lunes, 26 de enero de 2009

Fusión P+ W y la ola que vendrá

Pfizer-Wyeth, ¿quién sigue?
Flavio Cannilla,
Apertura
26/01/09
La unión que conformará con una facturación de US$ 70.000 millones lo convertirá en el mayor grupo farmacéutico global. Podría significar el inicio de otra ola de fusiones.


Al igual que en el sector automotriz la idea de arrimar el hombro para pasar mejor los gélidos tiempos económicos que vive el mundo parece haber reforzado su tendencia en el sector farmacéutico. La fusion entre Pfizer, el laboratorio mejor conocido por producir la píldora Viagra, y Wyeth, propietaria de marcas como Advil y la línea de vitaminas Centrum, generará un gigante farmacéutico con una facturación combinada de US$ 70.000 millones. Expertos creen que tal volumen de mercado generará presión para que competidores decidan seguir sus pasos para no convertirse en los próximos candidatos de compra.

Entre los favoritos a ser adquiridas están las empresas Bristol-Myers y el grupo Schering-Plough. Se suman las biotecnológicas Amgen y Biogen Idec. Del otro lado se ubican, Johnson&Sohnson y la farmacéutica Merck&Co. Según informaciones de la agencia Bloomberg, particularmente estas estarían en una buena posición para juntar fuerza en base a una fusión ahora más posible que nunca. Los CEOs de ambas empresas admitieron recientemente que están buscando nuevas opciones para invertir. Efectivo no falta. Junto con Bristol-Myers, acumulan una caja de US$ 29.000 millones para adquisiciones.

Entre quienes parecen querer esperar mejores tiempos están la británica GlaxoSmithKline y la alemana Bayer. Ambas informaron en repetidas ocasiones que no ven, por el momento, opciones de consideración atractivas. Concentrarían sin embargo sus esfuerzos en el segmento de laboratorios más pequeños. No obstante, “si una de las grandes compañías da un paso importante, bien podría generarse una reacción en cadena”, indicó el CEO de Glaxo Andrew Witty en una entrevista realizada a principios de enero. “Esta industria siempre se caracterizó por no poder mantenerse al margen cuando uno de sus actores entro en acción. La pregunta ahora es, si será uno de los grandes players el que tire del gatillo.” En el caso de la más reciente fusión, entre Pfizer y Wyeth, la principal razón fueron tanto las oportunidades de reducir costos como las oportunidades de mejoras ventas y trabajos de desarrollo comentan desde el mercado.

Sin embargo, al igual que en la industria automotriz, queda la duda cuan efectivas pueden ser las fusiones en este segmento de grandes jugadores. La misma Pfizer se convirtió en lo que es hoy en base a una sucesión de uniones de resultado no siempre positivo. En 2000, la empresa adquirió a Warner-Lambert por US$ 90.000 millones. Tres años más tarde desembolsó US$ 60.000 millones hacerse con Pharmacia. “Pfizer lo intentó varias veces ya, Y el resultado no es de lo mejor”, comentó recientemente Edward Hughes, profesor de Negocios especializado en el sector farmacéutico en la Kellogg School of Management de la Northwestwern University, ante el New York Times.

En la opinión de los expertos, el interés de las empresas debería estar claramente en lograr diversificar, más en los tiempos que corren. La unión con Wyeth le daría pie a Pfitzer para volver al segmento de salud. La empresa vendió su negocio de productos para el consumidor a Johnson & Johnson –entre ellos Nicorette- que justamente por esa amplitud logra, por el momento sortear las dificultades de la actual crisis economíca mejor que sus competidores.