jueves, 22 de diciembre de 2011

Butlletí groc: Prescripción saludable de medicamentos en tiempos de crisis

Estimadas y estimados


espectacular numero doble Vol. 24, n.º 2 y 3 (abril - junio 2011 y julio - septiembre 2011)
con la siguiente introducción
“---Vivimos época de crisis, recortes, baja de moral e incertidumbre sobre el futuro profesional personal y sobre el futuro del sistema de salud.

La crisis económica determina que el estado disponga de menos recursos, también para el sistema de salud. Para paliar la situación se pueden hacer dos cosas: o bien se incrementan los ingresos (aumentando el gasto del estado en sanidad, la carga impositiva para ponerla al nivel de la media de la UE, los copagos sobre medicamentos o imponiendo nuevas tasas), o bien se reduce el gasto.

En Cataluña el gasto en medicamentos equivale a un 25 a 30% del gasto público en salud. Esta proporción es considerablemente más alta que las de los países de nuestro entorno. Por otro lado, datos recientes indican que España es el segundo o tercer consumidor mundial de medicamentos, en cantidades por habitante.

En este número nos preguntamos si un uso más saludable y prudente de los medicamentos puede producir ahorros que permitan evitar o minimizar los recortes en otros capítulos, como personal y ciertas prestaciones asistenciales….”

así el número recorre y enmarca los tópicos de la prescripción razonada, el gasto, los equivalentes farmacológicos y terapéuticos , los medicamentos genéricos, las nuevas estrategias de la IF con “ medicamentos que ni curen ni maten”, la propuesta de reorientación de la prescripción razonada a la saludable ( también en el marco de los “Principios para una prescripción más prudente de medicamentos” de Schiff, tomados como punto de partida –no de llegada- por la iniciativa de profesionales españoles) para finalmente realizar una serie de propuestas :

“...
Las autoridades sanitarias deberían crear un contexto adecuado para la prescripción saludable.
• El sistema de salud tiene que seleccionar los medicamentos más idóneos con procedimientos públicos y transparentes.
(Nos parece que el SMC escocés es el ejemplo más realista de este modelo).
• Los precios de los nuevos medicamentos y su financiación a cargo del SNS deberían tener relación con su valor terapéutico.
• La promoción comercial en los centros del sistema de salud tendría que estar prohibida. Sus contenidos fuera del sistema de salud deberían estar sometidos a un control estricto.
• La industria farmacéutica no tendría que organizar ni realizar actividades de formación continuada de los profesionales. En todo caso, la formación ofrecida por la industria no debería estar acreditada.
• El SNS debería contar con un sistema propio de información sobre medicamentos y terapéutica. El conjunto del SNS y cada uno de sus centros deberían comprobar y evaluar de manera continuada y sistemática los resultados obtenidos con los medicamentos, en términos de efectos beneficiosos y efectos indeseados.
• Se deberían constituir en todas las áreas o regiones sanitarias Comités Farmacoterapéuticos, integrados y liderados por los profesionales, que:
- elaboren protocolos terapéuticos,
- seleccionen los medicamentos más adecuados,
- organicen la formación continuada de sus profesionales,
- coordinen la continuidad asistencial entre atención primaria y hospitales (prescripción inducida y otros problemas) y
- estimulen la evaluación de los efectos terapéuticos y los efectos indeseados (farmacovigilancia).
....”

el número disponible en
http://www.icf.uab.es/es/pdf/informacio/bg/bg242-3.11e.pdf


felicidades por un excelente número que recoge el sentir de muchos de los que de una u otra forma estamos en esto.