martes, 27 de enero de 2015

Uso prolongado o en altas dosis de anticolinérgicos y riesgo de demencia



JAMA, 26 de Enero de 2015


Un nuevo estudio publicado en JAMA asocia al uso de altas dosis de medicamentos con efectos anticolinérgicos por un período prolongado de tiempo y/o a una dosis alta, a un incremento significativo en el riesgo de desarrollar demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Los fármacos, llamados anticolinérgicos, incluyen la difenhidramina (Benadryl) de venta libre, y antidepresivos tricíclicos como la doxepina (Sinequan). Esta clase de medicamento también incluye a antihistamínicos más antiguos como la clorfeniramina y los fármacos "antimuscarínicos" para el control de la vejiga, como la oxibutinina (Ditropan).
Pero el estudio solo pudo señalar una asociación entre el uso a largo plazo o en dosis altas de esos fármacos y un mayor riesgo de demencia, no pudo probar causalidad.
El nuevo estudio fue dirigido por Shelly Gray, del Instituto de Investigación sobre la Salud Grupal y la Universidad de Washington. Su equipo explicó que la clase de medicamentos anticolinérgicos funcionan al bloquear un neurotransmisor llamado acetilcolina, tanto en el cerebro como en el cuerpo. Las personas con Alzheimer por lo general muestran una escasez marcada de acetilcolina.
El nuevo estudio observó los resultados de más de 3,500 adultos mayores a quienes se dio seguimiento durante más de siete años. El grupo de Gray halló que las personas que tomaban al menos 10 miligramos (mg) al día de Sinequan, 4 mg al día de Benadryl o 5 mg al día de Ditropan durante más de tres años tenían un riesgo más elevado de contraer demencia.
El uso ocasional de esos fármacos no pareció vincularse con un aumento en el riesgo de demencia. El riesgo de demencia se debió a la exposición total acumulada, no a un régimen corto agudo de tratamiento.
Los adultos mayores deben saber que muchos fármacos, incluso algunos disponibles sin receta como los somníferos de venta libre, tienen efectos anticolinérgicos potentes. Y deben hablar con su médico sobre todos los medicamentos de venta libre que usen. No deben dejar de tomar ninguna terapia sin consultar al médico.
El estudio sugiere que el riesgo de demencia asociado con esos fármacos quizá no sea reversible incluso años después de que las personas dejen de tomarlos, contra la opinión general que ha sido que el deterioro cognitivo leve es reversible al descontinuar la terapia anticolinérgica.
Se debe educar a los pacientes y a sus familias sobre los fármacos sin receta y las terapias alternativas. También, las personas mayores en los hogares de ancianos tienden a tener una larga lista de medicamentos, que debe revisarse de forma periódica para ver si hay que continuar con los fármacos, las interacciones y la redundancia.
Los médicos deben pensar en encontrar sustitutos a los anticolinérgicos cuando sea posible, recetar la dosis más baja que puedan y suspender los fármacos tan pronto como sea médicamente aconsejable.
Hay sustitutos disponibles para algunos anticolinérgicos, como un antidepresivo inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS) para la depresión, o antihistamínicos de segunda generación para las alergias.


el trabajo
Gray SL, Anderson ML, Dublin S, et al. Cumulative Use of Strong Anticholinergics and Incident Dementia: A Prospective Cohort Study. JAMA Intern Med. Published online January 26, 2015. doi:10.1001/jamainternmed.2014.7663.

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