| ver también Control habitual o intensivo de la hipertensión arterial en personas con alto riesgo cardiovascular. Estudio SPRINT Lancet, 6 de noviembre de 2015
Antecedentes:
Las recientes directrices de hipertensión han revertido las
recomendaciones anteriores sobre el objetivo de la presión arterial
tanto en los pacientes de alto riesgo, como en aquellos con enfermedad
cardiovascular, enfermedad renal o diabetes. Este cambio representa la
incertidumbre sobre si las estrategias más intensivas para reducir la
presión de la sangre se asocian con una mayor reducción en el riesgo de
eventos cardiovasculares y renales.
Objetivo: El objetivo fue evaluar la eficacia y seguridad de las estrategias de reducción intensiva de reducción de la presión arterial.
Métodos:
En esta revisión sistemática y meta-análisis, se realizaron búsquedas
sistemáticas en MEDLINE, Embase, y la Biblioteca Cochrane para ensayos
publicados entre 1 de enero 1950 y el 3 de noviembre de 2015. Se
incluyeron ensayos controlados, ensayos con al menos 6 meses de
seguimiento que asignaron al azar a participantes a un tratamiento
hipotensor más intensivo versus menos intensivo, con diferentes
objetivos de presión arterial o diferentes cambios en la presión
arterial respecto del inicio. No hicimos uso de restricciones de edad o
de idioma. Hicimos un meta-análisis de reducciones de la presión
arterial sobre el riesgo relativo (RR) de eventos cardiovasculares
mayores (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia
cardíaca o muerte cardiovascular, por separado y combinados), y no
vasculares y todas las causas de mortalidad por enfermedad renal, en
fase terminal, y sucesos adversos, así como la progresión de la
albuminuria y de la retinopatía en los ensayos realizados en pacientes
con diabetes.
Resultados y Conclusiones:
Se identificaron 19 ensayos que incluyeron 44.989 participantes, en los
que se registraron 2.496 eventos cardiovasculares mayores durante una
media de 3,8 años de seguimiento (rango 1,0-8,4 años). Nuestro
meta-análisis mostró que después de la aleatorización, los pacientes en
el grupo de tratamiento para bajar la presión arterial de forma más
intensiva tenían niveles de presión arterial de 133/76 mm Hg, en
comparación con 140/81 mm Hg en el grupo de tratamiento menos intensivo.
El tratamiento intensivo para bajar la presión arterial logró
reducciones del RR de eventos cardiovasculares mayores (14% [IC 95%:
4.22]), infarto de miocardio (13% [De 0-24]), accidente cerebrovascular
(22% [de 10-32]), albuminuria (10% [3 a 16]), y progresión de la
retinopatía (19% [0-34]). Sin embargo, un tratamiento más intensivo no
tuvo efectos claros sobre la insuficiencia cardiaca (15% [IC 95%: -11 a
34]), muerte cardiovascular (9% [-11 a 26]), mortalidad total (9%
[-3-19]), o enfermedad renal en etapa terminal (10% [-6-23]). La
reducción de los eventos cardiovasculares mayores fue consistente en los
grupos de pacientes, y la reducción de la presión arterial adicional
tuvo un claro beneficio incluso en pacientes con la presión arterial
sistólica inferior a 140 mm Hg. Los beneficios absolutos fueron mayores
en los ensayos en los que todos los pacientes inscritos tenían
enfermedad vascular, enfermedad renal o diabetes. Los eventos adversos
graves asociados a la bajada de la presión arterial sólo fueron
informados por seis ensayos y tenían una tasa de eventos de 1,2% por año
en el grupo de participantes con reducción de la presión arterial
intensiva, en comparación con 0,9% en el grupo de tratamiento menos
intensivo (RR 1,35 [IC 95% 0,93-1,97]). La hipotensión severa fue más
frecuente en el régimen de tratamiento más intensivo (RR 2,68
[1,21-5,89], p = 0,015), pero el exceso absoluto fue pequeño (0,3% vs
0,1% por persona-año para la duración del seguimiento).
Interpretación:
La reducción intensiva de la presión arterial proporciona una mayor
protección vascular que los regímenes estándar. En pacientes de alto
riesgo, hay beneficios adicionales con la reducción de la presión
sanguínea más intensa, incluyendo aquellos con la presión arterial
sistólica por debajo de 140 mmHg. Las ventajas absolutas netas de la
reducción intensiva de la presión arterial en individuos de alto riesgo
son grandes.
el trabajo
Xie, X, Atkins, E, Lv, J et al.
Effects of intensive blood pressure lowering on cardiovascular and renal outcomes: updated systematic review and meta-analysis.
Lancet. 2015; (published online Nov 6.)http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(15)00805-3.
en
|
lunes, 9 de noviembre de 2015
Efectos de la reducción intensiva de la presión arterial sobre los resultados cardiovasculares y renales.
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control intensivo,
hipertensión arterial
domingo, 8 de noviembre de 2015
Efectos adversos de las estatinas. Boletín INFAC
Boletín INFAC , vol 23 número 6,
8 de noviembre de 2015
Introducción
Desde su aparición a finales de los años 80, las estatinas se han convertido en uno de los grupos farmacológicos más prescritos en todo el mundo.
Son el tratamiento hipolipemiante de elección para la reducción del riesgo cardiovascular en pacientes de alto riesgo por sus beneficios demostrados en disminución de la mortalidad y la morbilidad cardiovascular.
Las estatinas son fármacos, en general, bastante seguros; sin embargo, un número significativo de pacientes puede experimentar efectos adversos. En las últimas décadas, diversos estudios observacionales han atribuido a las estatinas varios efectos adversos, incluyendo síntomas musculares, gastrointestinales, fatiga, elevación de enzimas hepáticas, neuropatía periférica, insomnio y alteraciones cognitivas. También en los ensayos clínicos se ha observado un aumento del riesgo de aparición de nuevos casos de diabetes.
La aparición de efectos adversos puede afectar de forma negativa a la adherencia a estos fármacos, especialmente cuando se utilizan en pacientes sin enfermedad cardiovascular (prevención primaria). No obstante, la frecuencia con la que aparecen estos efectos adversos es una cuestión muy debatida. Esto se debe, en primer lugar, a que los ensayos clínicos se han centrado, fundamentalmente, en la evaluación de su eficacia clínica (tanto en el control de los parámetros lipídicos como en la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares), incidiendo menos en las variables de seguridad, que no se registran de forma sistematizada. A esto hay que añadir la falta de transparencia en la publicación de los efectos adversos observados en los ensayos clínicos, especialmente en los patrocinados por la industria farmacéutica. Además, algunos ensayos excluyen a pacientes previamente intolerantes a las estatinas, así como a aquellos con diversas comorbilidades o factores de riesgo que pueden aumentar la frecuencia de efectos adversos. Por ello, a menudo los ensayos muestran tasas de efectos adversos similares a las del placebo, mientras que, en los estudios observacionales, se pueden observar abandonos de tratamiento por efectos adversos, principalmente musculares, hasta en el 11 - 29% de los pacientes1. Por tanto, a la hora de evaluar la seguridad y perfil de riesgos de cualquier fármaco, es importante disponer de datos de un amplio abanico de fuentes, que incluyan ensayos clínicos, estudios observacionales y epidemiológicos, sistemas de notificación de reacciones adversas, metaanálisis de ensayos clínicos, bases de datos de salud y de farmacovigilancia.
Otro problema que se plantea en la práctica clínica en los pacientes tratados con estatinas, es la posible relajación en el cumplimiento de las modificaciones del estilo de vida. Un reciente estudio observacional americano de más de 27.000 pacientes adultos con un seguimiento de 10 años, cuyo objetivo fue examinar la tendencia temporal en la ingesta calórica y de grasas entre pacientes con y sin tratamiento con estatinas2, mostró que los pacientes tratados con estatinas presentaban a lo largo del tiempo un incremento de la ingesta calórica y de grasas, lo que no ocurrió en los pacientes que no tomaban estatinas. El incremento del IMC fue también más elevado en el primer grupo. Una posible explicación para este fenómeno puede ser la sensación de «falsa seguridad» que puede producir el tomar un fármaco.
Se debe recordar que, para reducir el riesgo cardiovascular, las modificaciones en el estilo de vida son la primera medida a adoptar (y, en prevención primaria, con frecuencia, la única) y que deben mantenerse a lo largo del tiempo, reservando la terapia con estatinas para los pacientes con riesgo elevado o enfermedad cardiovascular establecida.
En este boletín INFAC se recoge información actualizada sobre los efectos adversos de las estatinas, tanto de los ya conocidos como de otros de los que empieza a haber señales de alerta.
el número completo en http://bit.ly/1HCmtqs
8 de noviembre de 2015
Introducción
Desde su aparición a finales de los años 80, las estatinas se han convertido en uno de los grupos farmacológicos más prescritos en todo el mundo.
Son el tratamiento hipolipemiante de elección para la reducción del riesgo cardiovascular en pacientes de alto riesgo por sus beneficios demostrados en disminución de la mortalidad y la morbilidad cardiovascular.
Las estatinas son fármacos, en general, bastante seguros; sin embargo, un número significativo de pacientes puede experimentar efectos adversos. En las últimas décadas, diversos estudios observacionales han atribuido a las estatinas varios efectos adversos, incluyendo síntomas musculares, gastrointestinales, fatiga, elevación de enzimas hepáticas, neuropatía periférica, insomnio y alteraciones cognitivas. También en los ensayos clínicos se ha observado un aumento del riesgo de aparición de nuevos casos de diabetes.
La aparición de efectos adversos puede afectar de forma negativa a la adherencia a estos fármacos, especialmente cuando se utilizan en pacientes sin enfermedad cardiovascular (prevención primaria). No obstante, la frecuencia con la que aparecen estos efectos adversos es una cuestión muy debatida. Esto se debe, en primer lugar, a que los ensayos clínicos se han centrado, fundamentalmente, en la evaluación de su eficacia clínica (tanto en el control de los parámetros lipídicos como en la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares), incidiendo menos en las variables de seguridad, que no se registran de forma sistematizada. A esto hay que añadir la falta de transparencia en la publicación de los efectos adversos observados en los ensayos clínicos, especialmente en los patrocinados por la industria farmacéutica. Además, algunos ensayos excluyen a pacientes previamente intolerantes a las estatinas, así como a aquellos con diversas comorbilidades o factores de riesgo que pueden aumentar la frecuencia de efectos adversos. Por ello, a menudo los ensayos muestran tasas de efectos adversos similares a las del placebo, mientras que, en los estudios observacionales, se pueden observar abandonos de tratamiento por efectos adversos, principalmente musculares, hasta en el 11 - 29% de los pacientes1. Por tanto, a la hora de evaluar la seguridad y perfil de riesgos de cualquier fármaco, es importante disponer de datos de un amplio abanico de fuentes, que incluyan ensayos clínicos, estudios observacionales y epidemiológicos, sistemas de notificación de reacciones adversas, metaanálisis de ensayos clínicos, bases de datos de salud y de farmacovigilancia.
Otro problema que se plantea en la práctica clínica en los pacientes tratados con estatinas, es la posible relajación en el cumplimiento de las modificaciones del estilo de vida. Un reciente estudio observacional americano de más de 27.000 pacientes adultos con un seguimiento de 10 años, cuyo objetivo fue examinar la tendencia temporal en la ingesta calórica y de grasas entre pacientes con y sin tratamiento con estatinas2, mostró que los pacientes tratados con estatinas presentaban a lo largo del tiempo un incremento de la ingesta calórica y de grasas, lo que no ocurrió en los pacientes que no tomaban estatinas. El incremento del IMC fue también más elevado en el primer grupo. Una posible explicación para este fenómeno puede ser la sensación de «falsa seguridad» que puede producir el tomar un fármaco.
Se debe recordar que, para reducir el riesgo cardiovascular, las modificaciones en el estilo de vida son la primera medida a adoptar (y, en prevención primaria, con frecuencia, la única) y que deben mantenerse a lo largo del tiempo, reservando la terapia con estatinas para los pacientes con riesgo elevado o enfermedad cardiovascular establecida.
En este boletín INFAC se recoge información actualizada sobre los efectos adversos de las estatinas, tanto de los ya conocidos como de otros de los que empieza a haber señales de alerta.
el número completo en http://bit.ly/1HCmtqs
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viernes, 6 de noviembre de 2015
Fluoroquinolonas y alteraciones de la glucemia
CatSalut, FICF, y GenCat, 4 de noviembre de 2015
Indice
señal
El uso de quinolonas se ha asociado a un mayor riesgo de alteraciones de la glucemia, sobre todo en pacientes diabéticos, según resultados de estudios observacionales. 1.2 Se han descrito episodios de hipoglucemia o hiperglucemia con ciprofloxacino, levofloxacino y moxifloxacino. En casos graves puede dar lugar a lesión cerebral irreversible.
Las fluoroquinolonas (FQ) son el segundo grupo de antibióticos más prescritos, después de los ß-lactámicos. En los últimos años el consumo ha aumentado ligeramente, sobre todo a expensas de levofloxacino en infecciones respiratòries.3 El año 2013 en España el consumo fue de 2,8 DDD por 1.000 habitantes y dia.4
(Original en idioma catalán )
Indice
· señal
· pregunta
· hipótesis
· métodos
· resultados
· conclusiones
· referencias
El uso de quinolonas se ha asociado a un mayor riesgo de alteraciones de la glucemia, sobre todo en pacientes diabéticos, según resultados de estudios observacionales. 1.2 Se han descrito episodios de hipoglucemia o hiperglucemia con ciprofloxacino, levofloxacino y moxifloxacino. En casos graves puede dar lugar a lesión cerebral irreversible.
Las fluoroquinolonas (FQ) son el segundo grupo de antibióticos más prescritos, después de los ß-lactámicos. En los últimos años el consumo ha aumentado ligeramente, sobre todo a expensas de levofloxacino en infecciones respiratòries.3 El año 2013 en España el consumo fue de 2,8 DDD por 1.000 habitantes y dia.4
informe ejecutivo completo
Pla d’informació i detecció de problemes de seguretat clínica en recepta electrònica
. Fluoroquinolones i alteracions de la glucèmia
.
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jueves, 5 de noviembre de 2015
¿Cuántos errores se dan en la prescripción de medicamentos?
Ángeles López, El Mundo (España) , 4 de noviembre de 2015
- Un 7% de ingresos en Reino Unido se deben a reacciones a fármacos
- En España no hay datos globales sobre este problema
Cinco gotas cada ocho horas durante un mes o una gota cada ocho horas durante cinco días. Los errores en la prescripción médica son más frecuentes de lo que todos deseamos. En Reino Unido, uno de cada 100 pacientes está en riesgo de recibir una receta equivocada. Situación que no se puede comparar con lo que ocurre en España porque nuestro país no cuenta con una base de datos sobre las prescripciones que realizan cada día los médicos en las consultas de atención primaria o especializada.
En torno a un 7% de los ingresos hospitalarios en el Reino Unido se produce como consecuencia de efectos adversos de fármacos, la mitad de ellos prevenibles. Sin embargo, uno de cada 250 pacientes no recibe una vigilancia adecuada al tratamiento que le ha sido recetado, según los datos de un estudio publicado por la revista British Medical Journal.
El trabajo, que ha analizado los datos de un millón de pacientes de 526 centros médicos, muestran que las personas que más riesgo tienen de sufrir un error en la prescripción de un medicamento son aquellas que están polimedicadas, es decir, que reciben más de un fármaco o las ancianas.
A falta de un registro electrónico accesible por médicos ubicados en diferentes puntos de España, el retrato de estos errores médicos en nuestro país parece similar al obtenido por los investigadores británicos, según recogen los datos de estudios realizados de forma autónoma por diferentes CCAA.
"Esta situación puede empezar a cambiar con la puesta en marcha de la interoperabilidad de la receta electrónica entre Comunidades Autónomas, un proyecto que Sanidad inició este verano en Extremadura y Canarias y que permitirá a cualquier médico acceder al tratamiento de un paciente que viva en otra comunidad distinta a la que se encuentra en ese momento. Además de una ventaja momentánea para esa consulta, este proyecto permitirá estudios como el que recoge hoy la revista británica", señala Miguel Ángel Hernández, del grupo de trabajo de utilización de fármacos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).
A falta de datos globales actualizados, las cifras de fallos en las recetas médicas hay que buscarlas en estudios como el APEAS, llevado a cabo sobre el análisis de 96.000 prescripciones y el ENEAS. Según estos trabajos, realizados en 2008 y 2005, respectivamente, los errores se dan en el 9,3% de las prescripciones realizadas en un hospital y en el 1% en Atención Primaria. "El dato de atención primaria es bajo, es algo que me congratula. La verdad es que en los últimos años, y gracias a que se ha informatizado la prescripción, existen menos errores debido a la ilegibilidad o mala comprensión de la receta, porque los médicos hemos tenido siempre fama de escribir muy mal, algo que es verdad", explica José Polo, vicepresidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
Uno de los datos a destacar del estudio navarro es que el 70% de los efectos adversos ocurridos tras una prescripción médica se podría haber evitado. "En España se viene trabajando en este tema desde hace tiempo pero hay fragmentación de la información, lo que complica el análisis. Además, para disminuir estos errores, los médicos de familia necesitan que la Administración genera en las agendas de cada día más tiempo para que los médicos puedan dedicar a cada paciente. Sería una inversión rentable porque se pueden evitar muchos problemas e ingresos hospitalarios", defiende Hernández.
Al igual que en el Reino Unido, en nuestro país las personas que más riesgo tienen de sufrir un problema de este tipo son aquellas que toman más de un fármaco y las ancianas. Pero existen otros grupos de riesgo como las mujeres embarazadas y los niños.
"Si cada comunidad intentara reducir el número de fármacos por paciente y prestar más atención a medicamentos de alto riesgo, generando programas de alerta en la historia electrónica o citando periódicamente a los pacientes que toman estos fármacos, podríamos reducir estos errores y aumentar la seguridad. Se trata de una inversión rentable", apunta el portavoz de Semfyc.
El Ministerio de Sanidad tiene identificados esos medicamentos de alto riesgo en pacientes crónicos, que publicó en un informe de 2014. Entre otros fármacos que son propensos a generar más problemas en los pacientes que los consumen están los antiagregantes plaquetarios (aspirina), anticoagulantes (Sintrom) los antiepilépticos, antiinflamatorios, antipsicóticos, corticoides o benzodiacepinas, entre otros. "Son medicamentos que o bien actúan en rangos estrechos de eficacia o que genera alteraciones en el equilibrio de ciertas sustancias y que tienen a producir efectos adversos que hay que vigilar", afirma Hernández. En otros casos, como apunta Polo, "son fármacos que las personas suelen consumir como algo habitual, con mucha facilidad, pero que no están exentos de riesgos y, al automedicarse, aumentan los problemas".
Por último, estos especialistas señalan que los envases de los fármacos también son un factor más para generar problemas. "En España, para un mismo principio activo hay múltiples envases con apariencia diferente. Esto lleva a confusión, sobre todo en pacientes de más edad. Hace años hicimos una propuesta para que, al menos, una cara del envase fuera igual en todos los productos del mismo principio activo. El ministerio comprende el problema pero no ha hecho nada más. El problema es que las empresas no quieren modificar sus envases, es un tema de dinero", asegura el portavoz del grupo de trabajo de utilización de fármacos de la Semfyc.
original en http://bit.ly/1keNprr
el trabajo de referencia
S Jill Stocks, Evangelos Kontopantelis, Artur Akbarov, Sarah Rodgers, Anthony J Avery, Darren M Ashcroft.
Examining variations in prescribing safety in UK general practice:cross sectional study using the Clinical Practice Research Datalink.
BMJ 2015; doi: 10.1136/bmj.h5501
el trabajo de referencia
S Jill Stocks, Evangelos Kontopantelis, Artur Akbarov, Sarah Rodgers, Anthony J Avery, Darren M Ashcroft.
Examining variations in prescribing safety in UK general practice:cross sectional study using the Clinical Practice Research Datalink.
BMJ 2015; doi: 10.1136/bmj.h5501
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efectos adversos,
errores de medicación
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Evaluación de las variaciones en la seguridad de prescripción en centros de salud del Reino Unido: estudio transversal.
BMJ, 3 de noviembre de 2015
Pregunta de estudio ¿Cuál es la prevalencia de los diferentes tipos de prescripción potencialmente peligrosos en centros de salud del Reino Unido, y que variación existe entre los centros ?
Métodos Estudio transversal que incluyó a todos los pacientes adultos expuestos a los riesgos de un error deprescripción o de monitoreo, definido por una combinación de diagnósticos y prescripciones en 526 centros de salud que remitieron sus datos a la Clinical Practice Research Datalink (CPRD) hasta 1 de abril de 2013. Las variables principales fueron la prevalencia de prescripciones potencialmente peligrosos de anticoagulantes, antiplaquetarios, AINE, Beta bloqueantes, glitazonas, metformina, digoxina, antipsicóticos, anticonceptivos hormonales combinados, y estrógenos y el monitoreo hematológico con menos frecuencia de lo recomendado para los pacientes con prescripciones repetidas de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y diuréticos de asa, amiodarona, metotrexato, litio, o warfarina.
Resultados y limitaciones 49.927 de 949.552 pacientes de riesgo provocaron al menos un indicador de prescripción (5,26%, 95% intervalo de confianza 5,21% a 5,30%) y 21.501 de los 182.721 (11,8%, 11,6% y 11,9%) provocaron al menos un indicador de seguimiento. La prevalencia de los diferentes tipos de prescripción potencialmente peligrosa varió de casi cero a 10,2%, y para el seguimiento inadecuado varió de 10,4% a 41,9%. Los pacientes mayores y aquellos con múltiples medicamentos prescritos repetidas tuvieron riesgos significativamente mayores de desencadenar un indicador de prescripción mientras que los pacientes más jóvenes con menos recetas repetidas tuvieron significativamente mayor riesgo de desencadenar un indicador de seguimiento. Hubo gran variación de algunos indicadores entre los centros de salud. Aunque los indicadores de seguridad de prescripción describen los patrones de prescripción que pueden aumentar el riesgo de daño al paciente y deben ser evitados en general, siempre habrá excepciones en las que el indicador está clínicamente justificado. Además existe la posibilidad de que alguna información no sea captada por la CPRD para algunas prácticas -por ejemplo, resultados de INR en pacientes que reciben warfarina.
Que añade este estudio? La alta prevalencia de ciertos indicadores pone de manifiesto la existencia de riesgos de prescripción y la necesidad de considerarlos adecuadamente dentro de la atención primaria, sobre todo para pacientes de edad avanzada y en aquellos que toman múltiples medicamentos. La gran variación entre los centros de salud indica que existe un potencial para mejorar a través de intervenciones dirigidas a nivel de los centros de salud .
el trabajo
Stocks S Jill, Kontopantelis Evangelos, Akbarov Artur, Rodgers Sarah, Avery Anthony J, Ashcroft Darren M et al.
Examining variations in prescribing safety in UK general practice: cross sectional study using the Clinical Practice Research Datalink.
BMJ 2015; 351 :h5501
disponible en http://bit.ly/1HwypKi
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glitazonas,
metformina,
nticoagulantes
Asociación entre uso de medicamentos por fuera del etiquetado (Off-Label) y reacciones adversas a medicamentos en la población adulta
JAMA Intern Med, 2 de noviembre de 2015
Importancia El uso por fuera de las indicaciones aprobadas (off-label) de medicamentos de venta bajo receta ha sido identificado como un factor importante para la ocurrencia de eventos adversos a medicamentos (RAMs) prevenibles en niños. Pese a la preocupación con respecto a los resultados adversos, hasta la fecha, no se ha realizado ninguna investigación sistemática de los efectos del uso de fármcacos fuera del etiquetado en las poblaciones adultas.
Objetivo supervisar y evaluar el uso no aprobado de medicamentos recetados y su efecto sobre los RAMs en una población adulta.
Diseño, ámbito y participantes una cohorte de 46 021 pacientes que recibieron 15.305 medicamentos prescritos incidentes fue identificada a partir de los centros de atención primaria en Quebec, Canadá, utilizando el registro de historias clínicas electrónicas Medical Office of the XXIst Century, que contiene documentación de las indicaciones de tratamiento y tratamiento resultados. Se realizó un seguimiento de las recetas dispensadas, desde el 1 de enero de 2005, hasta el 30 de diciembre de 2009, desde la fecha de la prescripción hasta la fecha en que se interrumpió elconsumo de fármacos, el final del tratamiento, o el final del seguimiento (30 de diciembre de 2010) . Los datos fueron analizados a partir del 5 de enero de 2012 al 15 de marzo de 2015.
Exposiciones uso de medicamentos por fuera de los usos aprobados, con y sin una fuerte evidencia científica.
Variables y medidas principales efectos adversos con uso de medicamentos por fuera de los usos aprobados, con y sin una fuerte evidencia científica. En el análisis se utilizó regresión de riesgos proporcionales de Cox multivariado marginal para datos agrupados, conel fármaco como la unidad de análisis.
Resultados Se encontró un total de 3484 RAMs en los 46.021 pacientes del estudio, con una tasa de incidencia de 13,2 por 10 000 personas-meses. La tasa de RAMs para el uso off-label (19,7 por 10.000 personas-mes) fue mayor que para el uso dentro de las indicaciones aprobadas (12,5 por 10.000 personas-mes) (razón de riesgo ajustada [AHR], 1,44; IC del 95%, 1,30 a 1,60).
El uso off label sin evidencia científica sólida tenía una tasa más alta de RAMs (21,7 por 10 000 personas-mes), en comparación con el uso dentro del etiquetado (AHR, 1,54; IC del 95%, 1,37-1,72). Sin embargo, el uso fuera de etiqueta con una fuerte evidencia científica tenía el mismo riesgo de RAMs que el uso dentro del etiquetado (AHR, 1,10; IC del 95%, 0,88-1,38). Los riesgos deRAMs fueron mayores para los fármacos aprobados entre 1981-1995 (14,4 por 10.000 personas-mes; AHR, 1,62; IC del 95%, 1.45-1.80) en los utilizados por mujeres (14,3 por 10.000 personas-mes; AHR , 1,17; IC 95%, 1,06-1,28), en pacientes que recibieron de 5 a 7 medicamentos (12,1 por 10.000 personas-mes; AHR, 3,23; IC del 95%, 2,66-3,92), y los pacientes que reciben fármacos cardiovasculares (15,9 por 10 000 personas-mes; AHR, 3,30; IC del 95%, 2,67-4,08) y antiinfecciosos (66,2 por 10 000 personas-mes; AHR, 6,33; IC del 95%, 4,58-8,76). Los pacientes con un aumento de 1 unidad en el índice de continuidad de atención tuvieron un incremento del 19% en RAMs (AHR, 1,19; IC del 95%, 1,12 a 1,26).
Conclusiones y relevancia el uso por fuera de las indicacones aprobadas (off-label) de los medicamentos de prescripción se asocia con RAMs. Se debe tener precaución en la prescripción de medicamentos para usos off-label que carecen de evidencia científica sólida. Los registros electrónicos de salud futuros deben estar diseñados para permitir la vigilancia posterior a la comercialización de indicaciones y resultados del tratamiento para controlar la seguridad de los usos dentro y fuera de la etiqueta de los medicamentos.
el trabajo
Eguale T, Buckeridge DL, Verma A, et al. Association of Off-Label Drug Use and Adverse Drug Events in an Adult Population. JAMA Intern Med. Published online November 02, 2015. doi:10.1001/jamainternmed.2015.6058.
en http://bit.ly/1MN6Jsp
Importancia El uso por fuera de las indicaciones aprobadas (off-label) de medicamentos de venta bajo receta ha sido identificado como un factor importante para la ocurrencia de eventos adversos a medicamentos (RAMs) prevenibles en niños. Pese a la preocupación con respecto a los resultados adversos, hasta la fecha, no se ha realizado ninguna investigación sistemática de los efectos del uso de fármcacos fuera del etiquetado en las poblaciones adultas.
Objetivo supervisar y evaluar el uso no aprobado de medicamentos recetados y su efecto sobre los RAMs en una población adulta.
Diseño, ámbito y participantes una cohorte de 46 021 pacientes que recibieron 15.305 medicamentos prescritos incidentes fue identificada a partir de los centros de atención primaria en Quebec, Canadá, utilizando el registro de historias clínicas electrónicas Medical Office of the XXIst Century, que contiene documentación de las indicaciones de tratamiento y tratamiento resultados. Se realizó un seguimiento de las recetas dispensadas, desde el 1 de enero de 2005, hasta el 30 de diciembre de 2009, desde la fecha de la prescripción hasta la fecha en que se interrumpió elconsumo de fármacos, el final del tratamiento, o el final del seguimiento (30 de diciembre de 2010) . Los datos fueron analizados a partir del 5 de enero de 2012 al 15 de marzo de 2015.
Exposiciones uso de medicamentos por fuera de los usos aprobados, con y sin una fuerte evidencia científica.
Variables y medidas principales efectos adversos con uso de medicamentos por fuera de los usos aprobados, con y sin una fuerte evidencia científica. En el análisis se utilizó regresión de riesgos proporcionales de Cox multivariado marginal para datos agrupados, conel fármaco como la unidad de análisis.
Resultados Se encontró un total de 3484 RAMs en los 46.021 pacientes del estudio, con una tasa de incidencia de 13,2 por 10 000 personas-meses. La tasa de RAMs para el uso off-label (19,7 por 10.000 personas-mes) fue mayor que para el uso dentro de las indicaciones aprobadas (12,5 por 10.000 personas-mes) (razón de riesgo ajustada [AHR], 1,44; IC del 95%, 1,30 a 1,60).
El uso off label sin evidencia científica sólida tenía una tasa más alta de RAMs (21,7 por 10 000 personas-mes), en comparación con el uso dentro del etiquetado (AHR, 1,54; IC del 95%, 1,37-1,72). Sin embargo, el uso fuera de etiqueta con una fuerte evidencia científica tenía el mismo riesgo de RAMs que el uso dentro del etiquetado (AHR, 1,10; IC del 95%, 0,88-1,38). Los riesgos deRAMs fueron mayores para los fármacos aprobados entre 1981-1995 (14,4 por 10.000 personas-mes; AHR, 1,62; IC del 95%, 1.45-1.80) en los utilizados por mujeres (14,3 por 10.000 personas-mes; AHR , 1,17; IC 95%, 1,06-1,28), en pacientes que recibieron de 5 a 7 medicamentos (12,1 por 10.000 personas-mes; AHR, 3,23; IC del 95%, 2,66-3,92), y los pacientes que reciben fármacos cardiovasculares (15,9 por 10 000 personas-mes; AHR, 3,30; IC del 95%, 2,67-4,08) y antiinfecciosos (66,2 por 10 000 personas-mes; AHR, 6,33; IC del 95%, 4,58-8,76). Los pacientes con un aumento de 1 unidad en el índice de continuidad de atención tuvieron un incremento del 19% en RAMs (AHR, 1,19; IC del 95%, 1,12 a 1,26).
Conclusiones y relevancia el uso por fuera de las indicacones aprobadas (off-label) de los medicamentos de prescripción se asocia con RAMs. Se debe tener precaución en la prescripción de medicamentos para usos off-label que carecen de evidencia científica sólida. Los registros electrónicos de salud futuros deben estar diseñados para permitir la vigilancia posterior a la comercialización de indicaciones y resultados del tratamiento para controlar la seguridad de los usos dentro y fuera de la etiqueta de los medicamentos.
el trabajo
Eguale T, Buckeridge DL, Verma A, et al. Association of Off-Label Drug Use and Adverse Drug Events in an Adult Population. JAMA Intern Med. Published online November 02, 2015. doi:10.1001/jamainternmed.2015.6058.
en http://bit.ly/1MN6Jsp
martes, 3 de noviembre de 2015
Neurolépticos atípicos: riesgo de insuficiencia renal en pacientes de edad avanzada
Prescrire Int, 1 de noviembre de 2015
Además de sus muchos efectos adversos conocidos, neurolépticos exponen a los pacientes de edad avanzada a padecer insuficiencia renal.
Los neurolépticos tienen numerosos efectos adversos, que varían en severidad: sedantes, efectos atropínicos, extrapiramidal (en particular con trastornos del movimiento), endocrino y trastornos cardíacos.
En comparación con los neurolépticos tradicionales, altas dosis de neurolépticos atípicos exponen a los pacientes a menos efectos adversos extrapiramidales en el corto plazo, pero los ponen en un mayor riesgo de aumento de peso, hiperglucemia y diabetes.
Un equipo canadiense también encontró que los pacientes mayores de 65 años tienen un mayor riesgo estadísticamente significativo de la hospitalización con insuficiencia renal aguda dentro de los 90 días de haber sido prescrito un neuroléptico atípico oral como risperidona, quetiapina u olanzapina: alrededor de 1% de los pacientes que toman uno de estos neurolépticos en comparación a alrededor del 0,6% de pacientes que no los toman .
Los resultados revelaron efectos adversos que contribuyen a insuficiencia renal: hipotensión arterial, retención urinaria aguda, neumonía, infarto de miocardio y arritmia ventricular. La tasa de mortalidad por todas las causas también parece ser mayor.
En la práctica, cuando un paciente de edad avanzada se da neurolépticos a pesar del riesgo de efectos adversos, es aconsejable controlar la función renal.
el resumen del trabajo
"Atypical neuroleptics in elderly patients: acute kidney injury " Prescrire Int 2015; 24 (165): 267.
disponible en http://english.prescrire.org/en/570027631682E4882C6459FBE7E1A8A2/Download.aspx
(Pdf, subscribers only).