jueves, 20 de noviembre de 2008

Los complementos de vitaminas C y E no ayudan en la prevención del cáncer

Los hallazgos siguen a resultados similares en la prevención de las enfermedades cardiacas
Gordon S, Healthday, 16 de noviembre 2008


Justo después de que dos estudios restaran importancia a la utilidad de los complementos de vitamina B, ácido fólico y vitamina D en la prevención del cáncer, unos investigadores estadounidenses informan que los de las vitaminas C y E tampoco ayudan a prevenir el cáncer.

El mismo equipo también informó hace poco que los complementos de vitaminas C y E no eran útiles en proteger a sus usuarios contra la enfermedad cardiaca.
"Al menos en el contexto de dos resultados muy comunes, la cardioprotección y la quimioprevención, no observamos ninguna evidencia convincente para tomar complementos de vitaminas E o C", subrayó uno de los autores del estudio, el Dr. Howard Sesso, profesor asistente de medicina en la división de medicina preventiva del Hospital Brigham and Women's de Boston.
Sesso tenía previsto presentar los hallazgos este domingo en la reunión de la Academia Americana de Investigación del Cáncer (AACR, por su sigla en inglés) en Washington, D.C.

En el estudio participaron casi 15,000 médicos de sexo masculino que fueron asignados de manera aleatoria para tomar 500 miligramos de vitamina C diariamente y 400 unidades internacionales de vitamina E cada segundo día, o pastillas placebo durante los diez años que duró el estudio. Todos los hombres tenían más de 50 años al comenzar el estudio.

Los participantes experimentaron un total de 1,929 casos de cáncer, incluidos 1,013 cánceres de próstata. En total, 490 hombres que tomaron vitamina E desarrollaron cáncer de próstata en comparación con 523 hombres del grupo placebo, una diferencia que Sesso afirmó no fue estadísticamente significativa. Se observaron resultados similares para la vitamina C. El riesgo general de cáncer tampoco fue estadísticamente significativo entre los dos grupos.

"Éste es un ensayo clínico de gran tamaño y a largo plazo, y se determinó que las vitaminas E o C no tenían ningún efecto", concluyó Sesso.
A otra experta no le sorprendieron los hallazgos.
"Son datos preliminares, pero están muy en la línea de los que hemos observado en otras investigaciones con nutrientes individuales. Cuando se saca el nutriente de su entorno natural, es posible que no tenga ningún efecto protector", señaló Jennifer Crum, nutricionista del Instituto del cáncer de la Universidad de Nueva York, que agregó que es probable que los alimentos, las vitaminas y otros nutrientes en conjunto ofrezcan protección contra el cáncer.
"Las personas se están empezando a dar cuenta de la importancia del cuadro completo", dijo Crum, que recomendó a las personas empezar a hacer pequeños cambios, como hacer un poco más de ejercicio o añadir otra verdura al día a la dieta. "Cuando la gente hace pequeños cambios para su salud, como hacer 20 a 30 minutos de ejercicio al día, comer mejor, observamos menores tasas de recurrencia del cáncer", dijo.

Sesso también recomendó centrarse sobre una dieta saludable, en lugar de en componentes individuales. "Hay cosas que sabemos sobre la prevención del cáncer", dijo. Sesso recomendó a la gente "comer una dieta bien balanceada, mantener un peso saludable, no fumar y hacer ejercicio con regularidad".
En otros estudios que se presentaron en la reunión de la AACR, los investigadores analizaron el efecto de los suplementos de calcio sobre el cáncer colorrectal con buenos resultados. En las personas que tomaron complementos de calcio, pero que mantuvieron una proporción baja con relación a la ingesta de calcio y magnesio, el riesgo de cáncer colorrectal se redujo. El estudio fue realizado por científicos de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, y la Escuela de medicina Dartmouth en New Lebanon, New Hampshire.

Un tercer estudio halló que tomar aspirina podría afectar los niveles en sangre del antígeno específico de la próstata (APS), que se utiliza para medir el riesgo de cáncer de próstata en los hombres. La investigación, también de la Vanderbilt, sugiere que la aspirina podría, por tanto, reducir la capacidad de los médicos para detectar el cáncer de próstata en los hombres.

El hallazgo se hace eco de otro estudio, publicado recientemente en Cancer. Sin embargo, lo que no está claro es si estos bajos niveles indican un menor riesgo de cáncer de próstata o sólo una capacidad reducida para detectar la enfermedad basado en el APS. Los expertos recomiendan que una persona debe informar al médico si toma analgésicos como la aspirina antes de la prueba de APS.