jueves, 25 de agosto de 2016

La verdadera razón por la que las medicinas son demasiado caras en Estados Unidos

Bloomberg,  24 de agosto de 2016

america-salud-pastillas-getty.jpgImagen: Getty
 
Hillary Clinton, Donald Trump y las tres cuartas partes de la población estadounidense dicen que los medicamentos bajo receta cuestan demasiado. Tienen razón, y los dos candidatos a la presidencia incluso concuerdan en un par de buenas estrategias para tratar de mantener los precios bajos: permitir que Medicare negocie en nombre de sus 40 millones de beneficiarios y dejar que los estadounidenses compren los medicamentos de los países donde la calidad está bien supervisada.

Sin embargo, ninguna de estas se enfoca en la principal razón por la que el gasto en medicamentos está aumentando tanto. El principal culpable, de acuerdo con una investigación de Brigham and Women's Hospital en Boston, es que el gobierno concede a los nuevos fármacos periodos de exclusividad en el mercado extraordinariamente prolongados.

El origen del problema

La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) y la Oficina de Patentes de Estados Unidos dan a las nuevas medicinas derechos de monopolio que duran entre ocho y quince años. Esto ayuda a explicar por qué los medicamentos de marca representan el 72% del gasto en medicinas en Estados Unidos aunque sólo figuran en el 10% de las recetas médicas. Desde 2008, los precios de los medicamentos de marca utilizados más comúnmente han aumentado 164%, mucho más rápido que otros costos médicos. Estados Unidos gasta más del doble en medicamentos que otros países industrializados.

El problema no sería tan grave si los monopolios otorgados por el gobierno para los medicamentos fueran más cortos. Una vez que se permite la competencia de versiones genéricas, el precio de un medicamento suele bajar casi a la mitad, a veces más del 85%, si hay suficientes competidores en el mercado.
Sin embargo, el gobierno tiende a hacer lo contrario, concluyeron los investigadores de Brigham and Women's, mediante la ampliación de la exclusividad en el mercado a través de patentes adicionales para alteraciones triviales, como por ejemplo un nuevo recubrimiento para una pastilla. Esto no tiene sentido: a menos que un medicamento se transforme de una manera que afecte su valor terapéutico, no debería calificar para una extensión de patente.
Los fabricantes de medicamentos a menudo extienden su propia exclusividad en el mercado pagando a las compañías de genéricos por retrasar el lanzamiento de medicinas competitivas.

Cómo ponerle remedio

El gobierno, que protege los derechos de monopolio de estas empresas, debería exigir la eliminación de esta táctica. Las autoridades reguladoras federales también deben exigir que los fabricantes den a conocer los precios que negocian con sus diversos clientes, incluyendo todas las rebajas y los descuentos que permiten. Esto no solo ayudaría a todos los pagadores privados a negociar precios más bajos, sino que también crearía un mercado más saludable.

No obstante, para que surta efecto es necesario dar un buen uso a toda esta información sobre el costo y la efectividad. Los investigadores encontraron que en el desarticulado sistema de atención médica de Estados Unidos, muchos médicos continúan sin ser conscientes del gasto que les piden a los pacientes y las aseguradoras. Los médicos también necesitan estar al tanto de alternativas de menor costo - medicamentos genéricos, por supuesto, pero también otros fármacos y terapias que pueden tratar los mismos síntomas tan bien o mejor de otra manera. Se requieren estudios de efectividad comparativa para todos los medicamentos.
Aunque tiene sentido conceder a una empresa una licencia de exclusividad para vender un nuevo medicamento, también es importante saber exactamente cuánto vale un fármaco.