lunes, 23 de diciembre de 2013

Los ensayos clínicos pediátricos no siempre coinciden con las necesidades globales



Reuters Health, 20 Dic. 2013



Un estudio revela que los ensayos clínicos en los que se evalúan fármacos y otros tratamientos pediátricos no siempre coinciden con las necesidades en el mundo.

Un equipo comparó los ensayos clínicos registrados en un sitio online del Gobierno de Estados Unidos con la carga de 21 enfermedades en los países y halló que lo que se investigaba estaba medianamente asociado con lo que era necesario investigar.

"En pediatría, es escasa la información sobre cómo utilizar los fármacos y las intervenciones", dijo la doctora Florence Bourgeois, autora principal del estudio y profesora asistente de la Facultad de Medicina de Harvard, Boston.

"Decidimos abordar la investigación como si los recursos estuvieran disponibles y los ensayos clínicos en curso correspondieran a las áreas más críticas".

Los niños siempre estuvieron subrepresentados en los ensayos de seguridad y efectividad de los fármacos.

El autor principal del estudio, doctor Kenneth Mandl, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, señaló que esa falta de evaluación de los medicamentos en niños hace que los médicos receten fármacos "fuera de indicación", lo que quiere decir que se utiliza para un paciente o una dolencia para los que no está aprobado.

El equipo comparó todos los estudios sobre un fármaco o un tratamiento en menores de 18 años. Los ensayos clínicos comenzaron después del 2006 y se registraron en ClinicalTrials.gov antes del 2 de mayo del 2012.

Se los organizó por tema de estudio (lesiones o infecciones, por ejemplo) y se obtuvieron las tasas mundiales de esas enfermedades que posee la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Finalmente, los autores compararon 5373 ensayos clínicos con las tasas mundiales de 21 enfermedades y hallaron que los estudios coincidían moderadamente con la carga global de las enfermedades.

Por ejemplo, el equipo estimó que existían 524 ensayos clínicos de más sobre enfermedades neuropsiquiátricas, como trastornos del ánimo y la conducta, al tener en cuenta cuántos niños padecen esos problemas.

Por otro lado, las lesiones fueron el problema más subestudiado. El equipo detectó un déficit de 260 estudios en esa categoría.

Para algunas enfermedades, como la genitourinaria, que incluye la insuficiencia renal, la cantidad de estudios coincidía con la carga global de esos problemas de salud.

Al organizar a los países por categoría de ingresos (altos, medianos o bajos), el desequilibrio entre la carga de las enfermedades y la cantidad de estudios esperados variaba, sobre todo en los países pobres.

Y a pesar de que el 79 por ciento de las investigaciones se realizaba en los países con altos ingresos, esas naciones sólo representaban el 2 por ciento de la carga global de enfermedad, según publica el equipo en Pediatrics.

En cambio, en los países con bajos ingresos se registraba el 73 por ciento de la carga de enfermedad, pero sólo un 7 por ciento de las investigaciones se realizaban en esos países.

"Tenemos esta actitud de laissez-faire hacia la forma en que se investigan los problemas de salud (...) en que las empresas, los gobiernos y las fundaciones identifiquen las áreas más importantes para investigar y analizar", dijo el doctor Clay Johnston, vicedirector de investigación de University of California, San Francisco.