sábado, 31 de octubre de 2015

Uso de macrólidos durante el embarazo y riesgo de malformaciones congénitas.

Pharmacoepidemiol Drug Saf, 29 de octubre 2015 

Propósito:Se han relacionado casos de cardiopatía congénita a la exposición del feto a antibióticos macrólidos tomados por la madre, pero los hallazgos han sido inconsistentes. El objetivo de este estudio fue estimar el riesgo de malformación congénita grave conferido por la exposición del feto a los macrólidos, con especial atención a la cardiopatía congénita.

Métodos: Se estudió a las mujeres expuestas a un macrólido o una penicilina durante el primer trimestre de su gestación, en la base de datos de la Cohorte de Embarazos de Quebec (1998-2008). Había 135.859 embarazos incluidos en la base de datos, de los que 914 tuvieron exposición a azitromicina, 734 a eritromicina, 686 a claritromicina y 9.106 a penicilina durante el primer trimestre. Los casos de malformación fueron identificados durante el primer año de vida.

Resultados: Luego de ajustar por factores potenciales de confusión, no se registró una asociación estadísticamente significativa entre la exposición a azitromicina [RR=1,19 (IC95%, 0,98-1,44); 120 casos expuestos], eritromicina [RR=0,96 (IC95%, 0,74-1,24; 66 casos expuestos] ni claritromicina [RR=1,12 (IC95%, 0,99-1,42); 79 casos expuestos] y la aparición de cualquier tipo de malformación congénita grave. No se registró asociación específicamente con cardiopatía congénita.

Conclusiones: La exposición durante el primer trimestre de la gestación a los tres macrólidos citados no se asoció a un incremento del riesgo de malformación congénita ni de cardiopatía congénita.


el trabajo

Bérard, A., Sheehy, O., Zhao, J.-P., and Nordeng, H.
Use of macrolides during pregnancy and the risk of birth defects: a population-based study.
Pharmacoepidemiol Drug Saf, 2015. Article first published online: 29 OCT 2015doi: 10.1002/pds.3900.

disponible en : http://bit.ly/1NU7gpv