lunes, 7 de julio de 2014

Las compañías farmacéuticas hacen medicamentos, o dinero?



Dinero- Excelsior, México. 5 de julio de 2014
The New York Times 05 / Julio / 2014 Fuente: Andrew Ross Sorkin


“Solo quiero enfatizar que esta es una industria compuesta de personas realmente grandiosas, que trabajan para hacer cosas buenas por los pacientes, por los médicos y realmente por la sociedad, y cuando veo a nuestros empleados encuentro una especie de propósito noble al trabajar para la industria farmacéutica”.

Esto dijo Mike Pearson, el director ejecutivo de Valeant Pharmaceuticals International, al hablar entusiastamente la semana pasada sobre las virtudes de su compañía. Lo hizo mientras trataba de convencer a los accionistas de Allergan, el fabricante de Botox, de la oferta de adquisición de US$53,000 millones que hace su compañía.

Pearson quizá esté convencido de la capacidad de la industria farmacéutica para ofrecer avances que salvan vidas, pero hay un problema no tan pequeño con su declaración santurrona: de prácticamente todas las grandes compañías farmacéuticas, la de Pearson bien podría estar entre las menos innovadoras.

Aunque Pearson ha tenido éxito a lo largo de los años, lo ha hecho en gran medida recortando significativamente los presupuestos de investigación y desarrollo, cambiando domicilios fiscales y comprando rivales para poder reducir sus costos, también, mientras aprovecha una tasa tributaria más baja.

Bill George, un profesor de prácticas administrativas en la Escuela de Negocios de Harvard y ex presidente y director ejecutivo de Medtronic, hizo recientemente una pregunta provocativa: “¿El papel de las principales grandes compañías farmacéuticas es descubrir medicamentos que salven vidas o generar dinero para los accionistas a través de la ingeniería financiera?”

George hizo la pregunta en el contexto de la reciente fallida oferta de Pfizer por AstraZeneca, pero podía haber estado hablando de Valeant.

El Sr Pearson de Valeant ganó fama al unirse a Bill Ackman, el inversionista activista que dirige Pershing Square Capital Management, para comprar casi 10% de las acciones de Allergan a través de una complicada transacción que algunos sugirieron fue equivalente a un adelanto. Esperaba usar esa influencia para convencer a los accionistas de Allergan de aceptar la oferta de Valeant, la cual ha planteado ya varias veces.

Recientemente, Pearson y Ackman se han involucrado en todo tipo de críticas e insultos a Allergan y a su presidente y director ejecutivo, David E. I. Pyott.

Ackman llamó a Pyott indeciso y dijo que “parece estar motivado más por animosidad personal que por lo que más beneficie a los accionistas de Allergan”.

Ese tipo de lenguaje quizá sea solo parte del juego, pero es particularmente curioso porque Allergan no es una de esas empresas horriblemente administradas que a menudo son blanco de esas fuertes críticas. He aquí lo que la firma de inversión Sterne Agee dijo en un reciente informe de investigación: “El equipo ejecutivo de Allergan es uno de los mejores de la industria farmacéutica y de los más enfocados en los accionistas”. Las cifras cuentan la historia: "las acciones de Allergan han subido 290% en los últimos cinco años.


Y entonces nos quedamos no con un relato sobre una compañía farmacéutica brillantemente innovadora tratando de comprar a otra desastrosa y mal administrada; es todo lo contrario. Valeant, en su búsqueda desesperada por aumentar sus ingresos, necesita una gallina de huevos de oro de la cual beneficiarse hasta que pueda encontrar la próxima.

“Allergan gasta 17% de sus ingresos en investigación y desarrollo, en comparación al 3% que gasta Valeant, y Valeant ha dicho que su plan es cortar cerca de un 20% de los 28.000 empleados que tendrían las dos compañías si se juntaran. No creemos que esta sea la clase de actividad económica que los directivos deberían promover activamente cuando formulan sus políticas”, escribió en una nota a sus clientes Martin Lipton, co-fundador de Wachtell, Lipton, Rosen&Katz, que siempre se ha opuesto contra el tipo de compras a corto plazo que hacen los inversionistas activistas. Teniendo en cuenta su posición, no debe ser una sorpresa que el Sr. Pyott contratara a la empresa del Sr. Lipton para defenderse contra Valeant.

En caso de que haya alguna duda sobre la estrategia de arrasar con todo de Valeant, aquí está lo que dijo Pearson literalmente la semana pasada sobre el valor de la investigación y el desarrollo: “Ha habido muchísimos reportes, reportes independientes, que hablan sobre cómo la investigación y desarrollo en general ya no es productiva. Pienso que la mayoría de la gente acepta eso. Así que hay que pedir un nuevo modelo, y eso es lo que esperamos haber propuesto”.


Pearson no está del todo equivocado: La investigación y desarrollo han resultado ser menos eficientes para conseguir grandes éxitos de lo que era hace unas décadas. Pero eso no significa que el objetivo debería ser tratar de purgar los presupuestos de investigación y desarrollo simplemente para pagar mayores dividendos a corto plazo.


Y he aquí lo que dice Pearson sobre su estrategia de evasión de impuestos: “Como creo que quizá conozcan, pudimos lograr una estructura de impuestos corporativos que llevó nuestra tasa real de impuestos de ser en su conjunto 36% a ser actualmente 3,1%, y esperamos seguir trabajando para reducirla más”. ¿Cuánto más puede reducirse?

Ackman, que tiene un estupendo historial de desempeño de inversión y un historial de activista mixto – prácticamente destruyó a J. C. Penney mientras que hizo un trabajo milagroso al resucitar a General Growth Properties- , ha estado alentando a Pearson a incrementar su oferta para llevar a Allergan a la mesa de negociaciones. El viernes, anunció un nuevo giro que insinuó debería poner en claro que este no es juego a corto plazo para él.

“Esta mañana temprano, llamé a Mike y ofreció a los otros accionistas de Allergan renunciar a US$600 millones de valor e intercambiar nuestras acciones [de Allergan] por las de Valeant si Valeant estaba dispuesta a aumentar su oferta a los otros accionistas de Allergan”, dijo el Sr. Ackman en una comunicación. “Nosotros creemos que nuestro gesto manifiesta de una forma fuerte y sin ambivalencias nuestra creencia en el valor a largo plazo de esta combinación altamente estratégica de negocios".

Por supuesto, la parte más triste de esta batalla entre Valeant y Allergan es que uno realmente nunca sabrá si el objetivo es tratar de defenderse contra un acuerdo que sabe es destructivo o si es simplemente interpretar su papel bien ensayado en una danza negociadora para obtener un precio más alto. Pero si Allergan se vende, sabremos el resultado

 Nota original

http://bit.ly/1uNsUiF