viernes, 23 de octubre de 2009

La OMS denuncia que se usan las patentes para retrasar el acceso a los medicamentos

Un tercio de la población mundial no tiene acceso a fármacos esenciales de calidad

El País (España)- 22/10/2009



El director del programa de Secretariado de Innovación y Propiedad Intelectual de la OMS, Germán Velásquez, ha denunciado que el sistema de patente de los medicamentos se usa "de forma irresponsable", y esto impide que se pueda hacer uso por terceros de la tecnología patentada más tiempo del permitido. Velásquez ha participado en Valencia en las jornadas internacionales Esenciales para la vida, organizadas por Farmacéuticos Mundi con el objetivo de informar sobre el acceso a medicamentos en países en vías de desarrollo.

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En la actualidad, un tercio de la población mundial no tiene acceso a medicamentos esenciales de calidad, mientras que el 14% más rico del planeta consume el 80% de los fármacos que se producen. Además, uno de cada seis menores de 5 años muere por enfermedades que se podrían prevenir con una vacuna o antibiótico; en el Africa subsahariana una de cada 16 mujeres muere durante el embarazo y el parto, el 88% de las personas con VIH no tiene acceso a antirretrovirales y 2.000 millones de personas siguen sin tener acceso a los medicamentos esenciales.

Velásquez ha señalado que en muchos casos, cuando la patente de un medicamento va a caducar, se realizan "cambios menores" en el mismo y vuelve a patentarse, por lo que el laboratorio sigue manteniendo la exclusividad sobre el producto durante otro largo periodo. Éste es precisamente uno de los puntos de permanente conflicto entre los fabricantes de medicamentos innovadores y los de genéricos, que se quejan de que esos pequeños cambios (una formulación de una sal, pasar de una pastilla a un comprimido o a un jarabe) retrasan que puedan sacar sus versiones al mercado. los grandes laboratorios aducen que con estos cambios mejoran el producto y lo hacen más asequible, lo que también implica investigación, y que ésta debe protegerse.

Las patentes actuales proporcionan al poseedor los medios legales para impedir que otros puedan fabricar, usar, importar o vender el medicamento durante un periodo de 20 años, y es uno de los factores más importantes en la exclusión de los países en vías de desarrollo de la llamada "cadena

de medicamento". Después de la caducidad de la patente cualquier persona puede hacer uso de la tecnología sin la necesidad de consentimiento del titular de ésta.

Según Velásquez, no es posible reducir el periodo de caducidad fijado ahora en 20 años, ya que el acuerdo sobre propiedad intelectual es de carácter obligatorio en la Organización Común del Mercado, del que forman parte 153 países. El sistema de patentes deja la exclusividad de comercialización de los productos durante dos décadas para que el poseedor de la misma recupere la inversión y tenga una rentabilidad que le permita reinvertir para seguir investigando. "Por eso se da el monopolio, y los precios son tan altos que en muchos países no se puede comprar el medicamento", ha apuntado.La Organización Mundial de la Salud aboga por que sean los fondos públicos los que financien la investigación de medicamentos, para que el acceso a éstos no sea restringido.