lunes, 21 de mayo de 2012

Laporte JR, Bosch M. Crisis y política de medicamentos.

Laporte JR, Bosch M. Crisis y política de medicamentos. Aten Primaria. 2012. doi:10.1016/j.aprim.2012.03.006
disponible en http://bit.ly/MAC-cris

un editorial de Joan Ramón Laporte y Montserrat Bosh a propósto de la crisis sanitaria que se vive en España y algunas medidas que podrían contribuir al uso "saludable" de los medicamentosç
alguno de los tópicos  que fueran tratados en el  Butlletti Groc  "Prescripción saludable de medicamentos en tiempos de crisis".  2011;24:5-12

compartimos algunas de las conclusiones, debidamente justificado en el texto actual y previos   
  • El sistema de salud debería seleccionar los medicamentos más idóneos con procedimientos públicos y transparentes.
  • Los precios de los nuevos medicamentos y su financiación a cargo del SNS deberían tener relación con su valor terapéutico.
  • Se debe prohibir la promoción comercial en los centros del SNS, bajo cualquier forma. Sus contenidos en la que se realice fuera de los centros del SNS deberían estar sometidos a un control estricto.
  • La formación continuada promovida directa o indirectamente por la industria farmacéutica no debe ser acreditada por el SNS ni por la OMC u organizaciones similares.
  • El SNS debería contar con un sistema propio y autónomo de información sobre medicamentos y terapéutica.
  • Las prioridades de investigación en farmacología y terapéutica del SNS no son el desarrollo de nuevos fármacos, sino la comprobación de que la eficacia se traduce en efectividad en la práctica clínica. El SNS y cada uno de sus centros deben comprobar y evaluar de manera continuada y sistemática los resultados obtenidos con los medicamentos, en términos de efectos bene.ciosos y de patología iatrogénica.
  • Se deberían constituir en todas las áreas o regiones sanitarias comités farmacoterapéuticos, integrados y liderados por médicos, que establezcan protocolos terapéuticos, seleccionen los medicamentos más adecuados, organicen la formación continuada de sus profesionales, coordinen la continuidad asistencial entre atención primaria y hospitales y estimulen la evaluación de los efectos terapéuticos y la farmacovigilancia. Estas tareas de selección, seguimiento y apoyo deben promover la participación activa y la confianza con los clínicos.
  • Se deben instaurar y aplicar normas para evitar los conflictos de intereses de los profesionales que trabajan para el SNS así como de las sociedades científicas.