sábado, 20 de marzo de 2010

Nueve de cada 10 científicos que apoyaron el fármaco Avandia, vinculados con el laboratorio



La mayoría de los autores no reveló su relación con la farmacéutica



El Mundo (España) 19-03-10
Desde que un estudio relacionara en 2007 el fármaco para la diabetes Avandia con un aumento del riesgo de sufrir infartos, el polémico medicamento no ha dejado de estar en boca de la comunidad médica. El último dato sobre este antidiabético aparece en el último número de la revista 'British Medical Journal', que revela que nueve de cada diez científicos que se mostraron a favor de Avandia tenían vínculos económicos con el laboratorio fabricante, el británico GlaxoSmithKline (GSK).
El fármaco ayuda a los diabéticos a controlar sus niveles de azúcar en la sangre, pero algunos trabajos han señalado que contribuye a un aumento de los ataques cardíacos en algunas personas. De hecho, actualmente hay un debate sobre si conviene retirarlo del mercado debido a las complicaciones observadas, aunque el organismo regulador británico sigue recomendando su uso.
Investigadores de la clínica Mayo, de Minnesota (EEUU), una organización científica que no depende de patrocinios comerciales, analizaron 202 artículos publicados en revistas científicas, incluidos editoriales y cartas, que comentaban el riesgo de ataques cardíacos vinculados al uso de Avandia desde 2007. Según este análisis, un 94% de los autores que se manifestaron a favor del producto tenía algún tipo de vínculo económico con compañías farmacéuticas involucradas en el tratamiento de la diabetes y un 87% con el fabricante británico GSK, concretamente.
Por el contrario, la mayoría de los científicos que expresaron opiniones críticas hacia Avandia no tenía conflictos de intereses.
Asimismo, 25 de 29 artículos en los que se recomendaba un fármaco rival, Atos, del laboratorio estadounidense Eli Lilly, para sustituir a Avandia, también tenían vínculos económicos con este último.
Para Mohammed Murak, profesor de medicina que dirigió el estudio, más grave aún es el hecho de que muy pocos científicos hubieran revelado sus conflictos de intereses al recomendar uno u otro medicamento. Este experto señala que sería recomendable retirar Avandia del mercado. No obstante, un portavoz del fabricante recuerda que siete pruebas llevadas a cabo desde 2007 no habían demostrado ningún incremento de los episodios cardiovasculares a consecuencia de su uso.
El trabajo que publica 'British Medical Journal' concluye que existe un claro y fuerte vínculo entre la orientación y el punto de vista expresado por los investigadores y la existencia de conflictos de intereses con las compañías farmacéuticas. "Este hallazgo subraya la necesidad de mejorar este aspecto y de dejar claro las vinculaciones de cada uno para aumentar la confianza en las investigaciones científicas".