viernes, 24 de septiembre de 2010

Según un nuevo estudio el 85% de los nuevos medicamentos son basura

mando información que circulo en la lista de alames (gracias Gonzalo !! ) que delinea un poco las investigaciones de Donald Ligth que son publicadas en su nuevo libro, contiene una nota y al final una entrevista al Dr.Light

Según un nuevo estudio el 85% de los nuevos medicamentos son basura

Alfredo Embid
Boletines Armas para defender la salud, nº 83, 23 Septiembre 2010
http://www.amcmh. org/PagAMC/ downloads/ ads83.htm# _ftn1


Un nuevo estudio de investigadores independientes ha encontrado que alrededor del 85% de nuevas especialidades farmacéuticas ofrecen pocos o ningún beneficio nuevo, pero además tienen riesgo de causar un perjuicio grave para el incauto usuario que las tome.

Según el Dr. Donald Light, profesor de salud comparada en la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey, que escribió el estudio, la industria farmacéutica es un mercado de "basura" y las corporaciones transnacionales (que los angloparlantes llaman Big Pharma) gastan una fortuna vendiéndolo al público.

El Dr. Light, presentó su investigación el 17 de agosto en Atlanta en la 105ª sesión anual de la Sociedad Americana de Sociología señalando: *"A veces las compañías farmacéuticas ocultan o subestiman los datos sobre reacciones adversas graves de los nuevos medicamentos y exageran sus beneficios. Luego gastan de dos a tres veces más tiempo en la comercialización que en la investigación para convencer a los médicos de que prescriban estas especialidades nuevas. La información puede ser engañosa y los médicos pueden desinformar a los pacientes sobre los riesgos de la nueva droga. Es realmente un mercado de basura a dos niveles"*.

El documento del Dr. Light ha sido publicado en Science Daily[1] y en la revista de la Asociación Americana de Sociología[2] con el título de “Productos farmacéuticos: Un mercado de basura a dos velocidades produciendo graves daños”.

Su investigación sobre la producción de "basura y daños graves”, es un análisis institucional de la industria farmacéutica y su funcionamiento. Sus conclusiones se basan sobre una amplia gama de fuentes de datos y estudios, incluido el Canadian Patented Medicine Prices Review Board, la Food and Drug Administration FDA, y Prescrire International (un diario francés que publica investigación detallada sobre farmacología, toxicología y farmacia).

Gran parte de este estudio se hizo para un libro de próxima publicación, del Dr. Light, “El riesgo de los Medicamentos por prescripción”, que se acaba de publicar. [4]

Tanto en el informe como en el libro, el Dr. Light se centra en lo que él llama el "síndrome del riesgo de proliferación" . Se refiere a la forma en que las corporaciones farmacéuticas transnacionales han maximizado el número de personas expuestas a nuevos fármacos con baja eficacia y mayor riesgo de efectos secundarios, a menudo graves.

Los gigantes farmacéuticos han logrado esta hazaña no asociando con cada nueva campaña de lanzamiento limitado una investigación controlada, que recogería información sobre los efectos positivos y negativos.

En su lugar, para lanzar sus drogas las corporaciones farmacéuticas transnacionales se basan en gran medida en la publicidad de ensayos clínicos diseñados principalmente para minimizar los efectos secundarios, y publicados en la literatura médica con el único propósito de poner de relieve las ventajas de sus drogas.

El Dr. Light ha puesto de manifiesto que las compañías farmacéuticas gastan millones en enormes campañas de promoción para lanzar sus nuevas panaceas y mediante el reclutamiento de médicos “eminentes” que utilizarán este nuevo medicamento para tratar otras condiciones distintas de aquellas para las que se ha homologado.

Al promover el uso fuera de sus indicaciones aprobadas, las corporaciones farmacéuticas transnacionales tratan de obtener aún más ventas y de convertir a médicos negligentes en lo que el Dr. Light llama "agentes dobles", que trabajan para impulsar las ventas de nuevos fármacos, mientras que se supone que deben ser los guardianes del bienestar de sus pacientes.

¿Y qué pasa cuando el paciente se queja de que el medicamento le hace daño y / o le produce efectos secundarios?

Los estudios demuestran que habitualmente su médico sólo desprecia estas quejas o no las tiene en cuenta, según Light.

Una buena prueba de ello es que en USA solo se denuncian al organismo de control de drogas y alimentos (la Food and Drug Administration FDA) un 10 % de las reacciones adversas a los fármacos según testimonios de oficiales de la propia agencia.[5]

Según el nuevo estudio, las grandes empresas farmacéuticas tienen éxito en la venta de drogas de "pacotilla" por tres razones principales:

1- las corporaciones farmacéuticas transnacionales son las responsable de dirigir los estudios sobre sus propios remedios.

2- las compañías farmacéuticas han gastado millones en la construcción de un escudo de protección jurídica para ocultar información acerca de los peligros o la ineficacia de un fármaco.

3- el umbral de eficacia de los fármacos es lo suficientemente bajo para que sea fácil obtener la aprobación de una nueva especialidad.

A pesar de las numerosas condiciones teóricamente requeridas en los ensayos de eficacia y seguridad antes de aprobar cada nuevo medicamento, las compañías farmacéuticas utilizan la estrategia de "inundar a la autoridad de control" con ensayos clínicos incompletos sesgados, y de baja calidad.

Por ejemplo, en un estudio de 111 solicitudes para la aprobación final,

- el 42% no tenía suficientes ensayos clínicos aleatorios, es decir escogiendo a los pacientes que iban a tomar la droga y a los que iban a tomar el placebo al azar.

- el 40% tenía defectos en los ensayos de dosificación,

- el 39% no contenía pruebas de eficacia clínica, y

- el 49% planteaba preocupaciones sobre los efectos secundarios graves.

"El resultado es que las drogas son aprobadas sin que nadie sea capaz de conocer su eficacia real o el número de daños que producirán… Las compañías controlan el desarrollo de las conocimientos científicos y luego las conclusiones que irán al organismo de control en USA (la Food and Drug Administration FDA) o que serán publicadas".

En realidad la situación es todavía peor de lo que dice Light. Es un hecho demostrado que las corporaciones farmacéuticas transnacionales tienen tanto poder que han infiltrado y controlan en gran medida a los organismos de regulación estatales como la Food and Drug

Administration FDA o los Centros de control de Enfermedades CDC, y también los organismos internacionales incluyendo a la OMS como lo demuestra el reciente fraude de la gripe del cerdo.
Además recuerda que la OMS y los CDC no solo aplican las directrices elaboradas por las multinacionales farmacéuticas sino a un nivel más alto, por aquellos que manejan el poder financiero a nivel mundial. Los ejemplos de ello son múltiples:

- ocultación de las causas medioambientales del cáncer y en las enfermedades de civilización (contaminació n química y sobre todo radiactiva crecientes)

- ocultación de la responsabilidad de las drogas inmunosupresoras (legales e ilegales), de la desnutrición y de la pobreza en el SIDA

- participación en los programas de despoblación, etc.

La solución, que el Dr. Donald Light propone no va muy lejos: "algunos cambios que garanticen la calidad de los estudios y evidencien los riesgos y los beneficios reales de los nuevos fármacos". Así, afirma, "podrá aumentar el porcentaje de nuevos medicamentos que son realmente beneficiosos para los pacientes"[ 6] y entre tanto en la entrevista que sigue propone “no tomar ningún medicamento que no lleve en el mercado al menos 5 años”.

Pero aunque su solución sea un mero parche, su estudio nos recuerda que la industria farmacéutica, como parte del complejo médico industrial, se ha convertido en una fuente de despilfarro, en una estafa financiada con nuestro dinero y en una amenaza para la salud de la gente.

La solución radical de esta situación es bien sencilla : sacar del mercado la sanidad, producir el poco mas de un centenar de fármacos realmente útiles independientemente y procesar a los responsables de las multinacionales y de los organismos de control por falsificar la ciencia y lucrarse a costa de la enfermedad y la muerte.



*Grave Denuncia a la Industria Farmacéutica*

Entrevista al Dr. Light

Diario El Peso: En muchas partes de su estudio se refiere usted a las “políticas de marketing" de las empresas y laboratorios del sector para elaborar e introducir nuevas drogas en el mercado. ¿No tiene la impresión que la línea demarcatoria entre “políticas de marketing” y “actos delictivos” es en el caso presente relativamente tenue?

Dr. Donald Light: Uno de los problemas relativos a esta cuestión es la influencia que pueden tener por una parte los laboratorios sobre algunos médicos, y por la otra, la influencia de los médicos frente a sus pacientes.

Estamos hablando de relaciones de largo término y está más o menos establecido que las empresas “invierten” la suma de 50.000 dólares por cada médico en los Estados Unidos. Por medio de prácticas, que incluyen desde la entrega de muestras gratis, la financiación de estudios orientados y hasta el pago de "comisiones" . En muchos casos, algunos médicos se transforman en agentes a sueldo de esos grandes grupos, o en “campeones” de una determinada marca.

Se establece así una relación de "regalitos" por una parte, con la contrapartida de una dependencia basada en el "agradecimiento" por otra, lo que por supuesto interesa a los grandes grupos que ven así sus beneficios multiplicados. Esta situación caracteriza un "mercado de cacharros", [a lemon's market] favorecido tanto por la existencia de derechos monopólicos para la producción y comercializació n de drogas y como por la asimetría de

información en los dos estratos, es decir de los laboratorios frente a los médicos y de los médicos frente a sus pacientes.

Esos medicamentos "cacharros", que forman el 85% de los medicamentos introducidos, son más tóxicos que benéficos. Las compañías invierten muchísimo más en marketing que en investigación, con el resultado de que las drogas realmente innovadoras son una minoría. Hubo casos escandalosos, como por ejemplo para no citar más que uno, el del Vioxx, antes de que se retiró del mercado, se sabía que era tóxico pero Merck en sus campañas de marketing insistía en presentarlo como inocuo. *

En términos generales, los decesos por reacciones adversas a las drogas son la cuarta causa del total de los decesos en los Estados Unidos: estamos hablando una "epidemia" invisible, no sé si usted sabe que sólo en los Estados Unidos mueren por año más de 111.000 personas a causa de reacciones adversas a los medicamentos, una cantidad mayor que el doble de todos los soldados que murieron durante la guerra de Vietnam.

Esto, cada año. En la base de todo están los colosales beneficios que obtienen la industria farmacéutica y la profesión médica de lo que llamo "el síndrome de proliferación del riesgo" [Risk Proliferation Syndrome], es decir una serie de comportamientos de la industria farmacéutica, de los médicos y de las autoridades que permiten que se maximice en el mercado la cantidad de drogas susceptibles de producir reacciones adversas, luego que por una demanda inducida se maximice la cantidad de personas que consuman estas drogas, incluyendo hasta la invención y promoción de "nuevas enfermedades" .

Diario El Peso: Le confieso que la situación que usted describe me parece inquietante. En su opinión, ¿existen medidas que sean a la vez realizables, concretas y realistas que puedan revertir tal situación?

Dr. Donald Light: Una medida concreta y realizable podría consistir en elevar los estándares requeridos para el otorgamiento de permisos que autoricen la comercializació n de una droga, concretamente, exigir que se demuestre fehacientemente que una nueva droga representa realmente una mejora respecto de las ya existentes para el caso de que se trate y para los pacientes.

Diario El Peso: En las conclusiones de su estudio usted menciona reformas que tuvieron lugar en los Estados Unidos en el año 2007 otorgando mayores prerrogativas a la FDA (Federal Drug Administration) ; pero me parece que es pesimista en cuanto a la efectividad de las mismas. Usted escribe textualmente que las medidas “...reducirían ‘los cacharros’ y los daños menos que lo esperado". En su opinión, ¿cómo evolucionará esta situación a largo término?

Dr. Donald Light: Todo lo que podemos decir respecto a largo plazo es mera especulación.

Diario El Peso: Permítame entonces reformular la pregunta. ¿Qué pasará a su juicio a corto plazo?

Dr. Donald Light: Respecto a corto plazo, estoy feliz de que estas medidas se hayan tomado y que existan, pero las mismas son insuficientes. Y esto, porque la misma estructura de esas instituciones está diseñada para favorecer a las compañías y no para proteger al público.

Diario El Peso: ¿Hubo alguna reacción de parte de los representantes de la Industria farmacéutica o de la profesión médica luego de la presentación de su informe en la conferencia de Atlanta?

Dr. Donald Light: Ninguna. Sólo recibí una petición para enviar una copia del informe.

Diario El Peso: Frente a la situación qué describe ¿Qué consejo daría usted al público, a la gente común no especialista en el tema?

Dr. Donald Light: La pregunta es difícil dada la asimetría de información de este mercado y por lo que muchas veces el paciente se encuentra en una situación de angustia y de vulnerabilidad. Pero con todas las reservas del caso, yo no aceptaría consumir drogas o medicamentos que no tengan por lo menos cinco años de existencia en el mercado. Es el mínimo tiempo que se necesita para saber con un cierto grado de fiabilidad acerca de los posibles efectos tóxicos o nocivos.

Enlaces externos: American Sociological Association [en inglés]: http://www.asanet. org/

El Dr. Donald Light (PhD) es profesor de medicina comparada en la Universidad de Medicina y odontología de New-Jersey y profesor invitado en la Universidad de Standford. Fue conferenciante en numerosas universidades de los Estados Unidos y en el extranjero, Participó además entre otros en el Proyecto Escher (Un consorcio formado por Universidades Holandesas, grupos farmacéuticos y el Gobierno Holandés) para evaluar los grados de riesgo/beneficio y los riesgos producidos por nuevas drogas en los últimos 15 años. Es autor de numerosas obras y artículos de su especialidad. Es coautor juntamente con los especialistas Howard Brody, Peter Conrad, Allan Horwitz, y Cheryl Stults del libro "THE RISKS OF PRESCRIPTION DRUGS" (167 pag.), [disponible sólo en inglés] editado por la Columbia University Press, acerca de la epidemia oculta de las reacciones adversas a las drogas en gente sana. Fuente: Grave Denuncia a la Industria Farmacéutica "Diario el Peso" extractos de la entrevista efectuada al Dr. Light en Princeton [SEPA/Diario El Peso] Princeton, 24 de Agosto 2010. http://www.diarioel peso.com/ anteriores/ 2010/29082010/ ACT_290810_ CuestionanIndust riaFarmaceutica. php


Referencias
[1] Dr. Donald Light. Pharmaceuticals: A Two-Tier Market for Producing 'Lemons' and Serious Harmhttp://www. sciencedaily. com/releases/ 2010/08/10081711 1825.htm
[2] Dr.Donald Light Pharmaceuticals: A market for producing 'lemons' and serious harm, analysis finds. ScienceDaily. American Sociological Association (2010, August 17).
[3] http://cup.columbia .edu/book/ 978-0-231- 14692-0/the- risks-of- prescription- drugs/tableOfCon tents
[4] Dr. Donald Light “The Risk of Prescription Drugs” Columbia University Press.
[5] David Kessel Journal of the American Medical Association 2 de Junio 1993 citado en Alfredo Embid. “Prozac ¿panacea o asesinato?. Revista de Medicina holistica nº 48 1997 pgna 132
[6] Nueve de cada diez nuevos fármacos ofrecen "pocos" o "ningún" beneficio adicional a los pacientes.http: //www.salut. org/post/ 90297