miércoles, 7 de octubre de 2015

Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP)

RT, 5 octubre 2015


El Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) es un tratado de libre comercio multilateral fuertemente promovido por EE.UU. y negociado en secreto entre 12 naciones que bordean el océano Pacífico. Envuelto en la polémica, multitud de expertos apuntan a que el tratado supone una gran amenaza para la salud y el bienestar de miles de millones de personas en todo el mundo.
Cumbre de líderes de los países miembros del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica en 2010
Cumbre de líderes de los países miembros del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica en 2010

Países miembros
El Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica esta siendo negociado entre EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Perú, Singapur y Vietnam.
¿Qué es el TPP y qué implica?
El TPP constituye el mayor acuerdo comercial regional de la historia, que englobaría a un 40% de la economía mundial bajo un nuevo marco normativo para el comercio y se está negociando a puerta cerrada. 
De acuerdo con los documentos filtrados, los 12 países ribeños del Pacífico están tratando de eliminar todas las barreras al comercio, incluidas las leyes que garantizan la seguridad alimentaria, la protección de la agricultura y la privacidad de la información de los ciudadanos. 
Además, a pesar de denominarse tratado de libre comercio, no solo abarca temas comerciales, sino también aspectos sobre la libertad de Internet, los derechos de autor, la protección de patentes o la salud.
De esta forma, el acuerdo podría exigir a los países miembros adoptar normas laborales y ambientales más estrictas, limitaría la libertad de acceso a Internet, obligaría a los proveedores a suprimir contenidos a instancias de los propietarios de los derechos de autor, proporcionaría protecciones legales más fuertes a las compañías farmacéuticas y otorgaría a los inversores extranjeros una nueva forma de desafiar las leyes y las regulaciones nacionales, entre otros.

¿Qué amenazas supone este acuerdo secreto?
Numerosos expertos no dejan de advertir de las graves consecuencias económicas, políticas y sociales que podría acarrear la aprobación de este acuerdo al afectar a la libertad de expresión de los ciudadanos y al derecho de naciones soberanas a desarrollar políticas y leyes que respondan a sus prioridades nacionales. 
Un documento descubierto recientemente por WikiLeaks reveló que el acuerdo no parece entrañar nada bueno. De forma concreta, esta señala que el TPP fue diseñado para favorecer a las grandes corporaciones transnacionales y además permitiría a las mismas demandar a los gobiernos y solicitar millonarias indemnizaciones a cuenta de los contribuyentes.
Además, a diferencia de lo prometido por la Administración Obama, el acuerdo refuerza y amplía el sistema legal de solución de controversias inversor–Estado (ISDS, por sus siglas en inglés) y eleva a las empresas de capital extranjero a la misma categoría que los gobiernos soberanos. A tenor de esto, la senadora estadounidense Elizabeth Warren sostiene que "si la versión final del acuerdo sobre el TPP incluye al ISDS, los únicos ganadores serán las corporaciones multinacionales".
Según Lori Wallach, una de los líderes del grupo estadounidense Public Citizen para la defensa del derecho del consumidor, otro punto preocupante del tratado es la creación de un tribunal secreto en el que las empresas podrán demandar a los gobiernos ante paneles de arbitraje secretos integrados por abogados corporativos que evitan los tribunales nacionales y anulan la voluntad de los parlamentos en caso de no conseguir lo que quieren. Según la activista, esta medida destruirá por completo la legislación y pondrá en peligro los derechos fundamentales que habitualmente proporcionan los Estados democráticos. 

¿Cuál es el estado actual del acuerdo?
El 5 de octubre de 2015, EE.UU. y los otros 11 países ribereños del Pacífico llegaron finalmente a un acuerdo sobre el TPP. Es posible que el texto del acuerdo, que se ha estado negociando desde hace casi ocho años, tarde un mes en estar disponible.
Entre los últimos puntos de desacuerdo se encontraban las protecciones comerciales para los medicamentos avanzados de los fabricantes, la voluntad de tener unos mercados más abiertos para los productos lácteos y el azúcar, así como una lenta eliminación de los impuestos de los automóviles japoneses vendidos en EE.UU. 
Tras meses de acalorados debates en las cámaras del Congreso de EE.UU., el pasado 24 de junio el Senado estadounidense aprobó la ley que otorga al mandatario Barack Obama el derecho a acelerar las negociaciones sobre los pactos de comercio libre, entre ellos, el TPP. Así, esta 'vía rápida' obliga a los congresistas de EE.UU. a aprobar las leyes propuestas por el presidente sin la posibilidad de introducir cambios.

martes, 6 de octubre de 2015

Asociación entre los fármacos recomendados en la guías de práctica clínica y muerte en adultos mayores con múltiples enfermedades crónicas: estudio de cohorte de base poblacional

BMJ, 2 de octubre de 2015

Objetivo: Estimar la asociación entre fármacos recomendados en las guías de práctica clínica (GPC) y la mortalidad en pacientes adultos con enfermedades crónicas.

Diseño: estudio de cohortes de base poblacional,

Ámbito: cohorte de la base de datos de Medicare, representativa del conjunto de estadounidenses mayores de 65 años.

Participantes: 8.578 pacientes de edad avanzada con dos o más patologías crónicas incluidas en el estudio (fibrilación auricular, cardiopatía isquémica, nefropatía crónica, depresión, diabetes, insuficiencia cardíaca, hiperlipidemia, hipertensión y enfermedad tromboembólica) seguidos hasta 2011.

Exposiciones: Los fármacos incluyeron a beta bloquentes adrenérgicos (ßBA), bloqueadores de los canales del calcio (BCC), clopidogrel, metformina, inhibidores del eje renina-angiotensina, antidepresivos ISRS e ISRNA, estatinas, tiacidas y warfarina.

Variable principal : Se calcularon valores ajustados de HR de la comparación de las tasas de mortalidad de los participantes con una patología que tomaban un fármaco recomendado por la GPC correspondiente, con los participantes con la patología que no tomaban el fármaco recomendado, y con los participantes con las combinaciones más frecuentes de las cuatro patologías.

Resultados: Más de un 50% de los participantes con cada patología recibía los fármacos recomendados, independientemente de las patologías asociadas que sufrieran. En los tres años de seguimiento fallecieron 1.287 de 8.578 participantes (15%). Entre los fármacos cardiovasculares, β bloqueantes, BCC, inhibidores del eje y las estatinas se asociaron a una reducción de la mortalidad por la patología que motivó su uso. Por ejemplo, el valor ajustado de HR para los β bloqueantes fue de 0,59 (IC95%, 0,48-0,72) para los pacientes con fibrilación auricular, y de 0,68 (IC95%, 0,57-0,81) para los pacientes con insuficiencia cardíaca.
Los valores ajustados de HR para los fármacos cardiovasculares fueron parecidos a los observados en combinaciones frecuentes de las cuatro patologías, aunque el efecto de los BßA fue variable. Clopidogrel, metformina, ISRS e ISRNA no se asociaron a menor mortalidad. La warfarina se asoció a una menor mortalidad en los pacientes con fibrilación auricular [HR=0,69 (IC95%, 0,56-0,85)] y con enfermedad tromboembólica [HR=0,44 (IC95%, 0,30-0,62)]. Esta disminuición del riesgo de la mortalidad resultó atenuado en los participantes con determinadas combinaciones de comorbididad.

Conclusiones: Los efectos promedio sobre la supervivencia, sobre todo los de los fármacos cardiovasculares incluidos en este estudio, fueron comparables a los observados en ensayos clínicos, pero para algunos fármacos variaron según la comorbididad. En los pacientes con múltiples patologías crónicas, determinar los efectos del tratamiento en combinaciones de patologías puede ayudar a informar la prescripción.

el trabajo

Tinetti Mary E, McAvay Gail, Trentalange Mark, Cohen Andrew B, Allore Heather G. Association between guideline recommended drugs and death in older adults with multiple chronic conditions: population based cohort study

BMJ, 2015; 351 :h4984

en http://bit.ly/1GOTaq2

MSF: los pacientes son los grandes perdedores del TPP


Fernande Celis, El Financiero (México) 6 de octubre de 2015
 

México es uno de los países que será afectado por el TPP
en el área de salud, puesto que medicamentos y productos farmacéuticos se encarecerán, por lo que pacientes y proveedores se convertirán en los perdedores de este acuerdo comercia


medicinas
A raíz del TPP, los medicamentos y productos farmacéuticos verán incrementado su precio. (Bloomberg)

El Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP) tendría implicaciones negativas para los pacientes y los proveedores de tratamientos en los países de desarrollo, entre ellos México, pues se encarecerán los productos farmacéuticos en el mercado local, opinó Judit Rius, directora y asesora jurídica de la campaña de Acceso a Medicamentos de Médicos Sin Fronteras (MSF).

"Los grandes perdedores en el TPP son pacientes y proveedores de tratamiento en los países en desarrollo. Aunque el texto ha mejorado ante las demandas iniciales, el TPP todavía pasará a la historia como el peor acuerdo comercial para el acceso a los medicamentos en los países en desarrollo, que se vio obligado a cambiar sus leyes para incorporar abusivas defensas a la propiedad intelectual para las compañías farmacéuticas”, señaló.

Rius explicó que México, Perú, Vietnam y Malasia son los cuatro países que verán mayores afectaciones, pues no tenían ninguna obligación de dar protección ‘monopolística’ en la industria.

“México tendrá que cambiar sus leyes, y deberá crear está obligación para los productos biológicos, que antes no existía. Se encarecerán los productos farmacéuticos en el país”, indicó.


El TPP contempla la ampliación de los periodos de exclusividad para los medicamentos biológicos, es decir, los derivados de organismos vivos, e incluye una mayor protección para los medicamentos en su propiedad intelectual.

Explicó que ello facilitará a las multinacionales la venta de sus productos y dificultará a la industria genérica la competencia.


Estados Unidos buscaba establecer un periodo de 12 años de protección para la propiedad intelectual.

Ricardo Romay, director de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), señaló que el acuerdo afecta a la industria nacional, pues los medicamentos nuevos tardarían en salir como genéricos a precios accesibles para los programas de salud del propio gobierno y para el resto del mercado.

Sin embargo, Ignacio García-Téllez, director de Economía en Deals Salud de la consultora PWC, señaló que al fortalecerse la protección intelectual, se otorga mayor certidumbre a la industria farmacéutica innovadora, para poder desarrollar sus protocolos de distinción e incluso tener parte de su producción en el país.

Los 12 países del TPP son Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y Estados Unidos. Los legisladores de cada país deberán avalar el acuerdo, el cual aún no se hace público. 

enlace a nota original  http://bit.ly/1LeX6eV

sábado, 3 de octubre de 2015

Acuerdo Transpacífico: controversia por medicamentos vuelve a entrampar mayor acuerdo comercial




Perú, Chile, Malasia, Nueva Zelanda, Australia y Brunei piden un periodo de protección de cinco años para drogas biológicas. EE. UU., presiona por ocho años.


Poder.Pe, 2 de Octubre de 2015


En Atlanta, los ministros de 12 países que buscan cerrar el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) ingresaron nuevamente en un punto muerto, en el tercer día de las negociaciones, debido a que no logran consenso sobre el tratamiento de drogas biológicas, y medicinas de próxima generación que son elaboradas con células vivas y usadas para tratar el cáncer y otras enfermedades.

Estados Unidos presiona ahora por un periodo de ocho años para proteger a las medicinas de la competencia de los genéricos (anteriormente planteó 12 años). Los socios comerciales Perú, Chile, Malasia, Nueva Zelanda, Australia y Brunei están pidiendo cinco años, según informaron fuentes cercanas a las conversaciones citadas por la agencia Reuters.

Los periodos de monopolio para las medicinas son un tema sensible para países como el Perú que enfrenta costos de salud cada vez más altos. Por su parte, las empresas farmacéuticas argumentan que una mayor seguridad en la protección de su propiedad intelectual incentivaría la inversión.

Según el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, ningún país se quiere ir de Atlanta sin cerrar el acuerdo. Por ello, los funcionarios de las naciones participantes decidieron extender las negociaciones hasta el sábado, cuando originalmente se había previsto como plazo el jueves.

La delegación peruana en Atlanta es liderada por la propia ministra de Comercio Exterior y Turismo, Magaly Silva. Y aunque por parte del Gobierno y del sector privado hay entusiasmo sobre este gran acuerdo -que liberalizaría el 40% del comercio mundial-, hay expertos que advierten que este tratado sería perjudicial para la economía nacional.

Recientemente, el Premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, y su colega Adam S. Hersh publicaron una carta abierta al presidente Ollanta Humala, en la cual señalan que "los negociadores peruanos están capitulando ante las demandas de las empresas de los países avanzados".

“El TPP reduciría la capacidad de los países miembros –entre ellos el Perú– de aprobar normas legales regulatorias para proteger la salud pública, la seguridad y el ambiente, porque crearía mecanismos de solución de controversias entre inversionistas y Estados, que permitirían a los extranjeros demandar al gobierno cuando consideren que alguna regulación afectará sus ganancias”, advirtieron los economistas.

original en http://bit.ly/1LZ4GQ0

viernes, 2 de octubre de 2015

Antipsicóticos: no deben usarse para la depresión no psicótica


Therapeutics Letter Issue 95 / Jul - Aug 2015
1 de octubre de 2015

Esta Therapeutics Letter revisa la evidencia clínica para el uso de los antipsicóticos en la depresión. En Canadá, existen dos fármacos antipsicóticos aprobados para tratar el trastorno depresivo mayor (TDM) que no responde a otros tratamientos. La quetiapina (Seroquel XR) está aprobada como monoterapia o en combinación con antidepresivos convencionales para el alivio sintomático de TDM, "cuando los fármacos antidepresivos aprobados actualmente disponibles han fracasado" .1 El aripiprazol (Abilify) está aprobado sólo para el tratamiento complementario de adultos con "respuesta inadecuada a tratamientos antidepresivos previos durante el episodio actual ". 2
Olanzapina, risperidona, ziprasidona y amisulpirida (no disponible en Canadá) también se han evaluado en ensayos aleatorios para TDM.
Esta Therapeutics Letter se centra en la quetiapina, porque es el antipsicótico más estudiado en este contexto.

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Conclusiones

La quetiapina no ha demostrado mejorar la función global como monoterapia o cuando se añade a un antidepresivo para el trastorno depresivo mayor que no responde.
No existe suficiente evidencia científica de que la quetiapina reduzca las puntuaciones de cualquier calificación de depresión. La quetiapina causa sedación, lo que mejora el sueño.
La metodología sesgada de los ensayos exagera los aparentes beneficios , y minimiza las desventajas, como el aumento de peso u otros daños a largo plazo.
Los efectos adversos incluyen sedación frecuentes, efectos anticolinérgicos y aumento de peso. Los daños a largo plazo son desconocidos, pero probablemente incluyen el riesgo cardiovascular elevado en relación con el aumento de peso y cambios metabólicos.
La evidencia de otros antipsicóticos para la depresión no es mejor.


el boletín
Antipsychotics should not be used for non-psychotic depression Therapeutics Letter Issue 95 / Jul - Aug 2015
disponible en http://bit.ly/1QPuugL

jueves, 1 de octubre de 2015

Disponibilidad y asequibilidad de nuevos medicamentos en los países de América Latina en los que se llevaron a cabo ensayos clínicos decisivos




Bulletin of the World Health Organization, 1 de octubre de 2015



Objetivo

Evaluar si los nuevos productos farmacéuticos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos en 2011 y 2012 fueron registrados, comercializados y

vendidos a precios asequibles en los países de América Latina en los que se probaron.



Métodos

Se obtuvo una lista de las nuevas entidades moleculares (los nuevos productos farmacéuticos) aprobadas por la FDA en 2011 y 2012. Los análisis médicos de la FDA indicaron los países en los que se habían llevado a cabo los ensayos clínicos decisivos. El estado del registro de los productos se obtuvo de los registros farmacéuticos; las empresas farmacéuticas confirmaron su disponibilidad en los mercados nacionales y los observatorios de precios proporcionaron el precio de los medicamentos en farmacias minoristas. La asequibilidad se evaluó como el costo de un ciclo de tratamiento en proporción a los ingresos mensuales. La información sobre seguridad y eficacia se obtuvo de boletines independientes de medicamentos.



Resultados

De los 114 registros esperados si los 33 productos se hubieran registrado en todos los países en los que se habían probado, solo se completaron 68 (el 60%). Se registraron y comercializaron ocho productos en todos los países, pero 10 no habían sido registrados en ninguno de los países. Con una excepción, los productos sobre los que obtuvimos información sobre precios (n=18) costaban más que el sueldo mínimo mensual en todos los países y 12 productos costaban al menos cinco veces el sueldo mínimo mensual.



Conclusión

Varios productos farmacéuticos probados en América Latina no se encuentran disponibles o no son asequibles para la mayor parte de la población. Los comités de revisión ética deberían considerar la

asequibilidad local y la relevancia terapéutica de los nuevos productos como un criterio adicional a la hora de aprobar ensayos clínicos.

Finalmente, los ensayos clínicos tienen costes de oportunidad que necesitan ser evaluados



el trabajo

Núria Homedes & Antonio Ugalde

Availability and affordability of new medicines in Latin American countries where pivotal clinical trials were conducted

Bulletin of the World Health Organization, Volume 93, Number 10, October 2015, 665-740. doi: 10.2471/BLT.14.151290

disponible en http://bit.ly/1M4eNPa

Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía le advierte a Ollanta Humala sobre los peligros de firmar el TPP



Joseph E. Stiglitz y su colega Adam S. Hersh publicaron una carta abierta al presidente peruano en la cual señalan que "los negociadores peruanos están capitulando ante las demandas de las empresas de los países avanzados".

LaMula.pe, 30 de septiembre de 2015


El acuerdo comercial denominado Asociación Transpacífico (TPP por su siglas en inglés) que viene negociando nuestro país en un 'inusual secretismo' ha despertado la preocupación de sectores políticos y civiles.
Gracias al portal Wikileaks, la opinión publica pudo conocer cómo los negociadores peruanos, prácticamente, aceptaban sin mayor discusión las demandas que beneficiarían a las empresa extranjeras en desmedro de los ciudadanos peruanos.

Aunque muchos puedan ver en las críticas a la firma del TPP, un 'postura ideologizada', lo cierto es que, las negociaciones de los acuerdos comerciales deben darse en una relación de iguales, es decir, en la búsqueda de condiciones que beneficien a ambas partes.
Así lo entienden, Joseph E. Stiglitz -premio Nobel de Economía- y Adam S. Hersh - economista senior en el Instituto Roosevelt- quienes han publicado, en el diario La República, una carta al presidente Ollanta Humala. En la misiva, se advierten de los múltiples peligros que significarían para nuestro país la firma del TPP.

Compartimos la misiva:
NO PERMITAN QUE EL TPP ENCIERRE AL PERÚ EN RELACIONES COMERCIALES DESIGUALES

El presidente Ollanta Humala se apresta a enviar a Atlanta a la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Magali Silva, para proseguir negociando el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) con representantes de otros 11 países de Asia y el Pacífico. Pero las esperanzas del Presidente peruano para lograr un acuerdo están puestas en el lugar equivocado: el TPP parece haber sido diseñado para perpetuar a países en desarrollo como el Perú en relaciones comerciales desiguales con países de economías avanzadas como Estados Unidos, Japón, Canadá y Australia.

Los negociadores del TPP esperan finalizar el acuerdo en los próximos días y los líderes políticos se jactarán de que están promoviendo el bienestar de países y sus pueblos. Pero la realidad es que se ha dado demasiada influencia en las negociaciones a grupos de interés específicos, en EEUU y en otras partes.

Considerando la experiencia pasada de los Tratados de Libre Comercio liderados por EEUU, y lo que podemos deducir de documentos filtrados de las negociaciones confidenciales que se están llevando a cabo, es que está claro que los negociadores peruanos están capitulando ante las demandas de las empresas de los países avanzados.

El acuerdo va a ir mucho más allá de una simple reducción de aranceles y cuotas, pues exigirá cambios fundamentales en las instituciones jurídicas, judiciales y reguladoras de cada país, lo que constituye una concesión a los poderosos grupos de presión, que han tenido más acceso al proceso de negociación que los legisladores o los ciudadanos.

Por lo general, se piensa que en una negociación una de las partes hace algunas concesiones para obtener algo a cambio, pero el Perú ganaría poco con el TPP. Ya cuenta con tratados de libre comercio (TLC) con EEUU, su segundo mayor socio comercial, y otros cinco países miembros del TPP.

La simple pregunta que enfrenta el Perú es si con el TPP estaría mejor que hoy. Ésta es la principal cuestión que deben considerar los negociadores peruanos. Por lo que sabemos a partir de distintas filtraciones de los textos que se están negociando, es probable que lo que se obtenga sea peor. Los beneficios del TPP para el Perú no están claros y los costos para su economía serán francamente altos.

En primer lugar, el TPP perpetuaría las ventajas desiguales de compañías de los países avanzados, elevando la protección de los derechos de propiedad intelectual en formas que aumentan las ganancias de los dueños de la propiedad intelectual, a expensas de todos los demás. Ahora sabemos que lo que separa a los países desarrollados de los países en desarrollo es una brecha en el conocimiento, y este TPP hará que esa brecha sea más difícil de cerrar. El resultado será que los peruanos estarán enviando cada año grandes cheques de dinero a EEUU, hasta el fin de los tiempos, por el uso de ese conocimiento, incluso si se basa en el robo de material genético de la Amazonía peruana.

En esta área, el TPP exige mucho más del Perú de lo que se acordó en el TLC con EEUU en 2009. De hecho, los grupos de la sociedad civil y los líderes del Congreso de EEUU exigieron que el Representante de Comercio –el negociador oficial norteamericano– utilizara ese acuerdo como base del TPP. Pero este Representante, en cambio, se colocó del lado de las grandes empresas del país.

El impacto de tener derechos de propiedad intelectual más estrictos se puede ver más claramente cuando se trata de apreciar cómo se están beneficiando las empresas de "Big Pharma" de las economías avanzadas. Empujados por los grupos de presión de la industria, los negociadores estadounidenses están presionando a los países del TPP para que acepten protecciones que aumentarán las ganancias de Big Pharma, no por innovar para producir nuevos medicamentos que salven vidas, sino manteniendo a los potenciales competidores, como los genéricos, fuera del mercado y cobrando precios más altos a los consumidores.

El TPP logra esto a través de una serie de cambios aparentemente secretos en las reglas –encubiertos además con una jerga oscura relacionada con "vinculación de patentes" y "biológicos"–que en conjunto permitirían a las empresas extender sus monopolios por muchos años más. Esto sería especialmente costoso para el Perú, cuya normativa actual incentiva más el intercambio de datos (data sharing) y la investigación. La empresa Mylan, líder en la fabricación de medicamentos genéricos, ha advertido que el TPP puede, en efecto, hacer cerrar sus relaciones comerciales con los países participantes, lo que significa que no solo los peruanos deberán pagar más por los medicamentos, sino también que algunas medicinas que salvan vidas pueden dejar de estar disponibles.

En segundo lugar, el TPP reduciría la capacidad de los países miembros –entre ellos el Perú– de aprobar normas legales regulatorias para proteger la salud pública, la seguridad y el ambiente, porque crearía mecanismos de solución de controversias entre inversionistas y Estados, que permitirían a los extranjeros demandar al gobierno cuando consideren que alguna regulación afectará sus ganancias. El arbitraje sería privado y vinculante, incluso si el fallo fuera contrario a las leyes nacionales. Y la empresa podría ser compensada, no solo por sus inversiones ya realizadas, sino por la pérdida de sus beneficios “esperados”, aun si sus ganancias se generan por la venta de productos que matan personas y aunque no haya habido discriminación alguna en la regulación nacional.

Estas no son amenazas hipotéticas: ya existen acuerdos de inversión similares y han dado lugar a este tipo de demandas. De hecho, el Perú enfrenta actualmente una demanda por US$ 800 millones de la empresa estadounidense Renco para determinar si Renco puede continuar operando una fundición de metales en La Oroya –que está considerada entre los 10 lugares más contaminados del mundo– y que también busca eludir el pago de compensaciones para las víctimas y para la rehabilitación del sitio.

En otro caso, Australia (al igual que Uruguay, que no es socio del TPP) enfrenta una demanda de las productoras de cigarrillos sobre las etiquetas de advertencia de salud pública en las cajetillas de cigarrillos con el objetivo de frenar el consumo de tabaco. Canadá, bajo amenaza de demanda, se retractó y ya no puso en marcha normas regulatorias similares. Y México se vio obligado a pagar US$ 15 millones después de que los árbitros encontraron equivocada una decisión gubernamental de cerrar un vertedero de residuos tóxicos no permitido que filtraba en las aguas subterráneas.

Éstos son solo algunos de los cientos de casos más graves que los inversores multinacionales han iniciado contra regulaciones de interés público. Los árbitros se pronuncian, con mayor frecuencia de lo que podría pensarse, a favor de los inversores o los gobiernos nacionales optan por llegar a un acuerdo para evitar las presiones legales.

El mecanismo de solución de controversias entre inversionistas y Estado es exactamente lo opuesto del significado previo de los derechos y obligaciones entre ellos. En el marco del TPP, los gobiernos tendrían efectivamente que pagar a los inversores extranjeros por no contaminar y no perjudicar a la población, en lugar de tener la libertad de regular a las empresas para asegurarse de que no perjudiquen a otros. Los mecanismos de solución de controversias existentes ya son bastante malos. Su expansión radical en virtud del TPP sería desastrosa.

Esto es particularmente importante en el caso del Perú, donde hay una larga historia de abusos contra el medio ambiente y los trabajadores por parte de las empresas. En virtud del TPP, el país podría ser demandado por cualquier cambio en las normas legales para proteger a los trabajadores y el medio ambiente, sin importar cuán razonables o discriminatorias sean, siempre y cuando esto afecte las ganancias de las empresas. Y dificultaría aún más la lucha para mejorar las condiciones laborales y el nivel de vida de los trabajadores, y frenar la explotación insostenible de los activos ambientales del país.

Sin duda, una mayor integración comercial y de inversión con el mundo promete mucho para el Perú, pero el TPP no es el camino para lograrla. No hay evidencia de que este tipo de protección de los inversionistas y los derechos de propiedad aumentarán la inversión extranjera o traerán más innovación para la economía peruana. Lo que hará será asegurarse de que una mayor parte de los salarios de los trabajadores peruanos terminen en los bolsillos de las corporaciones globales y que el Perú ya no tendrá la potestad de volver a establecer las reglas de manera que sirvan mejor a sus ciudadanos, protegiendo su salud y seguridad, el ambiente y los ricos recursos naturales del país, e incluso aseguren la estabilidad de su economía.

Si el presidente Humala quiere hacer lo correcto para el pueblo peruano dará instrucciones a la ministra Silva para que en Atlanta exija que no se retroceda en los términos obtenidos con tanto esfuerzo en el acuerdo entre el Perú y EEUU, se asegure que sus ciudadanos seguirán teniendo acceso a los medicamentos genéricos a precios asequibles, y rechace un TPP que deje el futuro económico del país en manos de los inversionistas de las multinacionales.

EL DATO

Joseph Stiglitz se presentará el viernes 9 de octubre en el hotel Bolívar (Jirón de La Unión 958, Lima) como parte del evento Desmintiendo el milagro peruano (7, 8 y 9 de octubre) organizado por la Plataforma Alternativa frente al Banco Mundial.


original en http://bit.ly/1YOpoaq