jueves, 4 de febrero de 2010

Según OXFAM el ACTA podría criminalizar medicinas genéricas

OXFAM advierte que el acuerdo sólo beneficiará intereses de grandes farmacéuticas
La organización critica el secretismo de la negociación en un tema de salud pública.

Jesús Estrada Cortes
Milenio Online 02-02-2010


El Acuerdo Comercial Anti Falsificación (ACTA, por sus siglas en inglés), un convenio multilateral que negocian en secreto cerca de 39 países para crear un marco internacional para combatir la piratería, no solamente afectará a la forma como se intercambian archivos e información en Internet, sino que, en su ámbito de acción contra las falsificaciones, podría criminalizar a los medicamentos genéricos, afectando a la población más pobre del planeta, según las preocupaciones que expuso la organización no gubernamental (ONG) británica Oxfam.

Aunque la séptima ronda de negociación de este acuerdo, celebrada la semana pasada en Guadalajara, se concentró en los temas de protección de los derechos de autor en Internet (Público, 28 de enero de 2010), en otra ronda realizada el año pasado en Marruecos los gobiernos abordaron el tema de protección intelectual en la industria farmacéutica. El diseño de “nuevas reglas para patentes y marcas registradas podría complicar la proveeduría de medicinas para personas enfermas en países pobres por parte de las compañías de genéricos”, señaló la ONG.

En un boletín de prensa, Oxfam recuerda el secretismo que ha rodeado la negociación del ACTA desde el año 2007, lo que “genera temores reales de que los intereses de las personas pobres serán ignorados” en el diseño del acuerdo, señaló el asesor político de la ONG, Rohit Malpani.

“La Unión Europea está promoviendo un acuerdo que requerirá a todos los países que negocian el ACTA a incrementar la detención y procesar a compañías que producen medicamentos genéricos de manera legal en países como India para la venta en otros países, incluyendo a aquellos que no siquiera están vinculados con las negociaciones del ACTA. Estas reglas podrían animar a las grandes farmacéuticas a registrar patentes frívolas para extender sus monopolios y altos precios en medicinas, y al mismo tiempo desalentar la práctica de la importación paralela, que es una manera importante para que los países reduzcan los precios de las medicinas al permitir importar un producto patentado en otro país a un costo más bajo”, señaló la ONG.

Malpani dijo que la “falta de trasparencia” en la negociación del ACTA es “completamente inaceptable y aumenta las sospechas que el acuerdo que se negocia obedece a intereses corporativos”, y bajo esta circunstancia “sólo podemos asumir que el texto final podría causar gran daño en países en desarrollo y en el balance entre la protección de la propiedad intelectual y la necesidad de proveer medicinas asequibles para la población en pobreza […] es inaceptable que los países negocien nuevas normas internacionales en propiedad intelectual sin tomar en cuentas las necesidades de salud pública de los países que podrían ser afectados”.


http://impreso.milenio.com/node/8713154