martes, 28 de febrero de 2012

Desarrollo de nuevos fármacos y lugar en el arsenal terapéutico

¿Por qué la mayoría de tratamientos “prometedores” se quedan en nada?



Esther Samper , blog El País, 25 de febrero de 2012
http://bit.ly/H7VSW7


 
Día sí y día también, escuchamos, leemos u observamos en prácticamente cualquier medio de comunicación las bondades de un nuevo fármaco u otro tipo de tratamiento en investigación que promete curar enfermedades incurables o difícilmente curables. Algunos llegan más lejos y no se cortan en decir que será una cura definitiva frente a la enfermedad “X”. Mientras la esperanza de miles o millones de enfermos está en vilo, pasan los años y ya nunca más se vuelve a saber qué fue de ese tratamiento prometedor. ¿Por qué?


Hoy vamos a conocer la cruda realidad que se encuentra tras el desarrollo de fármacos y que, en la mayoría de casos, también puede aplicarse a tratamientos no farmacológicos. Esa cruda realidad que muchos no conocen ni ven porque los medios de comunicación los tienen embelesados constantemente con fármacos prometedores como si fueran algo a la orden del día. Para comenzar, tenemos que tener muy claro que el descubrimiento y desarrollo de nuevos fármacos es un proceso enormemente costoso, muy muy lento y, en la mayoría de las ocasiones, lleno de dificultades y fracasos. A rasgos generales, el descubrimiento y desarrollo de nuevos fármacos tiene los siguientes obstáculos:


El coste que supone desarrollar un fármaco, desde su descubrimiento hasta su comercialización, es de miles de millones de euros. Esto cierra las puertas a gran cantidad de empresas que no se pueden permitir pagar un dineral así para su desarrollo, aunque pueden recurrir a las grandes farmacéuticas para llegar un trato y desarrollar conjuntamente un fármaco.


De media, desde que se descubre un posible principio activo interesante hasta que se desarrolla el fármaco y se comercializa pasan 15 años. El proceso es sumamente lento, tanto por el tiempo necesario de desarrollo como los pasos necesarios para asegurarse de la seguridad del fármaco. El gran inconveniente es que en ese tramo de tiempo una gran cantidad de personas no habrá podido beneficiarse de su uso y, según si padecen determinadas enfermedades, estarán muertas cuando la comercialización llegue.


Por otro lado, el proceso de descubrimiento y desarrollo de fármacos es una tarea terriblemente difícil e ineficiente. En general, el arduo y largo camino es así (clic para ampliar):





De 100.000 compuestos que hemos estudiado inicialmente, hemos elegido 100 candidatos. Al final, sólo 1 llegará a ser eficaz y seguro en humanos y se comercializará. El resto se quedarán en nada, bien porque no sean efectivos o seguros in vitro/animales, bien porque no sean efectivos o seguros en seres humanos o bien no aportan nada adicional frente a los fármacos ya comercializados.



Por esa sencilla razón, la inmensa mayoría de fármacos en investigación que anuncian los medios de comunicación como prometedores se quedarán en el camino. Si se trata de fármacos en fase de investigación in vitro o en animales, de media sólo un 5 % de ellos será útil en humanos y alcanzará la comercialización. Si, por otro lado, los fármacos están en la primera fase clínica, sólo el 10 % llegará a buen puerto. Y ya, conforme se vayan pasando con éxito las distintas fases de los ensayos clínicos, podremos ir aumentando sustancialmente las probabilidades de que realmente estemos ante un fármaco o tratamiento exitoso.


La realidad es que sacar un nuevo fármaco que sea efectivo y seguro es muy difícil y poco frecuente. Aún así y aunque parezca imposible, de cuando en cuando surgen fármacos importantes que hacen avanzar pasito a pasito la medicina (y muchos casi por sorpresa). La moraleja de este artículo es simple: No es buena idea lanzar las campanas al vuelo por un fármaco hasta que éste no pase a ser comercializado (y, aún así, tendremos algún que otro susto). Si depositamos nuestras expectativas en estudios preclínicos y clínicos en fases tempranas probablemente saldremos defraudados, con las esperanzas rotas y con la sensación de que los medios de comunicación, que nos venden la cura del cáncer y del SIDA cada dos meses, se están riendo de nosotros.


Si desean conocer un poquito mejor como es este complejo proceso de desarrollo de fármacos, les recomiendo el vídeo “Desde la molécula hasta la medicina” donde se cuenta muy bien en qué consiste este mundillo lleno de intrigas:

ver video en enlace original
http://bit.ly/H7VSW7