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jueves, 17 de noviembre de 2016

Unasur busca equilibrar precios de las medicinas

 17 de noviembre de 2016


La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) está acabando de definir el Banco de Precios de Medicamentos, una iniciativa de la agenda de salud de la región que pretende favorecer el acceso a los tratamientos y equilibrar precios y que debe entrar en funcionamiento el año que viene. En un acto en Río de Janeiro, el secretario general de la UNASUR, Ernesto Samper, aseguró que este instrumento “permitirá a los países miembros comprar al mejor precio y sin caer en engaños", y resaltó la importancia que debe tener en una región donde el 30 por ciento del gasto en sanidad es para la compra de medicinas. 

El proyecto incluye la publicación de los precios de listas de medicamentos en los distintos países, la compra conjunta de productos y la producción de genéricos. La UNASUR asegura que un mismo medicamento puede tener un precio de hasta diez o doce veces más caro de un país a otro. Inicialmente, la lista tendrá 34 productos, entre los que figuran tratamientos para enfermedades como el VIH y la hepatitis C. Sin embargo, se espera que a finales de 2016 haya unos 60 medicamentos en el banco. 

El titular de UNASUR, integrada por Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, señaló que los estudios realizados antes de la creación del banco indicaron que un mismo medicamento puede tener precios que varían de hasta 10 o 12 veces de un país a otro sin justificación. 

No es la primera vez que esta entidad trasnacional pone el foco en la compra de medicamentos. En mayo de este año, junto con los países miembros del MERCOSUR, se comenzó una negociación conjunta con laboratorios farmacéuticos para la compra de medicamentos de alto costo vinculados a tratamientos contra el cáncer, informó el fin de semana el ministro de Salud Pública (MSP) de Uruguay, Jorge Basso. 

“La posibilidad de contar con distintas herramientas de negociación con la industria, a partir de esta articulación con países de la región, es una muy buena noticia y es un mecanismo que, si logramos que se consolide, nos da perspectivas importantes para seguir ajustando la incorporación de medicamentos de última generación”, dijo Basso.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Unasur estudia un mecanismo común para comprar medicamentos

Carina Vance (foto) promueve la creación de un banco de datos regional sobre precios de medicamentos. Foto: John Guevara / El Telégrafo

El Instituto Sudamericano de Gobierno en Salud, dirigido por la exministra Carina Vance, presentó la propuesta ante el organismo regional.


En Quito, en una reunión realizada en la sede de la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur), Carina Vance, exministra de Salud del  Gobierno y actual directora del Instituto de Gobernanza de la Salud, presentó ayer la experiencia ecuatoriana de compras públicas ante representantes de otros países.

La funcionaria señala que el sistema ecuatoriano de compras públicas será socializado a nivel regional, con el objetivo de adquirir medicinas a bajo precio y mejorar sustancialmente el estado de salud de los habitantes.

“El sistema de subasta aplicado en Ecuador nos interesa mucho porque es uno de los principales ejes de trabajo de Unasur. También queremos analizar cómo lograr que todos estos insumos lleguen a la población a un costo adecuado y que los Estados puedan cumplir con el financiamiento que ello implica”, expresa, añadiendo que la compra de medicamentos requiere hasta el 50% del presupuesto público de salud en muchos países.
“Como instituto buscamos universalizar los sistemas de salud para que esta sea inclusiva. 

En especial, en Latinoamérica la salud ha sido marginada por muchos años y era un privilegio y no un derecho”.
Vance asevera que para controlar el precio de los medicamentos que imponen las farmacéuticas y por ende sus ganancias, es imprescindible un banco de precios referenciales que permitan negociar con las grandes casas fabricantes de estos productos.
Este banco permitirá que los Estados no negocien a ciegas y tengan referentes de los costos de medicamentos y permitir con ello que la población tenga capacidad de adquisición de los mismos.
En el caso de Ecuador, la reducción de los costos estuvo relacionada con el hecho de que el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) levantó ese banco de datos a nivel regional, contando con la ayuda de otros países que tenían también esta información válida. Así se determinaron los precios más bajos y competitivos en 425 productos que se comercializan en la región y subregión, beneficiando con ello al Estado ecuatoriano. El mecanismo de compras del Sercop toma en cuenta la variabilidad de los precios y, de esos que ya son los más bajos de la región logra una reducción mayor.
“Las farmacéuticas siempre quieren esconder los precios y que no podamos negociar como ente público”, afirmó la exministra de Salud.
El objetivo de los ministros de Unasur es constituir el banco de precios para medicamentos y tener una herramienta real para negociar con las farmacéuticas y evitar que cobren excesivamente los medicamentos, proponiendo como Estados la reducción sustancial de estos valores.
Para Santiago Vásquez, director general del Sercop, las buenas prácticas implementadas con el sistema de subasta inversa permitieron ahorrar $ 320 millones en la adquisición de 325 productos.
Explicó que el precio final de los bienes adquiridos por el sector público presenta diferencias de hasta 600% con respecto a los precios comerciales de algunas medicinas.
Hasta diciembre de 2016, el Sercop espera realizar una nueva subasta inversa para adquirir 300 medicamentos por el valor de $ 500 millones.


Original en http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/economia/8/unasur-estudia-un-mecanismo-comun-para-comprar-medicamentos

viernes, 15 de abril de 2016

Unasur y Mercosur negociarán compra de medicamentos oncológicos

PrensaLatina, 15 de abril de 2016

Los Estados partes de la Unasur y Mercosur comenzarán el venidero mes a negociar con laboratorios la compra conjunta de medicamentos de alto costo vinculados a tratamientos oncológicos, reveló hoy una fuente oficial. El objetivo de esta estrategia es reducir los precios de la compra individual y garantizar el acceso en los casos que exista evidencia científica y capacidad de financiamiento por parte del Fondo Nacional de Recursos, apuntó el ministro uruguayo de Salud, Jorge Basso.

Desde hace un tiempo se trabaja en esa negociación conjunta de precios entre los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) para adquirir esos medicamentos, particularmente para cáncer de mama y de colon, comentó.

Explicó que los tratamientos tienen evidencia comprobada y "son de muy alto costo".

Basso apuntó que la idea es que Uruguay los incorpore en el financiamiento del Fondo Nacional de Recursos, organismo que según opinó, debe cuidarse porque brinda un conjunto de prestaciones que no son frecuentes en los sistemas de salud.

El titular uruguayo destacó que a partir de la articulación con países de la región existe la posibilidad de contar con distintas herramientas de negociación con la industria.

Si logramos que se consolide como mecanismo, nos dará perspectivas importantes para seguir ajustando la incorporación de medicamentos de última generación, dijo en declaraciones a la Secretaría de Comunicación de la Presidencia.

mota original en http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=4793071&Itemid=1

sábado, 12 de septiembre de 2015

UNASUR: Un bloque único contra los laboratorios de medicamentos


Los ministros de Salud del continente, reunidos en Montevideo, acordaron conformar un comité internacional para tratar de manera conjunta con la industria farmacéutica. Buscan aumentar así el poder de negociación y lograr una reducción de los precios.


Soledad Vallejos, Página 12, 12 de septiembre de 2015

Los ministros de Salud de Unasur acordaron la creación de un comité internacional para negociar de manera conjunta los precios que los Estados pagan a los grandes laboratorios por medicamentos de alto costo y garantizar, así, el acceso de la población a los tratamientos. El ministro de Salud argentino, Daniel Gollan, calificó la decisión de “histórica”. “Veníamos trabajando en la resolución, con los equipos de los distintos países, desde hace dos meses y medio, y además con una coincidencia del 100 por ciento entre los equipos de la región. Eso es algo llamativo, porque estamos hablando de distintas políticas, y sin embargo la coincidencia en esto es absoluta porque el problema es muy grave para todos. Hemos decidido actuar fuertemente con unidad de acción histórica. Nunca antes se había dado en reuniones del Consejo Unasur tanta unanimidad y ejecutividad”, señaló Gollan. En dos semanas, el comité ad hoc se reunirá para comenzar las negociaciones por un primer grupo de medicamentos, tres que sirven para tratar la Hepatitis C –sofosbuvir, declatasvir y simeprevir– y uno para VIH –darunavir.

En la reunión, celebrada en Montevideo, participaron representantes de los once países que integran la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Además del ministro Gollan, fueron parte sus pares de Uruguay (Jorge Basso), Ecuador (Carina Vance), Paraguay (Antonio Barrios), Chile (Carmen Castillo), Brasi (el viceministro, Adriano Massuda), Venezuela (Claudia Morón), Colombia (Martha Lucía Ospina), y representantes de Perú, Surinam y Bolivia.

En las próximas dos semanas el comité, que está conformado por un representante técnico y el viceministro de Salud de cada país, “va a entrar en etapa de negociación”, explicó Gollan en diálogo con Página/12. “El comité va a estar llamando a las empresas proveedoras de los cuatro productos, con los que iniciamos la ronda de negociación. De culminar con éxito la ronda, el acuerdo inmediatamente va a ser refrendado por los ministros”.

–¿Y el proceso cómo continúa?

–Luego hay un camino que recorrer, porque la negociación es conjunta pero la compra se hace a través del Fondo Estratégico de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) para compras a gran escala, que está trabajando para adecuar la logística y los equipos de trabajo para asumir el volumen, mucho más importante en comparación con lo que se compra ahora. El Fondo Estratégico compra una enorme cantidad de medicinas de costo bajo y medio de manera habitual, pero con esto estamos agregando medicamentos innovadores de alto costo. Habitualmente compra medicamentos con precios mucho menores que los diez mil o treinta mil dólares el tratamiento, como éstos de que hablamos ahora, sino tratamientos con comprimidos a 4,7 dólares. Dicho sea de paso, esos tratamientos los compramos mediante el Fondo Estratégico a 4,7, pero los proveedores, en negociación directa con el país, nos lo ofrecían a 75 dólares. Y ese precio, obtenido en licitación, y ofertado por el laboratorio, fue el resultado de una negociación larga, porque el precio inicial era de 90 y pico. En este caso, de los medicamentos por los que vamos a negociar no tengo cifras exactas, pero es claro que las diferencias son abismales.

De acuerdo con las previsiones de la reunión, y por los tiempos en que comenzará la negociación, los ministros estiman que los primeros medicamentos comprados por este sistema estarán disponibles en los países el año próximo. Además, por un acuerdo con OPS, los países de la región que no formen parte de Unasur pero quieran acceder a compras a esos mismos precios acordados por el comité, podrán hacerlo a través del Fondo Estratégico. En las rondas de negociación siguientes, se incorporarán más producto. En tres años, señaló el ministro Gollan, el comité ad hoc proyecta llegar a un total de 40 medicamentos, “con un ahorro importantísimo para los Estados”. “El objetivo es que todos accedan a los medicamentos que necesitan. A precios altos, las compras son menores y hay gente que queda fuera del acceso a tratamientos. A precios razonables, van a poder acceder todos”, explicó el funcionario.

–¿Cree que este modelo de negociación conjunta a cargo de los Estados de una región se puede exportar?

–Hoy, después de firmar la resolución, nos quedamos hablando informalmente con otros ministros. Todos estábamos de acuerdo en que, si esto funciona, sería perfectamente razonable llevarlo a otros continentes. La variabilidad de precios de medicamentos es un problema que tienen también los países europeos de alta y mediana renta, y, por supuesto, el continente africano. Si esto funcionara, podría ser un ejemplo a copiar a nivel mundial. Si uno actúa de esta manera, las empresas se garantizan un volumen de productos a vender, y pueden hacer un plan de negocio a lo largo de los años. Nosotros, así, logramos bajar los precios y las empresas logran ganar también, pero a menor precio, y entregándole medicamentos a todo el mundo, para que nadie quede sin acceder.

nota original en http://bit.ly/1KKyGjk

jueves, 10 de septiembre de 2015

Argentina, La ley de genéricos: Una norma que cumple poco


Una norma que cumple poco

La ley de genéricos

Santiago Rodríguez, Página 12, 10 de septiembre de 2015


–¿Cuál es el nivel de aplicación actual de la ley que obliga a los profesionales de la salud a prescribir las recetas priorizando la denominación genérica de los medicamentos, relegando a un segundo plano a las marcas comerciales, como una forma de abaratar los costos?
–La ley sobre prescripción de genéricos se aprobó durante la gestión del doctor Ginés González García. Primero se estableció que debía prescribirse el nombre genérico del medicamento y no la marca comercial, pero luego la ley se modificó para permitir que se agregara la marca. Hoy el cumplimiento de esa ley no es alto, es muy bajo. Los médicos no cumplen mayoritariamente con la ley, al punto que en algunos casos ponen la marca comercial con letras más grandes que el nombre genérico del medicamente, y en algunos casos ni mencionan el nombre genérico. Los que debemos hacer cumplir la ley en la Capital Federal somos nosotros. Estamos haciendo inspecciones para verificar las recetas que estén mal confeccionadas y les estamos enviando cartas a los médicos que la están confeccionando en forma ilegal. El acto siguiente será entrar en un sistema punitivo porque las leyes deben cumplirse. Los que no las cumplan tendrán que verse con la Justicia. En el resto del país, los que deben hacer cumplir la ley son los gobiernos provinciales. Muchas provincias han delegado esta actuación en los colegios de profesionales, que deberían hacer cumplir la ley porque es parte de la ética profesional, pero no lo hacen. Hay muchos actores que miran para otro lado.
–Es muy delicado el paso de hacer cumplir esta ley –comentó el secretario de Promoción y Programas Sanitarios del Ministerio de Salud, Federico Kask–, porque una de las estrategias sería la de prohibirle a los farmacéuticos que reciban una receta con esas características, pero esto sería impedir que una persona tenga acceso al medicamento que necesita; por eso estamos auditando al legalmente obligado, que es el médico.
–Ministro, usted había mencionado una situación que se había producido, en Santiago del Estero, con un farmacéutico.
–Hace unos días, en el diario El Liberal, un representante de los farmacéuticos aparece en una nota titulada “Faltante de medicamentos en Santiago del Estero; grave situación”. Lo que dice, en realidad, es que faltan tres marcas y él mismo dice que hay provisión del mismo medicamento, genérico y de marca, en la misma farmacia, lo que significa que ni siquiera conoce la ley. En el tema de los genéricos hay un error frecuente, porque muchos laboratorios dicen que los remedios de marca son mejor que los genéricos, pero todos los medicamentos son genéricos. Hay un medicamento que es el original y los otros son todos genéricos, de manera que es un falso concepto el que se trata de instalar en la gente.
–¿Cómo está la balanza entre los medicamentos que se producen en el país y los que son importados?
–En Argentina se consumen más medicamentos hechos acá que importados. En una época estábamos mitad y mitad, pero hoy la industria farmacéutica nacional ha superado el 50 por ciento del mercado, siendo que algunas empresas internacionales tienen planta de producción en el país. Lo que ocurre es que los medicamentos importados son mucho más caros. Por eso es que la balanza comercial farmacéutica, por más que producimos más en el país e incluso exportamos, sigue siendo desfavorable para nosotros. La balanza comercial farmacéutica viene aumentando el déficit año a año a un ritmo de 150 a 200 millones de dólares anuales. Ya estamos cerca de los dos mil millones de dólares. Hay que tener en cuenta que los medicamentos importados son los de más alto costo y que el 99 por ciento de la droga base para los medicamentos también es importada.

Original en http://bit.ly/1QqtLCZ

Argentina: Ministro advierte sobre las presiones de los laboratorios multinacionales: “Queremos denunciar el abuso y la extorsión que venimos sufriendo”


Carlos Rodríguez, Página 12, 10 de septiembre de 2015
El Ministro de Salud nacional advierte sobre las presiones de los laboratorios multinacionales


“Queremos denunciar el abuso y la extorsión que venimos sufriendo”

Daniel Gollan explica la propuesta para que los países de la Unasur enfrenten en forma conjunta el poder de las empresas y puedan lograr el abaratamiento de los costos ahora usureros.

“Lo que estamos tratando de cristalizar con los ministros de Salud de la región, en el Mercosur y el Unasur, es un documento histórico en el cual se denuncia, en forma conjunta, el abuso y la extorsión que venimos sufriendo”, de parte de los laboratorios multinacionales “mediante la fuerte presión de organizaciones financiadas por esas mismas empresas y a través de los medios de comunicación”, para mantener los precios de los medicamentos, a punto tal que un mismo producto puede valer “mil, cinco mil o diez mil, según la cara del cliente”. La afirmación la hizo, en diálogo con Página/12, el ministro de Salud de la Nación, Daniel Gustavo Gollan, en la previa de la reunión que mantendrá a partir de mañana, en Montevideo, el Consejo de Salud Suramericano, órgano de la Unasur que toma decisiones respecto de cuestiones sanitarias del bloque regional de países, a través de los responsables del área de Salud.
Gollan, acompañado por el secretario de Promoción y Programas Sanitarios de su cartera, recordó que el texto del documento comenzó a gestarse en la 68º reunión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizada en Ginebra, en mayo pasado, y que tomó forma en una reunión que se hizo hace dos meses en Brasilia.
“El consenso que se logró entre los ministros nos dio la pauta de que es imposible seguir como estamos y de allí surgieron varias alternativas: realizar compras conjuntas entre los países para abaratar los costos” mediante adquisiciones a gran escala y empezar a discutir la formación de “un banco de precios” regional, similar al que funciona en Europa, y que establece que “ningún país puede pagar un medicamento más del promedio del que pagan otros tres países europeos”.
Esto es importante porque “nosotros, por ejemplo, pagamos tres veces más que Perú algunos medicamentos, mientras que ellos pagan más que nosotros por otros productos, algo que es incomprensible e inadmisible”. Lo que se está formando es “un banco de precios del Unasur, para tener una noción real del costo de los medicamentos en la región y de la diferencias que existen, para impulsar incluso una legislación de la región, como ocurre en Europa, para evitar estos abusos de los laboratorios”.
–Las ganancias de los laboratorios son increíbles y parecen no tener techo. ¿Cómo es discutir con las multinacionales de la salud?
–Siempre fue una negociación complicada la de los precios de los medicamentos, aunque nosotros siempre hemos tenido como base de negociación patrones de precios fijados por la Sigen (Sindicatura General de la Nación) que nos dan pautas sobre hasta dónde puede llegar a pagar el Estado en las licitaciones producto por producto, aunque esas pautas no pudieran ser impuestas por nosotros en la negociación. Ahora se da una nueva situación en el mercado farmacéutico mundial porque los nuevos productos biotecnológicos no tienen ninguna relación con lo que ocurría antes, porque las empresas multinacionales de medicamentos le ponen precios diferenciados para cada país y dentro de cada país, cuál es el precio para el sector público, para las obras sociales, para los sistemas prepagos. Lo que se busca, a través de esa fórmula es obtener lo máximo que se le puede sacar a cada país, en ese momento. Además, en cada negociación, se hace jugar, como elemento de presión, a organizaciones de familiares que están siendo financiadas en el mundo, por los mismos laboratorios, junto con la fuerte presencia que los laboratorios tienen en los medios de comunicación. Esto se complementa, en todos los países latinoamericanos, según señalaron los ministros de salud de la región, con medidas cautelares judiciales que terminan favoreciendo la política de los laboratorios.
–Esto significa que todo contribuye al crecimiento desmesurado del precio de los medicamentos.
–Es un combo que hace posible que el precio de un producto pueda ser 1000, 5 mil o 10 mil, según el país. Por ejemplo, existe una medicación para la hepatitis C y la misma pastilla cuesta mil dólares en Europa, Canadá y los Estados Unidos, que se ofrece a 100 o 110 dólares en países de renta media como Argentina, Brasil, Colombia o Chile, y a 10 o 11 dólares en países como India. Ese mismo medicamento le da buenas ganancias al laboratorio indio que lo produce y que lo vende a 11 dólares, a pesar de pagar royalties (derecho a la utilización de la patente). A partir de ese dato, imaginemos la rentabilidad que hay vendiéndola a 100 o a 1000 dólares.
–¿Qué es lo que evalúan los laboratorios para semejante variación de precios? Podría compararse con el caso de esos mecánicos que cobran en forma diferenciada el mismo arreglo, si se trata de un auto común y otro de alta gama.
–¿Qué es lo que evalúan? El Producto Bruto Interno (PBI) del país, el PBI per cápita, la capacidad de pago del sistema de salud, la capacidad de pago de cada uno de los financiadores del sistema de salud, la cantidad de población que hay que tratar con el medicamento, la comparación con otros tratamientos existentes. Esto no se había visto nunca y tiene un lógica determinada muy claramente, porque detrás de estas empresas biotecnológicas, o por lo menos de muchas de ellas, hay fondo globales de inversión, los mismos fondos buitre que están litigando contra la Argentina y contra otros países. Hay una lógica de máxima rentabilidad que tiene una lógica financiera especulativa, la lógica del mercado que dice “si este se baja de un auto importado se lo vendo a un precio” y llega otro con un Fiat 600 y se lo vende a otro precio. De acuerdo con la cara del cliente, al poder adquisitivo de cada país y de cada institución de cada país. Esto está llevando a que en el mundo todos los sistemas de salud estén jaqueados. Y cuando digo el mundo, incluyó a Europa y a países de alta renta. En Estados Unidos pasa lo mismo, pero la idiosincrasia y la filosofía del país, aceptada mayoritariamente, a pesar de los esfuerzos de Barack Obama de cambiar algunas cosas, se acepta que pague el que pueda y el que no, que se jorobe. En Europa hay un Estado más protectivo, que termina pagando más.
–¿Y cómo es la situación en la Argentina?
–En Argentina pasa lo mismo que en Europa, porque termina pagando el Estado, porque esta situación conduce tarde o temprano a la aplicación de medidas cautelares que hacen que el sujeto de derecho, que merece sin duda tener ese medicamento, lo tenga. Lo que nosotros decimos es que, para que todo el mundo pueda acceder al medicamento que necesita, la única variable posible es terminar con los precios usureros. Si nosotros pagáramos, durante cinco años, los tratamientos contra la hepatitis C al precio que nos están proponiendo a nosotros, no a los países del Primer Mundo, estaríamos pagando el equivalente a dos o dos y medio del monto total del presupuesto en salud de este Ministerio. Serían unos 25.000 millones de dólares que nosotros tendríamos que pagar en el término de cinco años. Esto no lo podemos afrontar de ninguna manera.
–Supongo que sucede lo mismo con los tratamientos oncológicos o de VIH-sida?
–Pasa todo el tiempo con los tratamientos oncológicos, antirreumáticos o de HIV-sida de última generación, con los tratamientos de nuevas enfermedades poco frecuentes que estamos enfrentando.
–Ante ese panorama, ¿en qué nivel está hoy el abastecimiento de medicamentos a las personas con problemas oncológicos o VIH-sida, que durante años han padecido dificultades graves para seguir con esos tratamientos?
–Los programas nacionales hoy cubren casi las dos terceras partes del total de los tratamientos de paciente con VIH. Tenemos 73 mil en general, de los cuales cubrimos unos 60 mil, aunque en realidad entregamos 57 mil, porque hay ocho mil que están pero hoy no necesitan tratamiento, pero si lo necesitaran, podemos asistirlos. A nivel del VIH y de las enfermedades catastróficas, el Ministerio de Salud de la Nación y los de algunas provincias están concurriendo y no faltan los medicamentos.
–¿Cuál es la estrategia para bajar el precio de los medicamentos?
–Estamos tratando de cerrar algunos acuerdos entre todos los ministros de Salud del Unasur, para llevar una postura consensuada a la reunión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para ampliar del Fondo Estratégico para adquisición de medicamentos a gran escala. La OPS compra a gran escala, para determinado período y los precios que pagamos son enormemente inferiores. Por ejemplo, un medicamento que es para el tratamiento del VIH, que es el Atripla. Cuando lo compramos la última vez, hace dos años, en la primera compra pagamos 49 pesos y en una segunda, la oferta se había elevado a 90 pesos. Le pedimos una mejor del precio y ofertaron a 75 pesos, pero lo compramos por el Fondo Estratégico de la OPS a 4,70 pesos. Diez veces menos que los 49 pesos iniciales. Los laboratorios, nunca pierden plata, lo que ocurre es que siempre aspiran a ganar cada vez más.
–Usted decía que, a nivel mundial, existe un “combo” entre laboratorios, medios de comunicación, jueces y ONG subvencionadas por las empresas, que hacen lobby para obligar a comprar medicamentos a precios escandalosos. ¿Eso también ocurre en la Argentina?
–En nuestro país, la Justicia también participa, pero en mucho menor escala, porque a veces tenemos fallos buenos. Le digo más: si a un juez o a los tribunales se les explica bien cómo es esto, termina fallando diferente, pero muchas veces los jueces actúan por una lógica de la protección al paciente. En Brasil, los jueces municipales, que son como nuestros jueces de paz, intiman en forma permanente a los sistemas de salud a que paguen medicamentos, lo que lleva a una situación incontrolable.
–¿Y cómo se hace para encontrar una salida pensando en el paciente y tratando de torcerle el brazo a la usura de los laboratorios?
–Una de las alternativas es la negociación conjunta a través del fondo estratégico de la OPS, que va a ser muy importante si logramos que sea acompañada nuestra estrategia en la reunión que comienza mañana en Montevideo, y en la reunión de ministros de la OPS que se hace a fines de septiembre. La idea es ampliar este Fondo Estratégico, algo que no va ser inmediato porque necesitamos crear una logística mucho más importante, pero en seis u ocho meses esperamos tener respuestas. Otro de los puntos es que haya negociaciones conjuntas por países, fuera del Fondo Estratégico, para hacer compras en conjunto de otras líneas de productos. Que nos pongamos todos de acuerdo y negociemos todos juntos con las multinacionales biotecnológicas, mostrando poder de negociación y que luego cada país compre con su sistema administrativo. Otra línea es que para otros productos, el país más grande, que sería Brasil, realice compras más grandes, para favorecer a Chile, por ejemplo, y que Argentina haga lo mismo con Uruguay. Y por supuesto, la apuesta al futuro, en el mediano y largo plazo, es lograr la producción local, con investigación y desarrollo, mediante el trabajo conjunto de todos los laboratorios productores de medicamentos del sector público e innovador, para lo cual hemos generado la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos para que tenga un financiamiento y un desarrollo asociado. También hay posibilidades de firmar convenios de transferencia tecnológica con Cuba, con India, para trabajar en el mismo sentido.
–¿Cuál sería la diferencia, en relación a los costos, de producir medicamentos en el país, respecto del costo que hoy conlleva la importación de esos productos?
–El costo, si eso se pudiera hacer, no debería superar el 50 por ciento de lo que hay que invertir trayendo los medicamentos desde afuera. De todos modos no es aplicable a todos los medicamentos, porque si producimos un medicamento a un costo de 1000 pesos, yo diría que 500 sigue siendo caro. Tendríamos que hablar de medicamentos que nos llegan a un valor de 10 pesos y que podemos hacerlo a un costo de 5 pesos. Hay laboratorios argentinos que pueden producir tal medicamento, pero después nos lo dejan a un valor que es apenas más inferior al que pagamos por la importación. En esos casos, nos sentamos a dialogar, a consensuar para que bajen los precios, conociendo los márgenes de ganancia y rentabilidad que tienen los laboratorios para poder hacernos rebajas que a veces conseguimos.
–Explique qué significa esta propuesta del 90-90-90.
–Es una propuesta de la organización ONU-Sida que plantea llegar al 2020 con el 90 por ciento de población con VIH-sida diagnosticado, el 90 por ciento bajo tratamiento y el 90 por ciento sin detección serológica del virus. Con esto se estima que estaríamos en los albores de afirmar que el sida ya no es un problema sanitario mayúsculo. Habríamos “vencido” al sida, aunque sin poder decir que fue erradicado. Nosotros le agregamos un cuarto 90, producto de las charlas que tenemos con asociaciones de familiares de pacientes con VIH-sida que trabajan con nosotros. El cuarto 90 que nos propusieron estas asociaciones es que el 90 por ciento de los pacientes que necesitan un tratamiento lo tengan a precios justos.
–El tratamiento del VIH-sida es muy caro.
–Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestra que si no hubieran irrumpido los científicos indios con tratamiento del virus con medicamentos genéricos, el 90 por ciento de los que tienen VIH-sida en Africa ya habrían muerto. Es un dato durísimo. Por eso es tan necesario imponer la discusión sobre el precio de los medicamentos. La Sociedad de Infectología de Argentina hace rato que viene hablando del tema, porque está claro que sin precio justo, no hay acceso masivo a los medicamentos. Es importante que nosotros tengamos la bandera del acceso, porque parece que somos nosotros los que negamos el acceso cuando no queremos pagar los precios abusivos, cuando en realidad nos negamos a pagar esos precios para que todos puedan tener el acceso al medicamento que necesitan.
Durante la charla con Página/12, el ministro de Salud, Daniel Gustavo Gollan, se refirió al incumplimiento, por parte de los médicos e incluso de las asociaciones de profesionales, de la obligatoriedad de prescribir medicamentos bajo el nombre genérico, dándole prioridad por encima de las marcas comerciales. La norma tiene como finalidad permitir que los usuarios puedan adquirir los medicamentos que necesitan a un precio mucho más razonable.


Nota original http://bit.ly/1EQ1qFa




La industria farmacéutica, en alza

Carlos Rodríguez, Página 12, 10 de septiembre de 2015
Por Carlos Rodríguez
Un informe difundido por el Ministerio de Salud de la Nación afirma que la industria farmacéutica argentina creció hasta alcanzar “ventas por 35 mil millones de pesos en el año 2014”, según fuentes del Ministerio de Economía. En los últimos 12 años los laboratorios nacionales “lograron dar un salto cualitativo y cuantitativo en su nivel de competitividad, generando un aumento del 398 por ciento de sus exportaciones y una mayor participación en el mercado local”. En suma, “el sector farmacéutico ha sido uno de los más beneficiado por los créditos del bicentenario” y “a través de estas líneas de crédito, entre el 2010 y el 2013, se le otorgaron préstamos por 1043 millones de pesos”.
El Ministerio de Salud asegura que la política de medicamentos en el país “es una política de Estado y desde hace años se vienen llevando adelante acciones para mejorar el acceso de la población a los tratamientos adecuados y oportunos”. Según el parte oficial, el Ministerio de Salud nacional invirtió en medicamentos el 25 por ciento de su presupuesto anual para el año 2014, que ascendió a 16.300 millones de pesos. La OMS recomienda que este porcentaje no supere el 10 por ciento.
El año pasado, el gasto en medicamentos fue 3998 millones de pesos, de los cuales, 2500 millones fueron destinados a la distribución de medicamentos a través de diferentes programas.
Del total de compras, el 95 por ciento fue a laboratorios privados, de las cuales el 74 por ciento son nacionales, y el 26 por ciento correspondieron a compañías extranjeras.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Argentina: Ministro de Salud rechaza precios “inmorales” en medicamentos


Ministro de Salud rechaza precios “inmorales” en medicamentos, tema de reunión de Ministros de Salud de la UNASUR
Fuente: Prensa Minsa, 09 de Septiembre de 2015

Al disertar en un foro internacional sobre Economía de la Salud, el titular de la cartera sanitaria nacional señaló que hay “actitudes monopólicas y dominantes” de empresas farmacéuticas.

El ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollan, rechazó la "absoluta inmoralidad" de los precios de determinados medicamentos, sobre todo los biotecnológicos, asunto que forma parte de la agenda de la reunión del Consejo de Salud Suramericano, formado por autoridades sanitarias de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que se llevará a cabo el viernes próximo en Montevideo.






Se trata de una cuestión "absolutamente ética, además de económica" que amenaza a los sistemas sanitarios y preocupa tanto a la región como a países desarrollados , indicó al disertar en la inauguración de las 24º Jornadas Internacionales y las 25º Jornadas Nacionales de Economía de la Salud, organizadas por la Universidad ISalud de Buenos Aires.
"Hay varios Estados que están pleiteando judicialmente contra las posiciones monopólicas y dominantes de muchas biotecnológicas que hacen que un medicamento que fue desarrollado e investigado con fondos públicos cueste mil dólares en un país, cien dólares en países de renta media, y diez dólares en países de muy baja renta", puntualizó el titular de la cartera sanitaria nacional.
En este sentido, rechazó la "absoluta inmoralidad de que el precio de un medicamento no tenga ninguna relación con los costos de investigación, desarrollo y producción". "Es una concepción del manejo del precio del medicamento que está íntimamente vinculada al concepto y a la lógica de la especulación financiera, del mundo destructivo y retrógrado de la economía mundial", puntualizó.
Durante su disertación, señaló que la 68º Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), realizada en mayo pasado en Ginebra, reflejó "la tensión creciente a la que están sometidos los sistemas de salud en el mundo, que tiene que ver con la posibilidad de financiar poblaciones cada vez más demandantes de salud".
En este sentido, Gollan remarcó que "para que todos puedan acceder" a los sistemas de salud, "tiene que haber la posibilidad de financiar ese acceso" y "tenemos que lograr ser más eficientes" en la administración de los recursos.
En la inauguración de las jornadas participaron además el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Collia; el vicerrector de la Universidad ISalud; Eugenio Zanarini; el presidente de la Asociación de Economía de la Salud, Alejandro CostaMaureen Birmingham, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina y el embajador argentino en Chile, Ginés González García.

sábado, 29 de agosto de 2015

UNASUR: Ponen en marcha proyecto para la creación del Banco de Precios para Medicamentos


28 de Agosto de 2015

El Banco servirá para que los decisores políticos en materia de Salud de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela negocien el precio de estos insumos con los laboratorios en base referencias regionales.





Con el objetivo de fortalecer la capacidad negociadora de los decisores de los sistemas de salud encargados de gestionar los recursos públicos de los Estados Parte frente a los procesos de adquisición de medicamentos, se dio inicio a la ejecución del proyecto del Banco de Precios de Medicamentos de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), que constituirá una herramienta única de información para permitir tener como referencia los precios de compra en la región a la hora de negociar la adquisición de estos insumos con los laboratorios productores.

Luego de calificar de "sustancial" el Taller para la Implementación del Banco de Precios de Medicamentos de la UNASUR, que se desarrolló durante dos días en la ciudad de Buenos Aires, el ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollan, sostuvo que "estamos ante una problemática seria a nivel mundial que es encontrar la manera de garantizar el acceso a medicamentos de alto costo, seguros, de calidad, eficaces e innovadores para todas las poblaciones que lo necesiten".

Gollan indicó que "los costos de estos medicamentos no tienen nada que ver con los costos de investigación, desarrollo y producción, sino que son precios que se fijan con otra estructura financiera que se establece de acuerdo a la capacidad de pago y a lo máximo que se le pueda sacar a un país". El ministro explicó que predomina "una lógica de fijación de precios que tiene que ver con una máxima rentabilidad posible acorde a los que se pretende dentro del sistema financiero, sin otro criterio que la rentabilidad en sí misma, algo inmoral y que rompe con cualquier tipo de contrato social".

En referencia al trabajo que los países de la región tienen por delante, Gollan enfatizó que "acá hay un solo y único objetivo, que es que toda la población que necesite un medicamento que sea realmente eficaz pueda acceder a él", y agregó que "la estrategia del banco de precios es muy importante porque es elemental saber qué podemos pagar cada uno de nosotros y no que nos cobren de acuerdo a la capacidad de pago de los Estados, o como se dice comúnmente 'de acuerdo a la cara del cliente´".

Ernesto Samper, secretario general de la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR)
-y ex presidente de Colombia (1994-98)- presente durante la reunión técnica, manifestó que "el proyecto del banco es prioritario en la agenda de la UNASUR porque el renglón de medicamentos es uno de los que más pesa –entre el 25 y 30%–, en el gasto de salud de los suramericanos".

Tras agradecer a la Argentina por liderar esta propuesta, Samper sostuvo que "es un tema muy sensible para la región y el interés de UNASUR es que la gente sienta que estamos trabajando sobre temas concretos que les afectan", al tiempo que brindó todo el apoyo a los participantes que "tienen una gran responsabilidad en sus manos".

Para poner esta iniciativa en contexto, se reflexionó que "desde hace un tiempo nuestra región ha decidido políticamente salir de la época de exclusión y de un sistema de salud de acceso para algunos". Y en ese sentido agregó que "para asumir esa responsabilidad tenemos mucho trabajo de por medio, y estas reuniones son muy importantes porque es donde se plantean los diferentes intereses, pero se trabaja y elige salir a favor de las mayorías".

En otro momento se sostuvo que "este banco va a ser una herramienta que opere sobre una de las grandes estrategias de negociación que tienen los laboratorios que producen los medicamentos de alto costo, que es trabajar sobre la fragmentación que puede haber entre los países".

El proyecto del Banco de Precios de Medicamentos para la UNASUR proporcionará información sobre los precios obtenidos en las compras de medicamentos que se realizan con recursos públicos de los Estados Parte de la UNASUR. En principio, el banco de precios será destinado a compartir información sobre compras de medicamentos, pudiendo en el futuro incorporar otros productos médicos conforme a las necesidades de los Estados Parte.

Coorganizado por El Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de la UNASUR (GAUMU), el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud (ISAGS) y el Ministerio de Salud de la Nación Argentina, el taller contó con la participación de la directora de la Organización Panamericana de la Salud para Argentina, Maureen Birmingham; el director de Economía de la Salud, Tomás Pippo; y equipos técnicos quienes debatieron con los participantes de los Estados Miembros que conforman la UNASUR: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay, Venezuela




LAS CLAVES

  • Comenzó la ejecución del proyecto del Banco de Precios de Medicamentos de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
  • Esta iniciativa constituirá una herramienta única de información para permitir tener como referencia los precios de compra en la región a la hora de negociar la adquisición de estos insumos con los laboratorios.
  • El secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, manifestó que el proyecto del banco era “prioritario en la agenda del bloque regional”.

domingo, 28 de junio de 2015

Sofosbuvir: SOBERANÍA SANITARIA, UN DERECHO



Opinión: Gonzalo Basile, Tiempo Argentino, 28 de Junio de 2015

Una cuestión social recurrente en el campo de la salud, no sólo a nivel nacional sino regional y global, es hasta qué punto la industria médico-farmacológica con su poder y diversificaciones de mercado (producen medicamentos-vacunas, tecnología, pero también agroquímicos, negocios financieros, otros) puede ser regulada-controlada recuperando soberanía sanitaria pública por los Estados. Este es la cuestión emergente que plantea el precio de los nuevos tratamientos contra la hepatitis C, en particular en el caso del Sofosbuvir, cuyo monopolio ostenta el laboratorio Gilead. Este último comercializa 12 semanas de este medicamento a un precio exorbitante –el precio de la terapia combinada es superior a los 40 mil euros en Francia, Alemania, Reino Unido o España– y llega los 80 mil dólares en Estados Unidos.
Hoy el 32% del gasto total en salud en Argentina (10% del PBI) es en medicamentos. Asumir este debate estratégico para la salud internacional en la construcción de políticas públicas sobre la fijación de los precios de los medicamentos y su impacto en los sistemas de salud pública radica en una cuestión clave para garantizar el derecho a la salud de nuestros pueblos. India rechazó la patente del Sofosbuvir, planteando que su producción en el país podría bajar en diez veces su valor. En el marco de la cooperación Sur-Sur en Salud, la Unasur planteó la creación de un "Fondo para la Negociación de Adquisiciones de Nuevos Medicamentos contra la Hepatitis C", pensando en la negociación y regulación al mercado de ganancias extraordinarias farmacéuticas y junto al ISAG-Unasur está implementando un banco de precios de medicamentos regionales y mapeando las capacidades para la producción pública de medicamentos esenciales en Latinoamérica. En la Argentina a partir de la reglamentación de la Ley nacional de Producción Pública de Medicamentos N° 26.688 junto a la creación de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (existen unos 40 Laboratorios públicos), cuenta con las capacidades de ciencia y tecnología potenciando la red de laboratorios públicos para producir una plataforma estratégica de desarrollo y construcción de soberanía sanitaria pública para reducir progresivamente las dependencias externas y garantizar el acceso universal a los medicamentos como bien social y derecho de ciudadanía. «


miércoles, 10 de junio de 2015

Jornada sobre Políticas de Medicamentos, Gianni Tognoni . Ministro Gollán, UNASUR y medicamentos de alto costo

Gollan destaca el trabajo en la UNASUR ante problemática global de medicamentos de alto costo


09 de Junio de 2015


El titular de la cartera sanitaria nacional defendió la necesidad de que los países de la región actúen en conjunto para frenar el “grave drenaje” de fondos de los sistemas de salud pública por la compra de medicamentos de alto costo.








El ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollan, destacó hoy que se está trabajando en el seno de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) para afrontar "esta problemática de alcance mundial que es el grave drenaje de fondos de los sistemas públicos de salud en la compra de medicamentos de alto costo".


"Es un problema mundial y todos los países latinoamericanos están en una situación de desfinanciación de sus sistemas de salud en forma dramática" a causa de "una enormetransferencia de recursos" al sector farmacéutico, apuntó al encabezar una jornada sobre Políticas de Medicamentos coordinada por el experto Gianni Tognoni, director del Instituto Mario Negri de Milán (Italia), a la que asistieron funcionarios nacionales y de laboratorios públicos.


Luego de remarcar que el acceso a la salud "es un derecho humano y no puede estar sometido a las reglas del mercado", Gollan defendió la producción pública de medicamentos y mecanismos de regulación y de financiación de la investigación, desarrollo y producción de nuevos fármacos "a precios razonables para poder garantizar el acceso universal a los medicamentos".


El ministro recordó que el "devastador impacto" de esta problemática en los sistemas sanitarios nacionales fue planteado en la última Asamblea Anual de la Organización Mundial de la Salud, en mayo pasado en Ginebra, momento a partir del cual la UNASUR está trabajando para acordar medidas "que frenen e impidan la desfinanciación de los sistemas públicos de salud". "Se trabaja para afrontar un problema que nos afecta a todos y juntos tenemos más fuerza para actuar", puntualizó.
El ministro señaló los pasos que se han dado en los últimos años en la producción pública de medicamentos y explicó que se trata de "un proceso de investigación y desarrollo en el que de cinco años para adelante comienzan a verse los resultados". "Estamos trabajando para desarrollar una capacidad propia articulada regionalmente con UNASUR para producir medicamentos", agregó.



"Ya no es más posible una política nacional de medicamentos sino una política regional: hay que garantizar los medicamentos esenciales" para la población, aseguró a su vez Tognoni, un especialista en políticas sanitarias de renombre internacional, doctorado en Medicina y Filosofía y autor de textos sobre Epidemiología Comunitaria. El Instituto Mario Negri de Milán, que dirige este experto, se especializa en investigaciones independientes sobre la industria farmacéutica.



"La política tiene que tomar la decisión de hablar de salud en vez de hablar de medicamentos. Hay que asumir un discurso que jerarquice la salud y garantizar la accesibilidad de la población a los medicamentos. El derecho a la salud es un principio constitucional y universal que está por encima de los tratados comerciales", remarcó.
El experto italiano expresó su apoyo "a esta decisión estratégica de la UNASUR" para frenar la desfinanciación de los sistemas sanitarios y promover la producción pública de medicamentos. "Priorizar las reglas del mercado, es como restringir el derecho a la vida a un sector de la población", subrayó.
A la jornada sobre Políticas de Medicamentos, que se realizó en la sede de la cartera sanitaria nacional, asistieron los secretarios de Salud Comunitaria, Nicolás Kreplak; y de Políticas, Regulación e Institutos, Mario Rovere; el subsecretario de Políticas, Regulación y Fiscalización, Pablo Kohan, así como representantes de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP) y del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME).

miércoles, 15 de abril de 2015

La Unasur propone crear fondo para la compra de medicinas contra hepatitis C

El Mundo (Colombia) 14 de Abril de 2015



La Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, propuso hoy la creación de un fondo para negociar la compra de nuevos medicamentos para la lucha contra la hepatitis C, una enfermedad que padecen 6 millones de personas de Suramérica.








El objetivo de la propuesta es lograr precios asequibles para los ciudadanos de la región, según un comunicado de la secretaría general del organismo, que resaltó los avances experimentados por los sistemas de salud pública de los países de ese bloque en la coordinación de políticas farmacéuticas regionales y en la unión de "esfuerzos para negociar precios".


De los 150 millones de personas que, según la Organización Mundial de la Salud, padecen la enfermedad en el mundo, 6 millones de enfermos están en Suramérica.


Brasil es el más afectado en esa región, con 2.609.670 enfermos; seguido de Argentina, con 743.750; Colombia 425.191; Perú 284.100; Venezuela 272.976; Ecuador 195.605 y Paraguay 76.162, de acuerdo a informaciones de la Red Latinoamericana por el Acceso a Medicamentos (Redlam) citadas por la Unasur.


La secretaría general del organismo, con sede en Quito, recordó que la hepatitis C es una enfermeda "infecciosa, costosa de tratar" y expresó su preocupación por el número de enfermos, al tiempo que destacó el elevado costo del tratamiento.


"Por ejemplo en Estados Unidos, un tratamiento estándar, de doce semanas, cuesta 84.000 dólares, lo que equivale a 1.000 dólares por pastilla; es decir, el precio total estaría entre los 68.000 y 136.000 dólares", señaló.


El bloque suramericano señaló que el Interferón, medicamento usado "hasta ahora", produce efectos secundarios y en la actualidad se utilizan el Soforbuvir y el Simeprevir, antivirales de acción directa con los que las tasas de curación superan el 90% para algunos de los seis genotipos de la dolencia.


La Unasur está formada por Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

sábado, 6 de diciembre de 2014

UNASUR: seminario "Salud pública, innovación y propiedad intelectual"



5 de Diciembre de 2014

Representantes de salud, ciencia y tecnología de UNASUR destacaron la importancia de la unidad regional

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Responsables vinculados a la sanidad, la innovación tecnológica, la propiedad intelectual, la industria farmacéutica y el ámbito universitario de los 12 Estados que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) participaron esta semana en Buenos Aires de un seminario dedicado a la integración de esas temáticas y su aplicación en la salud pública.

Bajo el título "Salud pública, innovación y propiedad intelectual", el seminario convocado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR, el MInisterio de Salud de la Nación y el Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de UNASUR, destacó la importancia que la unidad regional ha tenido en los espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alentó a los funcionarios presentes a seguir adoptando posiciones y recomendaciones en el marco del bloque suramericano y a elevarlas ante los foros regionales y mundiales.

"Con una identidad ya consolidada, la UNASUR es reconocida y respetada en los espacios de negociación globales que se encontraban reservados para los países que hegemónicamente han dominado la agenda sanitaria internacional. La presencia de la UNASUR en las discusiones sobre acceso a medicamentos como un componente fundamental del derecho a la salud ha obligado a que muchos países se sienten a hablar de estos temas, sabiendo que para la región los intereses de salud pública se encuentran por sobre de los intereses comerciales",


El funcionario recordó la declaración firmada en 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la "III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR" en Quito, Ecuador. Entonces, los mandatarios del foro regional saludaron la declaración del Consejo de Salud Suramericano que ratificó "el concepto de la supremacía de la salud pública sobre los intereses económicos y comerciales".

"Los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, entre ellas la pandemia de influenza, deben considerarse bienes públicos globales", afirmaba esa declaración. "Los derechos de propiedad intelectual no impiden, ni deberán impedir, que los Estados Partes adopten medidas para proteger la Salud Pública", agregaba.

Al brindar la conferencia inaugural del seminario, la politóloga estadounidense Susan Sell, catedrática de la universidad George Washington y asesora de varios organismos internacionales, señaló las distintas estrategias que adopta la industria farmacéutica que concentra los monopolios (llamada "big Pharma") junto con otras grandes industrias, beneficiarias principales del sistema de propiedad intelectual. En su ponencia la experta hizo especial referencia a la forma de "saltar" de un foro de negociación a otro hasta conseguir el espacio donde encuentren el "clima" adecuado para alcanzar su objetivo.

Caricaturizando esta relación como las persecuciones entre los personajes de dibujos animados Tom y Jerry, Sell destacó que Jerry, a quien identificó con los países menos adelantados, "aparece en este juego con desventaja", pero consideró que con el tiempo "ha aprendido a valerse de algunos medios que le han demostrado que vale la pena continuar la pelea con Tom", caracterizando así a la industria multinacional del software, farmacéutica y de entretenimiento.

"La propiedad intelectual no puede ser un fin en sí mismo", sostuvo la académica estadounidense que finalizó su conferencia recomendando la aplicación de medidas como la adoptada en forma conjunta por los Ministerios de Salud de la Nación y de Industria, que establecieron pautas rigurosas a la hora de examinar las solicitudes de patentes farmacéuticas limitando la concesión de las mismas a aquellas solicitudes que realmente entrañen altura inventiva.

"Como una llana estrategia comercial, en una gran cantidad de casos las solicitudes de patentes farmacéuticas sólo pretenden alcanzar la protección de exclusividad para mantener monopolios sin que medie invención ni mérito inventivo alguno. La resolución 09/09 de la Reunión de Ministros de MERCOSUR señala la preocupación de los ministros de Salud por la proliferación de solicitudes de patentes farmacéuticas que no poseen altura inventiva y apenas incorporan innovaciones marginales", recordó el director de Economía de la Salud de la cartera sanitaria nacional.

El funcionario consideró que "debe tenerse en cuenta que detrás de cada patente farmacéutica se está generando un monopolio, y que un monopolio desregulado es igual a precios más altos que los socialmente óptimos. Estas situaciones se traducen en menor acceso a los medicamentos o en un aumento del gasto que resulta regresivo y que eleva el riesgo de las familias de quedar en situación de pobreza y pone al límite a los presupuestos de los ministerios de salud de los países


El seminario de Unasur destacó “la importancia de la unidad regional” para discutir en espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud y reiteró como concepto prioritario que “los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, deben considerarse bienes públicos globales”.
La estadounidense Sell explicó durante el seminario como las multinacionales “saltan de foro en foro” hasta encontrar el “clima adecuado” para negociar los derechos de propiedad intelectual  en condiciones ventajosas con los países emergentes.
Las “Big Pharma” intentan extender sus patentes cuando se aproximan a su fin los derechos exclusivos de sus medicamentos estrellas.

Entre 2015 y 2016 se vencen las patentes de al menos doce medicamentos que reportaron a sus fabricantes millonarias ganancias y hasta el 2020 se espera el vencimiento de las patentes de fármacos cuyas ventas acumulan 259.000 millones de dólares, calculó la consultora Evaluate Pharma.
Al finalizar 2014 el estudio estima que se habrán liberado 24.000 millones de dólares (aproximadamente 19.000 millones de euros) y, en 2015  aumentará a 44.000 millones de dólares (35.000 millones de euros), que corresponde a un seis por ciento del mercado mundial.
El sitio especializado EP Vantage calculó que durante 2015 las “Big Pharma” dejarán de facturar 47,5 mil millones de dólares por la pérdida de la exclusividad de las patentes y la competencia de los genéricos.
Para el 2019, el vencimiento de patentes podría generar un mercado liberado para los genéricos de 65 mil millones de dólares, según las estimaciones de GlobalData.

Entre los medicamentos que han perdido la exclusividad figura el antipsicótico Abilify que en algunas de sus presentaciones ya venció la patente en Estados Unidos en octubre de 2014 y en otras finalizará en abril en 2015.
Abilify le reportó a su fabricante Bristol-Myers Squibb ganancias globales y anuales que oscilaron en 4 mil millones de dólares
Eli Lilly perdió la patente del antidepresivo Cymbalta y el medicamento contra la osteoporosis Evista, que en conjunto le aportaban casi los 6 mil millones de dólares.
Astra-Zeneca dejó de tener el control de Nexium, medicamento contra la acidez estomacal, que le aportaba ingresos por casi 4 mil millones, que junto con la pérdida de otras patentes, generaron una reestructuración de la compañía y recortes de puestos de trabajo.
Para 2016 vencerá la patente de Crestor de AstraZeneca para el colesterol que vendió 6 mil millones de dólares en 2010.
Sanofi  perdió la patente de su medicamento contra la diabetes Lantus, que este año cerró con ventas por 6.500 millones de dólares.
Novartis perdió en septiembre en Estados Unidos la patente de su oncológico Glivec, que le generaba ganancias anuales por 4.600millones de dólares.
Roche ya no tendrá los derechos por el Rituxan (rituximab) utilizado para combatir el cáncer y la artritis reumatoide, que le aportaba ganancias por más de 7 mil millones de dólares.

“Países como México, Brasil e India poseen pujantes  industrias farmacéuticas favorecidas por el vencimiento  de patentes y por políticas públicas para beneficiar la producción de genéricos”, señaló el analista Emilio Godoy para  Proceso.com.mx.
Las solicitudes de patentes superaron los 2,6 millones en el mundo durante 2013, un incremento de un 9% con relación al año anterior, anunció la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en su último informe de diciembre 2014.
China con 32,1 por ciento del total mundial y Estados Unidos con el 22,3 por ciento, recibieron más de la mitad de las solicitudes de patentes presentadas durante 2013. Europa se anotó con solo el 5,8 por ciento del total mundial.
En 2013, las tres primeras oficinas de patentes fueron China, (825.136 solicitudes), EEUU (571.612) y Japón (328.436).
Las oficinas de China (+26,4%) y Australia (+12,7%) experimentaron el crecimiento más rápido en las solicitudes presentadas, seguidas de la República de Corea (+8,3%).
Japón observó una disminución del 4,2%, y las oficinas de países europeos como Italia (-1,1%), España (-6,6%), y el Reino Unido (-1,3%) recibieron menos solicitudes en 2013 que en 2012.





Organizado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR y el Ministerio de Salud de la Nación, el encuentro reflexionó sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Alentó la adopción de posiciones regionales ante foros de negociación multilaterales.

Responsables vinculados a la sanidad, la innovación tecnológica, la propiedad intelectual, la industria farmacéutica y el ámbito universitario de los 12 Estados que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) participaron esta semana en Buenos Aires de un seminario dedicado a la integración de esas temáticas y su aplicación en la salud pública.
Bajo el título "Salud pública, innovación y propiedad intelectual", el seminario convocado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR, la cartera sanitaria nacional, a cargo de Juan Manzur, y el Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de UNASUR, destacó la importancia que la unidad regional ha tenido en los espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alentó a los funcionarios presentes a seguir adoptando posiciones y recomendaciones en el marco del bloque suramericano y a elevarlas ante los foros regionales y mundiales.
"Con una identidad ya consolidada, la UNASUR es reconocida y respetada en los espacios de negociación globales que se encontraban reservados para los países que hegemónicamente han dominado la agenda sanitaria internacional. La presencia de la UNASUR en las discusiones sobre acceso a medicamentos como un componente fundamental del derecho a la salud ha obligado a que muchos países se sienten a hablar de estos temas, sabiendo que para la región los intereses de salud pública se encuentran por sobre de los intereses comerciales", sostuvo el viceministro de Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar.
El funcionario recordó la declaración firmada en 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la "III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR" en Quito, Ecuador. Entonces, los mandatarios del foro regional saludaron la declaración del Consejo de Salud Suramericano que ratificó "el concepto de la supremacía de la salud pública sobre los intereses económicos y comerciales".
"Los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, entre ellas la pandemia de influenza, deben considerarse bienes públicos globales", afirmaba esa declaración. "Los derechos de propiedad intelectual no impiden, ni deberán impedir, que los Estados Partes adopten medidas para proteger la Salud Pública", agregaba.
Al brindar la conferencia inaugural del seminario, la politóloga estadounidense Susan Sell, catedrática de la universidad George Washington y asesora de varios organismos internacionales, señaló las distintas estrategias que adopta la industria farmacéutica que concentra los monopolios (llamada "big Pharma") junto con otras grandes industrias, beneficiarias principales del sistema de propiedad intelectual. En su ponencia la experta hizo especial referencia a la forma de "saltar" de un foro de negociación a otro hasta conseguir el espacio donde encuentren el "clima" adecuado para alcanzar su objetivo.
Caricaturizando esta relación como las persecuciones entre los personajes de dibujos animados Tom y Jerry, Sell destacó que Jerry, a quien identificó con los países menos adelantados, "aparece en este juego con desventaja", pero consideró que con el tiempo "ha aprendido a valerse de algunos medios que le han demostrado que vale la pena continuar la pelea con Tom", caracterizando así a la industria multinacional del software, farmacéutica y de entretenimiento.
"La propiedad intelectual no puede ser un fin en sí mismo", sostuvo la académica estadounidense que finalizó su conferencia recomendando la aplicación de medidas como la adoptada en forma conjunta por los Ministerios de Salud de la Nación y de Industria, éste último a cargo de Débora Giorgi, que establecieron pautas rigurosas a la hora de examinar las solicitudes de patentes farmacéuticas limitando la concesión de las mismas a aquellas solicitudes que realmente entrañen altura inventiva.
"Como una llana estrategia comercial, en una gran cantidad de casos las solicitudes de patentes farmacéuticas sólo pretenden alcanzar la protección de exclusividad para mantener monopolios sin que medie invención ni mérito inventivo alguno. La resolución 09/09 de la Reunión de Ministros de MERCOSUR señala la preocupación de los ministros de Salud por la proliferación de solicitudes de patentes farmacéuticas que no poseen altura inventiva y apenas incorporan innovaciones marginales", recordó el director de Economía de la Salud de la cartera sanitaria nacional, Augusto Pippo.
El funcionario consideró que "debe tenerse en cuenta que detrás de cada patente farmacéutica se está generando un monopolio, y que un monopolio desregulado es igual a precios más altos que los socialmente óptimos. Estas situaciones se traducen en menor acceso a los medicamentos o en un aumento del gasto que resulta regresivo y que eleva el riesgo de las familias de quedar en situación de pobreza y pone al límite a los presupuestos de los ministerios de salud de los países
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Organizado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR y el Ministerio de Salud de la Nación, el encuentro reflexionó sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Alentó la adopción de posiciones regionales ante foros de negociación multilaterales.

Responsables vinculados a la sanidad, la innovación tecnológica, la propiedad intelectual, la industria farmacéutica y el ámbito universitario de los 12 Estados que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) participaron esta semana en Buenos Aires de un seminario dedicado a la integración de esas temáticas y su aplicación en la salud pública.
Bajo el título "Salud pública, innovación y propiedad intelectual", el seminario convocado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR, la cartera sanitaria nacional, a cargo de Juan Manzur, y el Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de UNASUR, destacó la importancia que la unidad regional ha tenido en los espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alentó a los funcionarios presentes a seguir adoptando posiciones y recomendaciones en el marco del bloque suramericano y a elevarlas ante los foros regionales y mundiales.
"Con una identidad ya consolidada, la UNASUR es reconocida y respetada en los espacios de negociación globales que se encontraban reservados para los países que hegemónicamente han dominado la agenda sanitaria internacional. La presencia de la UNASUR en las discusiones sobre acceso a medicamentos como un componente fundamental del derecho a la salud ha obligado a que muchos países se sienten a hablar de estos temas, sabiendo que para la región los intereses de salud pública se encuentran por sobre de los intereses comerciales", sostuvo el viceministro de Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar.
El funcionario recordó la declaración firmada en 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la "III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR" en Quito, Ecuador. Entonces, los mandatarios del foro regional saludaron la declaración del Consejo de Salud Suramericano que ratificó "el concepto de la supremacía de la salud pública sobre los intereses económicos y comerciales".
"Los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, entre ellas la pandemia de influenza, deben considerarse bienes públicos globales", afirmaba esa declaración. "Los derechos de propiedad intelectual no impiden, ni deberán impedir, que los Estados Partes adopten medidas para proteger la Salud Pública", agregaba.
Al brindar la conferencia inaugural del seminario, la politóloga estadounidense Susan Sell, catedrática de la universidad George Washington y asesora de varios organismos internacionales, señaló las distintas estrategias que adopta la industria farmacéutica que concentra los monopolios (llamada "big Pharma") junto con otras grandes industrias, beneficiarias principales del sistema de propiedad intelectual. En su ponencia la experta hizo especial referencia a la forma de "saltar" de un foro de negociación a otro hasta conseguir el espacio donde encuentren el "clima" adecuado para alcanzar su objetivo.
Caricaturizando esta relación como las persecuciones entre los personajes de dibujos animados Tom y Jerry, Sell destacó que Jerry, a quien identificó con los países menos adelantados, "aparece en este juego con desventaja", pero consideró que con el tiempo "ha aprendido a valerse de algunos medios que le han demostrado que vale la pena continuar la pelea con Tom", caracterizando así a la industria multinacional del software, farmacéutica y de entretenimiento.
"La propiedad intelectual no puede ser un fin en sí mismo", sostuvo la académica estadounidense que finalizó su conferencia recomendando la aplicación de medidas como la adoptada en forma conjunta por los Ministerios de Salud de la Nación y de Industria, éste último a cargo de Débora Giorgi, que establecieron pautas rigurosas a la hora de examinar las solicitudes de patentes farmacéuticas limitando la concesión de las mismas a aquellas solicitudes que realmente entrañen altura inventiva.
"Como una llana estrategia comercial, en una gran cantidad de casos las solicitudes de patentes farmacéuticas sólo pretenden alcanzar la protección de exclusividad para mantener monopolios sin que medie invención ni mérito inventivo alguno. La resolución 09/09 de la Reunión de Ministros de MERCOSUR señala la preocupación de los ministros de Salud por la proliferación de solicitudes de patentes farmacéuticas que no poseen altura inventiva y apenas incorporan innovaciones marginales", recordó el director de Economía de la Salud de la cartera sanitaria nacional, Augusto Pippo.
El funcionario consideró que "debe tenerse en cuenta que detrás de cada patente farmacéutica se está generando un monopolio, y que un monopolio desregulado es igual a precios más altos que los socialmente óptimos. Estas situaciones se traducen en menor acceso a los medicamentos o en un aumento del gasto que resulta regresivo y que eleva el riesgo de las familias de quedar en situación de pobreza y pone al límite a los presupuestos de los ministerios de salud de los países
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Representantes de salud, ciencia y tecnología de UNASUR destacaron la importancia de la unidad regional

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Organizado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR y el Ministerio de Salud de la Nación, el encuentro reflexionó sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Alentó la adopción de posiciones regionales ante foros de negociación multilaterales.

Responsables vinculados a la sanidad, la innovación tecnológica, la propiedad intelectual, la industria farmacéutica y el ámbito universitario de los 12 Estados que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) participaron esta semana en Buenos Aires de un seminario dedicado a la integración de esas temáticas y su aplicación en la salud pública.
Bajo el título "Salud pública, innovación y propiedad intelectual", el seminario convocado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR, la cartera sanitaria nacional, a cargo de Juan Manzur, y el Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de UNASUR, destacó la importancia que la unidad regional ha tenido en los espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alentó a los funcionarios presentes a seguir adoptando posiciones y recomendaciones en el marco del bloque suramericano y a elevarlas ante los foros regionales y mundiales.
"Con una identidad ya consolidada, la UNASUR es reconocida y respetada en los espacios de negociación globales que se encontraban reservados para los países que hegemónicamente han dominado la agenda sanitaria internacional. La presencia de la UNASUR en las discusiones sobre acceso a medicamentos como un componente fundamental del derecho a la salud ha obligado a que muchos países se sienten a hablar de estos temas, sabiendo que para la región los intereses de salud pública se encuentran por sobre de los intereses comerciales", sostuvo el viceministro de Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar.
El funcionario recordó la declaración firmada en 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la "III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR" en Quito, Ecuador. Entonces, los mandatarios del foro regional saludaron la declaración del Consejo de Salud Suramericano que ratificó "el concepto de la supremacía de la salud pública sobre los intereses económicos y comerciales".
"Los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, entre ellas la pandemia de influenza, deben considerarse bienes públicos globales", afirmaba esa declaración. "Los derechos de propiedad intelectual no impiden, ni deberán impedir, que los Estados Partes adopten medidas para proteger la Salud Pública", agregaba.
Al brindar la conferencia inaugural del seminario, la politóloga estadounidense Susan Sell, catedrática de la universidad George Washington y asesora de varios organismos internacionales, señaló las distintas estrategias que adopta la industria farmacéutica que concentra los monopolios (llamada "big Pharma") junto con otras grandes industrias, beneficiarias principales del sistema de propiedad intelectual. En su ponencia la experta hizo especial referencia a la forma de "saltar" de un foro de negociación a otro hasta conseguir el espacio donde encuentren el "clima" adecuado para alcanzar su objetivo.
Caricaturizando esta relación como las persecuciones entre los personajes de dibujos animados Tom y Jerry, Sell destacó que Jerry, a quien identificó con los países menos adelantados, "aparece en este juego con desventaja", pero consideró que con el tiempo "ha aprendido a valerse de algunos medios que le han demostrado que vale la pena continuar la pelea con Tom", caracterizando así a la industria multinacional del software, farmacéutica y de entretenimiento.
"La propiedad intelectual no puede ser un fin en sí mismo", sostuvo la académica estadounidense que finalizó su conferencia recomendando la aplicación de medidas como la adoptada en forma conjunta por los Ministerios de Salud de la Nación y de Industria, éste último a cargo de Débora Giorgi, que establecieron pautas rigurosas a la hora de examinar las solicitudes de patentes farmacéuticas limitando la concesión de las mismas a aquellas solicitudes que realmente entrañen altura inventiva.
"Como una llana estrategia comercial, en una gran cantidad de casos las solicitudes de patentes farmacéuticas sólo pretenden alcanzar la protección de exclusividad para mantener monopolios sin que medie invención ni mérito inventivo alguno. La resolución 09/09 de la Reunión de Ministros de MERCOSUR señala la preocupación de los ministros de Salud por la proliferación de solicitudes de patentes farmacéuticas que no poseen altura inventiva y apenas incorporan innovaciones marginales", recordó el director de Economía de la Salud de la cartera sanitaria nacional, Augusto Pippo.
El funcionario consideró que "debe tenerse en cuenta que detrás de cada patente farmacéutica se está generando un monopolio, y que un monopolio desregulado es igual a precios más altos que los socialmente óptimos. Estas situaciones se traducen en menor acceso a los medicamentos o en un aumento del gasto que resulta regresivo y que eleva el riesgo de las familias de quedar en situación de pobreza y pone al límite a los presupuestos de los ministerios de salud de los países."
- See more at: http://www.msal.gov.ar/prensa/index.php?option=com_content&view=article&id=2449:representantes-de-salud-ciencia-y-tecnologia-de-unasur-destacaron-la-importancia-de-la-unidad-regional&catid=6:destacados-slide2449#sthash.2pAQEg2s.dpuf

Representantes de salud, ciencia y tecnología de UNASUR destacaron la importancia de la unidad regional

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Organizado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR y el Ministerio de Salud de la Nación, el encuentro reflexionó sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Alentó la adopción de posiciones regionales ante foros de negociación multilaterales.

Responsables vinculados a la sanidad, la innovación tecnológica, la propiedad intelectual, la industria farmacéutica y el ámbito universitario de los 12 Estados que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) participaron esta semana en Buenos Aires de un seminario dedicado a la integración de esas temáticas y su aplicación en la salud pública.
Bajo el título "Salud pública, innovación y propiedad intelectual", el seminario convocado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR, la cartera sanitaria nacional, a cargo de Juan Manzur, y el Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de UNASUR, destacó la importancia que la unidad regional ha tenido en los espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alentó a los funcionarios presentes a seguir adoptando posiciones y recomendaciones en el marco del bloque suramericano y a elevarlas ante los foros regionales y mundiales.
"Con una identidad ya consolidada, la UNASUR es reconocida y respetada en los espacios de negociación globales que se encontraban reservados para los países que hegemónicamente han dominado la agenda sanitaria internacional. La presencia de la UNASUR en las discusiones sobre acceso a medicamentos como un componente fundamental del derecho a la salud ha obligado a que muchos países se sienten a hablar de estos temas, sabiendo que para la región los intereses de salud pública se encuentran por sobre de los intereses comerciales", sostuvo el viceministro de Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar.
El funcionario recordó la declaración firmada en 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la "III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR" en Quito, Ecuador. Entonces, los mandatarios del foro regional saludaron la declaración del Consejo de Salud Suramericano que ratificó "el concepto de la supremacía de la salud pública sobre los intereses económicos y comerciales".
"Los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, entre ellas la pandemia de influenza, deben considerarse bienes públicos globales", afirmaba esa declaración. "Los derechos de propiedad intelectual no impiden, ni deberán impedir, que los Estados Partes adopten medidas para proteger la Salud Pública", agregaba.
Al brindar la conferencia inaugural del seminario, la politóloga estadounidense Susan Sell, catedrática de la universidad George Washington y asesora de varios organismos internacionales, señaló las distintas estrategias que adopta la industria farmacéutica que concentra los monopolios (llamada "big Pharma") junto con otras grandes industrias, beneficiarias principales del sistema de propiedad intelectual. En su ponencia la experta hizo especial referencia a la forma de "saltar" de un foro de negociación a otro hasta conseguir el espacio donde encuentren el "clima" adecuado para alcanzar su objetivo.
Caricaturizando esta relación como las persecuciones entre los personajes de dibujos animados Tom y Jerry, Sell destacó que Jerry, a quien identificó con los países menos adelantados, "aparece en este juego con desventaja", pero consideró que con el tiempo "ha aprendido a valerse de algunos medios que le han demostrado que vale la pena continuar la pelea con Tom", caracterizando así a la industria multinacional del software, farmacéutica y de entretenimiento.
"La propiedad intelectual no puede ser un fin en sí mismo", sostuvo la académica estadounidense que finalizó su conferencia recomendando la aplicación de medidas como la adoptada en forma conjunta por los Ministerios de Salud de la Nación y de Industria, éste último a cargo de Débora Giorgi, que establecieron pautas rigurosas a la hora de examinar las solicitudes de patentes farmacéuticas limitando la concesión de las mismas a aquellas solicitudes que realmente entrañen altura inventiva.
"Como una llana estrategia comercial, en una gran cantidad de casos las solicitudes de patentes farmacéuticas sólo pretenden alcanzar la protección de exclusividad para mantener monopolios sin que medie invención ni mérito inventivo alguno. La resolución 09/09 de la Reunión de Ministros de MERCOSUR señala la preocupación de los ministros de Salud por la proliferación de solicitudes de patentes farmacéuticas que no poseen altura inventiva y apenas incorporan innovaciones marginales", recordó el director de Economía de la Salud de la cartera sanitaria nacional, Augusto Pippo.
El funcionario consideró que "debe tenerse en cuenta que detrás de cada patente farmacéutica se está generando un monopolio, y que un monopolio desregulado es igual a precios más altos que los socialmente óptimos. Estas situaciones se traducen en menor acceso a los medicamentos o en un aumento del gasto que resulta regresivo y que eleva el riesgo de las familias de quedar en situación de pobreza y pone al límite a los presupuestos de los ministerios de salud de los países."
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Representantes de salud, ciencia y tecnología de UNASUR destacaron la importancia de la unidad regional

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Organizado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR y el Ministerio de Salud de la Nación, el encuentro reflexionó sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Alentó la adopción de posiciones regionales ante foros de negociación multilaterales.

Responsables vinculados a la sanidad, la innovación tecnológica, la propiedad intelectual, la industria farmacéutica y el ámbito universitario de los 12 Estados que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) participaron esta semana en Buenos Aires de un seminario dedicado a la integración de esas temáticas y su aplicación en la salud pública.
Bajo el título "Salud pública, innovación y propiedad intelectual", el seminario convocado por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la UNASUR, la cartera sanitaria nacional, a cargo de Juan Manzur, y el Grupo Técnico de Acceso Universal a Medicamentos de UNASUR, destacó la importancia que la unidad regional ha tenido en los espacios de negociación multilaterales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alentó a los funcionarios presentes a seguir adoptando posiciones y recomendaciones en el marco del bloque suramericano y a elevarlas ante los foros regionales y mundiales.
"Con una identidad ya consolidada, la UNASUR es reconocida y respetada en los espacios de negociación globales que se encontraban reservados para los países que hegemónicamente han dominado la agenda sanitaria internacional. La presencia de la UNASUR en las discusiones sobre acceso a medicamentos como un componente fundamental del derecho a la salud ha obligado a que muchos países se sienten a hablar de estos temas, sabiendo que para la región los intereses de salud pública se encuentran por sobre de los intereses comerciales", sostuvo el viceministro de Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar.
El funcionario recordó la declaración firmada en 2009 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la "III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR" en Quito, Ecuador. Entonces, los mandatarios del foro regional saludaron la declaración del Consejo de Salud Suramericano que ratificó "el concepto de la supremacía de la salud pública sobre los intereses económicos y comerciales".
"Los medicamentos, vacunas y equipos que se requieren para atender enfermedades de importancia en salud pública, entre ellas la pandemia de influenza, deben considerarse bienes públicos globales", afirmaba esa declaración. "Los derechos de propiedad intelectual no impiden, ni deberán impedir, que los Estados Partes adopten medidas para proteger la Salud Pública", agregaba.
Al brindar la conferencia inaugural del seminario, la politóloga estadounidense Susan Sell, catedrática de la universidad George Washington y asesora de varios organismos internacionales, señaló las distintas estrategias que adopta la industria farmacéutica que concentra los monopolios (llamada "big Pharma") junto con otras grandes industrias, beneficiarias principales del sistema de propiedad intelectual. En su ponencia la experta hizo especial referencia a la forma de "saltar" de un foro de negociación a otro hasta conseguir el espacio donde encuentren el "clima" adecuado para alcanzar su objetivo.
Caricaturizando esta relación como las persecuciones entre los personajes de dibujos animados Tom y Jerry, Sell destacó que Jerry, a quien identificó con los países menos adelantados, "aparece en este juego con desventaja", pero consideró que con el tiempo "ha aprendido a valerse de algunos medios que le han demostrado que vale la pena continuar la pelea con Tom", caracterizando así a la industria multinacional del software, farmacéutica y de entretenimiento.
"La propiedad intelectual no puede ser un fin en sí mismo", sostuvo la académica estadounidense que finalizó su conferencia recomendando la aplicación de medidas como la adoptada en forma conjunta por los Ministerios de Salud de la Nación y de Industria, éste último a cargo de Débora Giorgi, que establecieron pautas rigurosas a la hora de examinar las solicitudes de patentes farmacéuticas limitando la concesión de las mismas a aquellas solicitudes que realmente entrañen altura inventiva.
"Como una llana estrategia comercial, en una gran cantidad de casos las solicitudes de patentes farmacéuticas sólo pretenden alcanzar la protección de exclusividad para mantener monopolios sin que medie invención ni mérito inventivo alguno. La resolución 09/09 de la Reunión de Ministros de MERCOSUR señala la preocupación de los ministros de Salud por la proliferación de solicitudes de patentes farmacéuticas que no poseen altura inventiva y apenas incorporan innovaciones marginales", recordó el director de Economía de la Salud de la cartera sanitaria nacional, Augusto Pippo.
El funcionario consideró que "debe tenerse en cuenta que detrás de cada patente farmacéutica se está generando un monopolio, y que un monopolio desregulado es igual a precios más altos que los socialmente óptimos. Estas situaciones se traducen en menor acceso a los medicamentos o en un aumento del gasto que resulta regresivo y que eleva el riesgo de las familias de quedar en situación de pobreza y pone al límite a los presupuestos de los ministerios de salud de los países."
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