jueves, 11 de julio de 2013

Malas noticias para las multinacionales

Investigan muertes y sobornos en Canadá, Alemania y China

Pharmabaires, 10 de julio 2013


La multinacional Bayer es investigada en Alemania, Canadá y Suiza por las presuntas muertes causadas por su anticoagulante Xarelto y su anticonceptivo Yasmin, mientras que Glaxo es acusada en China por el pago de sobornos. La Corte Suprema de Justicia de Estado Unidos falló que pueden ser penalizados aquellos laboratorios que frenen el ingreso de competidores genéricos en el mercado y en Suiza, sede de varias multinacionales, han denunciado las prácticas fraudulentas para extender artificialmente las patentes.

La OnG Coalición contra los Peligros de Bayer, fundada por profesionales alemanes en 1983 y que vigila desde entonces las prácticas de la multinacional, imputó al gigante farmacéutico la muerte de 58 personas, solo en su país de origen, a causa del anticoagulante Xarelto.

“Existen serias dudas sobre la seguridad del nuevo anticoagulante Xarelto, que Bayer está haciendo todo lo posible para imponer en el mercado”, advirtió la coalición, citando datos del Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios (BfArM), la máxima autoridad sanitaria de Alemania.

La Coalición contra los Peligros (Coalition Against BAYER Dangers) confirmó a partir de datos proporcionados por la BfArM que año pasado sólo en Alemania hubo 58 muertes tras el uso de este medicamento y 750 casos de efectos secundarios graves.

En la India, al menos cuatro personas que participaban en los ensayos clínicos de Xarelto murieron y la multinacional alemana aceptó indirectamente su responsabilidad abonando a sus parientes una indemnización de apenas 5.250 dólares, como compensación.

En el mercado estadounidense el registro de este producto para tratar los coágulos de sangre en las arterias coronarias se ha retrasado debido al “alto riesgo de sangrado” que fue detectado por la agencia sanitaria federal FDA.

Axel Koehler-Schnura de la Coalición contra los Peligros de Bayer declaró al periodismo que “es un error que Bayer siga adelante con la comercialización de un medicamento simplemente por razones de beneficio y ante las serias dudas sobre su seguridad”.

“La empresa debería haber aprendido de los escándalos del Lipobay, Trasylol y Yasmin. Y en principio, los preparados que no ofrecen ningún beneficio en comparación con los productos más antiguos no deben recibir la autorización de comercialización”, afirmó Axel Koehler-Schnura.

La Coalición contra los peligros de Bayer posee un comité científico presidido por Juergen Rochlitz, químico y ex miembro del Bundestag (Parlamento Federal de Alemania).

Las malas noticias para Bayer cruzan el océano ya que en Canadá se investiga si al menos 23 mujeres que consumían las píldoras anticonceptivas Yaz y Yasmin de Bayer han muerto a causa de sus efectos secundarios. También en Suiza las autoridades sanitarias han iniciado una investigación por la muerte de una joven en circunstancias similares.

A partir de documentos reservados obtenidos de fuentes sanitarias canadienses, la cadena CBC News aseguró que los médicos y los farmacéuticos de ese país coinciden que las píldoras Yaz y Yasmin son sospechosas de provocar la muerte de decenas de mujeres, que en su mayoría fallecieron repentinamente de coágulos de sangre.

Según los documentos obtenidos de las autoridades sanitarias de Health Canadá, entre 2007 y febrero de 2013 los médicos y los farmacéuticos han reportado 600 reacciones adversas causadas por las píldoras anticonceptivas de Bayer y se sospecha que 23 muertes fueron provocadas por el consumo de Yaz o Yasmin, señaló la cadena CBC News.

Más de la mitad de las mujeres fallecidas eran menores de 26 años y la menor de todas tenía apenas 14 años.

Mateo Baer, de la firma de abogados Siskinds que representa a cientos de mujeres de Ontario en una demanda contra Bayer, alegó que Yaz y Yasmin tienen un mayor riesgo de serios efectos secundarios, incluyendo coágulos sanguíneos.

“El principal efecto secundario que estamos alegando es que con Yasmin, más que con otros anticonceptivos orales, se produce un aumento de coágulos de sangre”, explicó el abogado.

Bayer ya ha pagado más de mil millones de dólares para resolver miles de demandas en los Estados Unidos, reveló la CBC News/Radio Canadá.

Tanto Yaz y Yasmin, que a veces son llamadas píldoras de control de natalidad “de nueva generación”, incluye una progestina sintética, ladrospirenona, que es exclusiva de Bayer.

Health Canada publicó en 2011 una advertencia sobre Yaz y Yasmin, indicando que el riesgo de coágulos de sangre es de 1,5 a 3 veces mayor en las píldoras que contienen drospirenona, comparado con otras píldoras anticonceptivas.

Tony Merchant, un abogado que representa a un millar de mujeres canadienses fuera de Ontario está tratando de certificar una segunda demanda colectiva en Canadá contra Bayer que se presentará antes del otoño venidero.

Merchant dijo que el número de muertes potencialmente asociados con Yasmin y Yaz puede ser “un gran subregistro porque los médicos no se dan cuenta que existe una relación entre la causa de la muerte y los riesgos de las píldoras”.

“Hay alrededor de 30 o 40 muertes que creemos que son conocidas, pero puede ser sólo la punta del iceberg, ya que todo tipo de mujeres pudieron haber muerto por la pastilla y sus familias no saben nada sobre el litigio, no saben nada sobre el problema “, dijo el abogado.

En una declaración escrita a CBC News, la filial canadiense de la multinacional alemana dijo que está rebatiendo en los tribunales las imputaciones contra sus productos: “En Bayer la seguridad del paciente es lo primero y lo respaldamos plenamente. También por Yaz y Yasmin”.

Una investigación similar fue iniciada en Suiza, luego de que una joven de 21 años murió a mediados de septiembre pasado a causa de una embolia pulmonar que podría haber sido causada por el anticonceptivo “Yasmin” de Bayer.

Hans-Beat Jenny, vocero de la agencia suiza para control de terapia de medicamentos, Swissmedic, anticipó que la autoridad sanitaria informará a fines de octubre sobre los resultados de la autopsia de la joven de 21 años, fallecida luego de ingerir el anticonceptivo de Bayer durante diez meses.

La investigación por la muerte de la joven fue reabierta luego de que otra joven quedó seriamente lisiada después de sufrir una embolia pulmonar tras tomar la pastilla. Bayer abonó una indemnización a la joven que sufrió las lesiones graves pero “no está probado que la embolia se haya debido a la ingesta de Yasmin”, se defendió el laboratorio alemán.

La agencia oficial Swissmedic informó que entre 2005 y mediados de abril de este año ingresaron 691 notificaciones de efectos secundarios no deseados de anticonceptivos hormones, con un centenar de casos comprobados de trombosis o embolias.

Otra mala noticia para las “Big Pharma”: en China, la multinacional inglesa Glaxo está siendo investigada por el presunto pago de sobornos y la justicia ya detuvo a cinco de sus directivos.

Glaxo está siendo investigada en China por "autoridades gubernamentales", confirmó la propia compañía inglesa, después de que la prensa de ese país revelara que cinco de sus empleados fueron detenidos por presuntos sobornos.

"Podemos confirmar que nuestras oficinas fueron visitadas el 27 de junio por autoridades gubernamentales de China", fue la breve respuesta que la multinacional brindó al diario "Shanghai Daily", cuando intentó confirmar la veracidad de esas detenciones en las ciudades de Shanghai, Beijing y Changsha.

La policía de Changsha, capital de la provincia de Hunan, confirmó a la agencia oficial Xinhua de China que estaba investigando a “altos ejecutivos” de Glaxo por "delitos”.

El diario independiente "South China Morning Post", que destapó el caso, afirmó que hay al menos cinco empleados de Glaxo detenidos, incluido el director ejecutivo financiero de origen extranjero de su oficina de Shanghai.

Los laboratorios multinacionales alargan de “modo ficticio las patentes medicinales” introduciendo modificaciones superficiales e innecesarias de las fórmulas originales, para retener el control del mercado e imponer sus precios abusivos a los sistemas de seguridad social, denunció la investigadora y economista de la salud suiza Nathalie Vernaz, en un reciente ensayo sobre las estrategias monopólicas de la industria farmacéutica.

La investigación del equipo encabezado por Vernaz detectó que el alargamiento artificial de las patentes, conocido como "evergreening" impidió reducir los costos del sistema hospitalario suizo mediante la sustitución por genéricos.

El equipo de investigación de Vernaz analizó ocho fármacos "blindados" por la extensión de las patentes que de haber sido sustituidos por genéricos le hubiese permitido al sistema nacional de salud de la región suiza de Ginebra ahorrar 14,4 millones de euros entre 2000 y 2008.

Nathalie Vernaz, directora del Servicio de Farmacología y toxicología del Hospital Universitario de Ginebra, aseguró que "no estoy en contra de la industria farmacéutica, pero mi equipo acaba de demostrar que las farmacéuticas aumentan el coste de la sanidad pública mediante el evergreening" , una estrategia que los analistas califican de"turbia y tramposa".

Vernaz explicó que esa estrategia consiste en patentar "productos nuevos que son ligeramente diferentes a los originales. En la patente sólo se dice que son nuevos, no necesitan demostrar que son más eficaces que los originales, que sí tienen equivalentes genéricos".

Coincidentemente, en una esperada sentencia, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que las empresas farmacéuticas podrán ser procesadas si pagan a los fabricantes de genéricos para retrasar la comercialización de estos medicamentos a menores precios.

La Corte Suprema de Justicia se pronunció en una demanda iniciada por la Comisión Federal de Comercio (FTC en sus siglas en inglés), la agencia federal de defensa del consumidor, contra los laboratorios Solvay (perteneciente al grupo estadounidense Abbot desde 2009), Par, Watson y Paddock.

Abbott pagó 42 millones de dólares por año a los tres laboratorios involucrados para demorar el ingreso al mercado hasta 2015 de sus versiones genéricas de Androgel, para tratamientos hormonales.

La FTC argumentó que de haberse instalado una libre competencia de mercado -sin acuerdos entre las farmacéuticas-, el precio del medicamento patentado por Solvay hubiese descendido entre 75 al 85 por ciento.

Pero, esta práctica monopólica conocida como “play for delay” (pagar por demoras) le costó alrededor de 3.500 millones de dólares al consumidor estadounidense. “Estos arreglos permiten ganancias para ambas partes, pero le dejan la factura al consumidor estadounidense”, advirtió Jon Leibowitz, presidente de FTC, al felicitar a la Corte Suprema de Justicia por el fallo.

“Este tipo de acuerdos es inusual y hay razones para preocuparse de que dichos acuerdos tengan un efecto significativo en la competencia”, dictaminó la Corte Suprema de Washington.

Por arreglos comerciales similares, La Comisión Europea (CE) impuso una multa de 146 millones de euros allaboratorio danés Lundbeck y otras compañías farmacéuticas que acordaron demorar el ingreso al mercado de versiones genéricas del antidepresivo Citalopram.

Lundbeck fue sancionado con 93,8 millones de euros y las otras farmacéuticas involucradas -Alpharma, Merck KGaA/Generics UK, Arrow y Ranbaxy- con otros 52,2 millones, precisó el comisario europeo de Competencia, el español Joaquín Almunia.