martes, 6 de mayo de 2014

Uso de estatinas y tendencias en el consumo de calorías y grasas, entre los usuarios y no usuarios.



JAMA Intern Med, 24 de Abril 2014

Antecedentes: Tanto modificación de la dieta como el uso de las estatinas pueden reducir el colesterol en la sangre. Se ha informado del aumento de la ingesta calórica en la población general que han estancado en la última década, pero ningún estudio ha examinado la relación entre las tendencias temporales de la ingesta calórica y el uso de estatinas.

Objetivo: Examinar la diferencia en las tendencias temporales de la ingesta de calorías y grasa entre usuarios y no usuarios de estatinas entre los adultos estadounidenses. 

Diseño, lugar y participantes: Estudio transversal repetido en una muestra representativa a nivel nacional de 27.886 adultos de los EE.UU., con 20 años de edad o más, a partir de los datos del National Health and Nutrition Examination Survey, 1999 hasta 2010.

Exposición: Utilización de estatinas.

Variable principal: La ingesta de grasas y calorías, medida mediante recordatorio de dieta de 24 horas. Se construyeron modelos lineales generalizados con término de interacción entre el ciclo de encuestas y el uso de estatinas para investigar las tendencias en el tiempo de la ingesta dietética de usuarios y no usuarios de estatinas después de ajustar por posibles factores de confusión. Calculamos la ingesta de calorías y grasa por modelo ajustado por el uso y examinamos si las tendencias en el tiempo diferían por el uso de las estatinas. También se compararon los cambios en el índice de masa corporal (IMC) entre los usuarios y no usuarios de estatinas.

Resultados: En el período 1999-2000, el consumo de calorías fue significativamente menor para los usuarios de estatinas en comparación con los no usuarios ( 2.000 vs 2.179 kcal / día, p = 0,007). La diferencia entre los grupos se hizo más pequeña a medida que pasaba el tiempo, y no hubo diferencias estadísticamente significativas después del período de 2005 a 2006. Entre los usuarios de estatinas, la ingesta calórica en el período 2009-2010 fue del 9,6% mayor (IC 95%, 1,8 a 18,1 , p = 0,02) que en el período 1999-2000. En contraste, no se observó ningún cambio significativo entre los no usuarios durante el mismo período de estudio. Los usuarios de estatinas también consumían significativamente menos grasa en el período 1999-2000 (71,7 vs 81,2 g / d, p = 0,003). El consumo de grasas aumentó el 14,4% entre los usuarios de estatinas (95% CI, 3,8 a 26,1 , p = 0,007) mientras que no cambió significativamente entre los no usuarios. Además, el IMC aumentó más entre los usuarios de estatinas (1,3) que entre los no usuarios (0.4 ) en el modelo ajustado (P = 0,02).
Conclusiones y relevancia: Las calorías y la ingesta de grasas se han incrementado entre los usuarios de estatinas con el tiempo, pero no ha sucedido lo mismo para los no usuarios. El aumento en el IMC fue más rápido en los usuarios de estatinas que en los no usuarios. Los esfuerzos orientados al control de la dieta entre los usuarios de estatinas pueden ser cada vez menos intensivos. Puede ser necesario volver hacer hincapié sobre la importancia de la composición de la dieta a los usuarios de estatinas.
El trabajo
Sugiyama T, Tsugawa Y, Tseng C, Kobayashi Y, Shapiro MF.
Different Time Trends of Caloric and Fat Intake Between Statin Users and Nonusers Among US Adults: Gluttony in the Time of Statins?.
JAMA Intern Med. Published online April 24, 2014. doi:10.1001/jamainternmed.2014.1927.

lunes, 5 de mayo de 2014

EMA: Reporte sobre la implementación de la legislación de farmacovigilancia



EMA. 2 de mayo de 2014
La EMA ha presentado a la Comisión Europea su primer informe sobre las tareas que llevó a cabo en 2013 relacionadas con la nueva legislación de farmacovigilancia de la Unión Europea. La EMA, las autoridades nacionales competentes de los Estados miembros y la Comisión Europea han colaborado estrechamente en el cumplimiento de sus responsabilidades para la aplicación de la nueva legislación.
El informe, que cubre el período desde el 2 de julio de 2012 hasta el 1 de julio de 2013, revela resultados positivos para la EMA respecto al cumplimiento de los objetivos principales de la nueva legislación bajo su responsabilidad, como por ejemplo una mejor recolección de información esencial sobre los medicamentos, un análisis y comprensión mejorados de la información y mayor transparencia.
Entre los logros puntuales reportados durante el primer año se destaca el incremento de más de 9 mil notificaciones de efectos adversos de medicamentos, el cambio de información de productos como consecuencia de la evaluación de las señales de problemas de seguridad nuevos o evolutivos con ciertos medicamentos, el inicio de revisiones importantes de salud pública y el entrenamiento de miles de personas en farmacovigilancia y la publicación de un catálogo con material de entrenamiento para la implementación de la nueva legislación

El informe
EMA. One-year report on human medicines pharmacovigilance tasks of the European Medicines Agency. 02/05/2014

La prevención y el control de enfermedades tropicales olvidadas



Una visión general de ensayos aleatorios, exámenes sistemáticos y metaanálisis. 
Boletín de la Organización Mundial de la Salud, 

 mayo 2014

Shanthi Kappagoda & John PA Ioannidis.

Objetivo

Analizar las evidencias procedentes de ensayos controlados aleatorios (RCT, por sus siglas en inglés) sobre la prevención y el control de enfermedades tropicales desatendidas e identificar las áreas en las que se carece de evidencias.

Métodos

Se buscaron RCT en el Registro Central Cochrane de Ensayos Controlados y en PubMed, así como metaanálisis y exámenes sistemáticos en la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas y en PubMed, en ambos casos, desde sus comienzos hasta el 31 de diciembre de 2012.

Resultados

En total, se hallaron 258 RCT acerca de la infección por el parásito Trypanosoma cruzi, la úlcera de Buruli, el dengue, las infecciones por geohelmintiasis, la leishmaniasis, la lepra, la filariasis linfática, la oncocercosis, las rabias, la esquistosomiasis o el tracoma. No se encontraron RCT sobre la cisticercosis, la equinococosis, las nematodiasis transmitidas por los alimentos, la dracunculosis ni la tripanosomiasis africana humana. Las enfermedades más estudiadas fueron la infección por geohelmiantiasis (51 RCT) y la leishmaniasis (46 RCT). Las vacunas, quimioprofilaxis e intervenciones cuyo objetivo eran los insectos que actúan como vectores quedaron evaluadas en 113, 99 y 39 RCT, respectivamente. Unos pocos ensayos abordaron la mejor manera de administrar quimioterapia preventiva, como la elección del intervalo de dosificación (10) o la población objetivo (4), la cobertura de la población requerida para reducir la transmisión (2) o el método de distribución de medicamentos (1). Se encontraron 31 publicaciones que incluían 32 exámenes sistemáticos (16 con metaanálisis y 16 sin metaanálisis) sobre la infección por el parásito Trypanosoma cruzi, el dengue, los geohelmintos, la leishmaniasis, la lepra, la filariasis linfática, la oncocercosis, la esquistosomiasis y el tracoma. En su conjunto, solo incluyeron 79 de los 258 RCT publicados (30,6 %). De las 36 intervenciones evaluadas, 8 se consideraron eficaces en más de un examen.

Conclusión

Se hallaron pocos RCT sobre la prevención y el control de las principales enfermedades tropicales desatendidas. Los ensayos sobre la mejor manera de administrar quimioterapia preventiva fueron especialmente escasos.


Trabajo original en inglés:

Kappagoda S, Ioannidis JPA. Prevention and control of neglected tropical diseases: overview of randomized trials, systematic reviews and meta-analyses.
Bull World Health Organ 2014;92:356–366

FDA: Aspirina no recomendada para la prevención primaria infarto agudo de miocardio y accidente cerebrovascular (ACV)




FDA , 2 de mayo 2014

La Agencia estadounidense del medicamento (FDA) anunció que tras la revisión de la información disponible, no se encontró evidencia que apoye el uso generalizado y el uso diario de aspirina 100 mg para la prevención primaria (posibilidad de sufrir un primer infarto agudo de miocardio ó primer accidente cerebrovascular ) De hecho , existen riesgos graves asociados con el uso de la aspirina , incluyendo un mayor riesgo de sangrado gastrointestinal y hemorragia cerebral , en situaciones en que no se ha establecido el beneficio de la aspirina para la prevención primaria .

La evidencia disponible sólo apoya la utilización de asppirina en la prevención de otro IAM ó ACV en pacientes que ya presentan enfermedades cardiovasculares , como enfermedad arterial coronaria , angina o antecedentes de una operación de derivación coronaria o angioplastia coronaria, o quienes ya hubieran pasado por un IAM o un ACV (prevención secundaria). En estos pacientes que han padecido este tipo de eventos cardiovasculares, los beneficios conocidos de la aspirina para la prevención secundaria, disminuye el riesgo de sufrir otro episodio cardíaco, son mayores que el riesgo de sangrado.

viernes, 2 de mayo de 2014

EMA Publicación del informe anual de 2013



EMA. 30 de abril de 2014

La EMA ha publicado su informe anual de 2013. Durante ese año, el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) recomendó la aprobación de comercialización de 81 medicinas para uso humano, en comparación con las 57 de 2012.
El número de medicamentos que contienen una nueva sustancia activa ha crecido continuamente durante los últimos tres años, mientras que el número de los medicamentos genéricos permanece estable en comparación con el 2012, pero con una tendencia a disminuir en los últimos años.
Dos nuevos medicamentos de terapia avanzada (ATMP) fueron recomendados para su aprobación en 2013, sumando un total de cuatro ATMP recomendados por el CHMP desde que la legislación de terapias avanzadas comenzó a regir.
El número de recomendaciones para aprobación de medicinas destinadas a tratar enfermedades raras continúa creciendo, con once medicamentos huérfanos recomendados en 2013, en comparación con los ocho de 2012 y los cuatro de 2011.
En el informe también se destaca algunos de los principales proyectos, iniciativas y logros de 2013, que tuvieron y tienen un profundo impacto en la Agencia y la forma en que opera. Estos incluyen el compromiso de la EMA para publicar y dar acceso a los datos de los ensayos clínicos como parte de una aplicación para la autorización de comercialización, la interacción más fuerte con los organismos de evaluación de tecnología sanitaria para facilitar el acceso de los pacientes a los medicamentos, la reorganización de la EMA y la implementación de la nueva legislación.

Informe completo
EMA. Annual Report. http://bit.ly/1iyadcH

Canadian Adverse Reaction Newsletter, Volume 24, No. 2


En este número:
 
. Quetiapina y insuficiencia hepática aguda
· Azitromicina y reacción cutánea con eosinofilia y síntomas sistémicos
· Clopidogrel y hemofilia adquirida
· Resumen de alertas


Puntos clave


Quetiapina y insuficiencia hepática aguda
Tres notificaciones publicadas (un caso de Canadá y 2 casos internacionales) indicaron una probable asociación causal entre el uso de quetiapina y la aparición de la insuficiencia hepática aguda.
Los dos casos internacionales tuvieron un desenlace fatal. En el caso de Canadá, la condición del paciente mejoró después de suspender el medicamento.
Se anima a los profesionales sanitarios a notificar a Health Canada casos de insuficiencia hepática sospechosos de estar asociado con quetiapina


Azitromicina y reacción cutánea con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS)
Un trastorno potencialmente mortal llamado reacción cutánea con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS, por su sigla en inglés) ha sido notificado en pacientes que utilizan azitromicina, aunque el número de notificaciones es bajo.
Health Canada recibió un informe de DRESS sospechoso de estar asociado a azitromicina.
El diagnóstico temprano y la interrupción inmediata del fármaco responsable es importante para lograr el mejor resultado en los pacientes con DRESS.
Distinguir DRESS de otras reacciones medicamentosas cutáneas potencialmente mortales es importante porque el tratamiento varía entre estos trastornos.


Clopidogrel y hemofilia adquirida
En septiembre de 2013, el fabricante de Plavix advirtió a los médicos en el Reino Unido que desde desde el lanzamiento de los producto se habían informado 11 casos de hemofilia adquirida A y un caso de hemofilia B adquirida en pacientes tratados con clopidogrel ( los pacientes tenían 65-81 años de edad) . En algunos casos, no había había antecedentes previos de hemostasia anormal. El momento de inicio varió desde unos pocos días a 4 meses después de comenzar el tratamiento con clopidogrel. No se reportaron casos fatales.
La hemofilia adquirida sospechosa de estar asociada con el uso de clopidogrel ha sido informada en la literatura. A partir del 30 de septiembre 2013, no hubo informes de hemofilia adquirida sospechosos de estar vinculados con clopidogrel en Canadá.

Número completo disponible en

Dosis más altas de antidepresivos se vinculan con conducta suicida en pacientes jóvenes


Dosis más altas de antidepresivos se vinculan con conducta suicida en pacientes jóvenes

Según un estudio, tuvieron el doble de probabilidades de intentar autolesionarse si se les recetaba más de la dosis recomendada

JAMA Intern Med. Nota de HealthDay, 29 de abril, 2014

Cuando receten antidepresivos a adolescentes y adultos jóvenes, los médicos no deben comenzar con dosis altas de los fármacos, porque eso podría aumentar el riesgo de conducta suicida, sugiere una nueva investigación.

El estudio, que aparece en línea el 28 de abril en la revista JAMA Internal Medicine ( Antidepressant Dose, Age, and the Risk of Deliberate Self-harm. ), halló que los pacientes más jóvenes que iniciaron el tratamiento con dosis de antidepresivos más altas que las recomendadas tenían más del doble de probabilidades de intentar autolesionarse que los que fueron tratados inicialmente con los mismos fármacos a las dosis recomendadas más bajas.

"Si fuera un padre, definitivamente no querría que mi hijo comenzara con una dosis más alta de estos medicamentos", señaló el autor del estudio, el Dr. Matthew Miller, director asociado del Centro de Investigación sobre el Control de las Lesiones de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston.

Es probable que la investigación ofrezca información a un debate en curso en la psiquiatría: si es o no seguro recetar antidepresivos a los niños y a los adultos jóvenes.

En 2004, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. emitió una advertencia pública sobre el riesgo de suicidio en los niños y adolescentes tratados con una clase de antidepresivos conocida como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS).

La advertencia siguió a una revisión del gobierno, que halló que los jóvenes que tomaban los fármacos tenían el doble de probabilidades de intentar autolesionarse que los que tomaban pastillas de "placebo". La agencia amplió su advertencia de recuadro negro sobre los medicamentos en 2007 para incluir a los adultos menores de 25 años.

Sin embargo, las investigaciones más recientes han puesto en duda la idea de que los antidepresivos sean peligrosos para niños y adultos jóvenes.

Una revisión publicada en 2007 en la revista Journal of the American Medical Association concluyó que los beneficios de tomar antidepresivos superaban a los daños potenciales para los adolescentes y los adultos jóvenes.

Otro estudio, publicado en 2007 en la American Journal of Psychiatry, mostró que aunque las recetas de ISRS para jóvenes se habían reducido en un 22 por ciento desde la advertencia de recuadro negro de la FDA, los suicidios entre niños y adolescentes habían aumentado. Algunos expertos citan el hallazgo como prueba de que la advertencia de la FDA fue corta de miras, y que en realidad los medicamentos previenen los suicidios en los jóvenes.

Pero ningún estudio había observado el riesgo de suicidio según la dosis del medicamento, como hizo este último estudio.

Para la investigación, los autores del estudio extrajeron información de una gran base de datos de reclamaciones de recetas. El estudio incluyó a más de 162,000 pacientes de 10 a 64 años de edad con un diagnóstico de depresión que comenzaron a tomar un ISRS entre 1998 y 2010.

Los investigadores restringieron su análisis a los tres antidepresivos que se recetan más comúnmente: Celexa, Zoloft y Prozac. Y separaron a los usuarios entre los que comenzaron con las dosis recomendadas de los medicamentos, y aquellos a quienes se recetaron dosis de los fármacos más altas de lo recomendado.

Las dosis normales eran 20 miligramos (mg) al día para Celexa, 50 mg al día para Zoloft, y 20 mg al día para Prozac. Los pacientes a quienes se recetó inicialmente más de un fármaco fueron excluidos del estudio.

Casi el 18 por ciento de los pacientes del estudio comenzaron con dosis más altas, lo que contradice a las directrices médicas actuales.

Entonces, los investigadores revisaron los expedientes médicos de los pacientes para ver cuántos habían cometido actos deliberados de autolesión en un plazo de un año tras comenzar con los medicamentos.

Entre los menores de 24 años, los pacientes con las dosis más altas tuvieron una tasa de autolesión que era alrededor del doble de los que tomaban unas dosis más bajas. Durante el periodo del estudio, hubo 32 incidentes de autolesión por cada mil pacientes jóvenes que tomaban las dosis altas, mientras que hubo 15 de esos incidentes por cada mil pacientes que tomaban las dosis recomendadas.

Los investigadores también estimaron que los médicos observarían un caso adicional de autolesión por cada 136 pacientes más jóvenes tratados con las dosis de antidepresivos superiores a las recomendadas. Y el riesgo de intentos de suicidio pareció ser más alto en los primeros 90 días en que se tomaban los fármacos.

Pero los investigadores no hallaron un aumento significativo en el riesgo de autolesión según la dosis de los medicamentos en las personas mayores de 25, lo que sugiere que el efecto dependía de la edad.

Y no hubo un aumento en el riesgo de suicidio en los niños y adolescentes tratados con las dosis recomendadas de los fármacos.

El estudio fue observacional, lo que significa que los investigadores no pueden afirmar con certeza que la dosis del medicamento fue lo único que hizo que los pacientes jóvenes fueran más propensos a autolesionarse.

El Dr. David Brent, titular de la cátedra de estudios sobre el suicidio de la Universidad de Pittsburgh, dice que cree que quizá los pacientes mismos también presenten alguna característica que impulsó a los médicos a iniciarlos con una dosis más alta en primer lugar.

"Me parece que, suponiendo que no se trata simplemente de un error médico, hubo algo a lo que los médicos respondían: que el paciente presentara una mayor gravedad o antecedentes de que necesitaba dosis más altas para responder en el pasado", señaló Brent, quien escribió un comentario sobre el estudio pero no participó en la investigación.

Pero los investigadores de la Harvard no creen que ese sea el caso.

Miller dijo que el equipo observó los datos de cerca para intentar hallar diferencias que podrían explicar por qué a algunos pacientes les recetaron dosis más altas de los fármacos.

Entre los factores que tomaron en cuenta se hallaron qué tan recientemente se había diagnosticado depresión a los pacientes, si se les había diagnosticado como pacientes internos o ambulatorios, y si también tenían ansiedad o antecedentes de intentos de suicidio.

Casi no hubo diferencias entre los grupos de pacientes, aparte de las dosis de antidepresivos que se les recetaron inicialmente, indicaron los autores del estudio.

Los investigadores incluso realizaron una prueba estadística para calcular las probabilidades de que hubiera algún factor oculto que no tomaron en cuenta y que podría explicar las diferencias. La prueba mostró que eso era poco probable.

Brent se mostró de acuerdo, y añadió que la investigación debe animar a los médicos a optar por poco y a ir despacio con los pacientes jóvenes, como recomiendan las directrices clínicas, y aumentar la dosis solo si es necesario.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare



El Trabajo
Miller M, Swanson SA, Azrael D, Pate V, Stürmer T.
Antidepressant Dose, Age, and the Risk of Deliberate Self-harm.
JAMA Intern Med. 2014;174(6):899-909. doi:10.1001/jamainternmed.2014.1053.