jueves, 2 de diciembre de 2010

Uruguay control sobre el uso de metilfenidato

a vueltas con el TDAH en Uruguay

EL MSP pretende cuantificar el uso de ritalina en los niños y adultos
Control. Obligación de incluir la edad del paciente en la receta naranja

FEDERICO CASTILLO El País (Uruguay) 01-12-10


El MSP busca "afinar" los mecanismos para cuantificar el "consumo real" de Ritalina entre los niños y actuar en consecuencia. Psiquiatras y autoridades advierten que hay un incremento de su uso en adultos que explica una mayor importación.
Tras la recomendación de Naciones Unidas a Uruguay de que tome "medidas eficientes" para frenar la creciente utilización de metilfenidato (Ritalina es su nombre comercial) para controlar el comportamiento de los niños hiperactivos, las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) pretenden conocer cuál es el "consumo real" de esa sustancia en los menores, un dato del que actualmente carecen.
"Queremos llegar a la mejor aproximación posible de su consumo", dijo a El País el director general de Salud, Gilberto Ríos, y destacó que con esa cifra en la mano se podrán buscar alternativas para enfrentar el problema que lleva a que niños en edad escolar deban ser medicados para mejorar su capacidad de atención en clase.
"La situación no debe circunscribirse a resolverla con un medicamento, sino que tiene que haber posibilidad de trabajar con equipos en el entorno y que exista la opción de adoptar medidas terapéuticas, que no se trate sólo con medicamentos", explicó Ríos.

El funcionario dijo que tras sendos fallos judiciales que obligaron al MSP a mejorar los controles sobre el uso de Ritalina, se consiguió avanzar en un mecanismo más riguroso para el acceso al medicamento -se obtiene sólo con receta naranja y se lleva un registro de los profesionales que la solicitan- pero reconoció que aún no cuentan con datos concretos que permitan saber cuántos niños usan el fármaco, en qué contexto viven y cuál es la situación del país en comparación con la región.
En este aspecto, Ríos anunció una primera medida concreta: incluir en las nuevas recetas de las pastillas la obligación de poner la edad del paciente. Con eso van a tener una idea cabal del uso en los niños, y sobre todo van a despejar la sospecha sobre el aumento de la prescripción de Ritalina a pacientes en adultos.
Ríos dijo que más allá de los niños, "los psiquiatras también la empezaron a indicar en las personas adultas, para que tuvieran mayor poder de concentración. Por ende, hay un uso que nosotros no lo tenemos determinado y ese dato va a estar en los nuevos recetarios naranja que van a incluir la edad", destacó.
La psiquiatra infantil Laura Viola subrayó que poder determinar la edad de quienes usan Ritalina es "crucial" para descartar un uso creciente de ese fármaco únicamente en niños.
"Yo sostengo que el aumento de la importación de la Ritalina en los últimos años no se da a expensas del uso de la sustancia en niños, sino en adultos, que empiezan a usarla masivamente hace unos tres o cuatro años", dijo.
La especialista explicó que de un tiempo a esta parte se empezó a diagnosticar el déficit atencional en las personas adultas, algo que antes no se hacia. "Y los empiezan a tratar con la medicación. Pero con una diferencia con respecto a los menores: mientras con el niño se usa una dosis promedio de entre 10 y 20 miligramos, los adultos usan de 40 miligramos para arriba", puntualizó.
Para Viola eso explica el aumento de la importación de Ritalina, algo que fue señalado con preocupación por la ONG Fundación Justicia y Derecho que advirtió que este año se puede alcanzar un pico histórico de casi 20 kilos de la sustancia metilfenidato. La cifra viene en aumento, sobre todo si se tiene en cuenta que en el año 2001 se habían importado sólo 900 gramos de esta sustancia.
Para el director de Salud, sin embargo, la cifra no lo alarma. Dijo que esa cantidad de kilos importados no se puede afirmar que haya una relación directa con lo que se consume. "Hay una diferencia entre lo que ingresa al país y lo que llega al paciente", señaló.
La psiquiatra infantil insistió en que el aumento del consumo no se da en los niños. "Históricamente se sabe cuántos niños tienen la patología y cuántas recetas damos; y no aumentó el número de recetas. Yo no aumenté la prescripción para nada, ni yo ni mis colegas", enfatizó. La ONG alertó, sin embargo, que cada vez se receta con más frecuencia este tipo de medicamento.