepatitis C, que en Estados Unidos ha alcanzado los 84.000 dólares por paciente.


Nueva serie de publicaciones sobre innovación
Durante el acto, ISGlobal presentó su nueva serie de publicaciones sobre innovación y acceso a medicamentos. El primero de estos informes, “Innovación biomédica y acceso a medicamentos esenciales: alternativas a un modelo roto”, analiza el actual sistema de investigación y abre el debate entre los actores implicados con el objetivo de encontrar un equilibrio entre la innovación farmacéutica, el interés público y el acceso de todos a los tratamientos necesarios.