Estimadas y estimados
Una traducción y resumen del artículo
Landefeld CS, Steinman MA. The Neurontin legacy--marketing through misinformation and manipulation. N Engl J Med. 2009 Jan 8;360(2):103-6.
la herencia de la gapentina (mejor dicho del Neurontin®): marketing, desinformación y tergiversación
Los medicamentos más viejos generalmente van desapareciendo. Sin embargo, en ocasiones nos dejan legados sorprendentes. Por ejemplo, en 1997, un estudio que comparaba los efectos de las formulaciones de levotiroxina de marca y genérica, condujo a un escándalo cuando se descubrió que el fabricante del producto de marca suprimió la publicación de los resultados ya que las dos formulaciones eran equivalentes. Recientemente, a través de la información hecha pública en demandas por daños y perjuicios por el mercadeo ilegal de otro viejo fármaco, la gabapentina (Neurontin), han producido notables descubrimientos sobre la estructura y la función del mercado farmacéutico.
Patentado en 1977 y aprobado por la FDA en 1993 como terapia coadyuvante para convulsiones parciales compleja en dosis de hasta 1800 mg al día, el Neurontin se convirtió sorprendentemente en un un éxito superventas (blockbuster) de Parke-Davis, una división de Warner-Lambert que en el año 2000 fue adquirida por Pfizer. En EE.UU. las ventas aumentaron de 98 millones de dólares en 1995 a casi 3 mil millones de dólares en 2004, antes de enfrentarse la aparición de la competencia de los genéricos y la pérdida de su porción del mercado.
Las causas del éxito de Neurontin habrían pasado desapercibidas sino fuera por un capricho del destino: un joven biólogo, David Franklin, fue a trabajar a Parke-Davis el 1 de abril de 1996.
Recién egresado de un postdoctorado en la Universidad de Harvard, al poco tiempo cayo en cuenta de que estaba participando de un mercadeo ilegal. En un seminario llevado a cabo el 16 de abril de 1996, para formación para “enlace médico” ( "medical liaisons"), a Franklin y a sus colegas les dijeron que la regulación de la FDA requiere una presentación justa y equilibrada de los medicamentos y que se prohíbe la promoción comercial fuera de las indicaciones aprobadas ("off-label"), la venta por parte del visitador médico y la solictud de información a los médicos. Seis días más tarde, un ejecutivo de Parke-Davis le dijo a Franklin:
“Te quiero allá, todos los días vendiendo Neurontin. . . . Sabemos que Neurontin no va a crecer como terapia adyuvante; además, ahí no es donde se encuentra el dinero. El manejo del dolor, ese es el que da dinero. La monoterapia [para epilepsia], eso si que es dinero. . . . No podemos esperar a que los médicos pregunten; necesitamos salir y decírselo de antemano. Las cenas, los programas de edcuación medica continua y las cosultorías funcionan, pero no hay que olvidar el cara a cara. Ahí es donde tenemos que estar, sosteniendole la mano y susurrándole en el oído, Neurontin para el dolor, Neurontin para la monoterapia, Neurontin para bipolares, Neurontin para todo. No quiero ver a un solo paciente que suspenda el tartamietno con Neurontin antes de que al menos tome 4800 mg /día. No quiero escuchar nada de la seguridad, ¿ha tomado Neurontin, cada uno de ustedes debería tomar uno para comprobar que no pasa nada, es un gran medicamento.” 1
Tres meses después, Franklin dejó Parke-Davis y presentó una demanda (posteriormente Estados Unidos de América, ex rel. David Franklin contra Pfizer, Inc., Parke-Davis y Division de Warner-Lambert) alegando que el mercadeo de Neurontin por fuera de indicación aprobada constituían “afirmaciones falsas” para obtener pagos del gobierno federal. El 13 de mayo de 2004, Warner-Lambert acordó declararse culpable y pagar más de 430 millones de dólares para resolver las responsabilidades civiles y penales. Una nueva demanda fue presentada al día siguiente en el tribunal federal en nombre de particulares que habían pagado por Neurontin comercializado ilegalmente; este caso (conocido como “Neurontin Marketing, Sales Practices, and Products Liability Litigation”) permanece activo.
El caso Franklin, con más de 8.000 páginas de documentos corporativos, es de dominio público y están disponibles en una biblioteca digital de la Universidad de California, San Francisco (www.dida.library.ucsf.edu).
El caso Neurontin ha puesto en evidencia los mecanismos de acción de una campaña de mercadeo, sus objetivos y estrategias, tácticas y programas, y la participación de médicos e instituciones.2 La campaña utilizó sistemáticamente el engaño y la desinformación para crear una base de evidencias sesgadas y manipular las creencias de los médicos y su comportamiento a la hora de prescribir. No se encontró que por si mismo, los métodos de promoción fueran ilegales, lo ilegal fue promover una prescripción fuera de las indicaciones aprobadas. Así pues, la importancia de este caso se centra, en gran medida, en que destapa métodos de promoción de la industria que pueden ser extensos, pero que siguen sin percibirse, dado que raramente se procesa a compañías por promoción ilegal.
El plan de marketing de Neurontin consta de dos estrategias generales: la promoción de la utilización de Neurontin: alta prescripción de los médicos y el "cultivo de líderes" de pensamientos- y otros programas tácticos.2 Reclutaron, entrenaron y pagaron a médicos locales como ponentes para programas de venta “cara a cara”, que la compañía consideró como “una de las forma más eficaces de comunicar nuestro mensaje”. Captaron líderes académicos a través de becas de educación e investigación y oportunidades de charlas; algunos recibieron hasta 158.250 dólares en 4 años. La empresa reunió grupos de asesores y consultores con la finalidad de establecer relaciones con ellos y acordar “mensajes contundentes sobre Neurontin”.
Organizaron eventos educativos, investigación y publicaciones donde la intención de promoción era más encubierta, y otras más transparentes, como la publicidad y las visitas de los comerciales. “Los programas de educación” reflejan la creencia de que “la educación médica maneja este mercado”. Se realizaron teleconferencias entre médicos asistenciales moderadas por médicos a los que pagaron hasta $176.100 en 4 años. Parke-Davis buscó “grandes defensores del Neurontín que dieran charlas a nivel local”. Se concedieron “becas educativas sin restricciones” a empresas de formación médica con animo de lucro que promovían programas para discutir sobre usos no autorizados de Neurontin, reconocidos por el Consejo para la Acreditación de la Educación Médica Continua.
Se diseñó una “estrategia de publicaciones” que incrementaran el empleo de Neurontin en el dolor neuropático y el trastorno bipolar, indicaciones no autorizadas pero con gran potencial de ingresos. Parke-Davis contrató empresas médicas para generar artículos sobre estos temas: las revistas claves, los títulos y los posibles autores eran escogidos por Parke-Davis, así como el mensaje en consonancia con los objetivos de la promoción; por supuesto, algunos de los artículos fueron escritos por “escritores fantasma”.
Se diseñó una “investigación” por encargo dirigida específicamente a promover el uso de Neurontin. Un gran ensayo de siembra se llevó a cabo para “enseñar a los médicos a ajustar Neurontin a su efecto clínico” y “dar la oportunidad a los neurólogos para ajustar dosis más altas (hasta el doble del límite aprobado por la FDA) si era necesario”. En un dossier de 318 páginas desclasificado recientemente, sobre las investigaciones patrocinadas por Parke-Davis, el epidemiólogo Dickersin Kay concluyó que los documentos demuestran “un conjunto notable de prueba de sesgos que supone sencillamente un engaño a la comunidad biomédica y una ocultación de la verdad científica en relación con la eficacia de Neurontin para la migraña, trastornos bipolares y el dolor”. Por ejemplo, se retrasó la publicación de un informe sobre un estudio multicéntrico frente a placebo, que no encontró efecto de Neurontin en la medida de resultado primario para el dolor neuropático, porque “nosotros, [empleados de Parke–Davis] debemos tener cuidado de no publicar cualquier cosa que perjudique el éxito de ventas del Neurontin“. En última instancia, los artículos publicados restaron importancia a la falta de efecto en el resultado primario, destacando otros secundarios y análisis de subgrupos que favorecían a Neurontin. A pesar de que es conocida la amenaza que supone para la integridad científica una autoría afín y los sesgos comerciales en la investigación, la documentación detallada sobre la manipulación, tanto en la investigación como publicación relacionada con Neurontin es notable.
Cuál es el legado de Neurontin:
En primer lugar, hemos aprendido que el marketing farmacéutico puede ser amplio, estratégico, bien financiado, disfrazado de “educación” e “investigación”, influyente y muy eficaz. La promoción de Neurontin no fue nada discreta, sino que se intercaló en casi todos los aspectos de la vida profesional de los médicos. Si bien el marketing farmacéutico puede ser opaco, engañoso y manipulador, esta evidencia indica que la promoción de medicamentos puede llegar a corromper a la ciencia, a la enseñanza y a la práctica médica.
En segundo lugar, este marketing involucró a personas e instituciones que, al parecer, no reconocieron los graves problemas éticos y jurídicos de sus acciones. Los empleados de Parke-Davis, las empresas de formación médica y muchos médicos (consultores, asesores, educadores e investigadores) participaron conscientemente. Universidades, hospitales, organizaciones profesionales y fundaciones también colaboraron y organismos de supervisión, como la FDA o el Departamento de Justicia, no intervinieron rápidamente. Al parecer, hubo una aceptación compartida de que el marketing de Parke-Davis era simple negocio, como de costumbre.
Por último, estos casos fundamentan la convicción de que son esenciales nuevas "medidas drásticas" para preservar la integridad de la ciencia y la práctica médica y para justificar la confianza en las instituciones.4 Creemos que dicha acción
debería incluir que los documentos sean del dominio público, su estudio para informar y buscar estrategias que reduzcan al mínimo los abusos, establecer sanciones eliminando los beneficios que pueden obtenerse a través del mercadeo ilegal
y la creación de un Instituto Nacional de Investigación Farmacéutica de caracter publico e independiente que revise la investigación farmacéutica que podrían ser financiados por un impuesto sobre todas las ventas de medicamentos.5
Nuestra profesión se ve obligada a abogar por este tipo de acciones para preservar nuestra integridad, nuestro contrato social y, en definitiva, nuestros privilegios? El legado más importante de Neurontin puede ser la promoción de este debate entre todos nosotros y quizás impulsando aun más allá hacia la acción.
referencias
1. Disclosure of information by relator David P. Franklin pursuant to 31 U.S.C. 3730 b(2), page 11. (Accessed December 16, 2008, athttp://dida.library.ucsf.edu/pdf/rab00a10.)
2. Steinman MA, Bero LA, Chren MM, Landefeld CS. The promotion of gabapentin: an analysis of internal industry documents. Ann Intern Med 2006;145:284-293. 3. Dickersin K. Reporting and other biases in studies of Neurontin for migraine, psychiatric/bipolar disorders, nociceptive pain, and neuropathic pain. August 10, 2008. (Accessed December 16, 2008, athttp://www.pharmalot.com/wp-content/uploads/2008/10/ neurontin-dickersin-2.pdf.)
4. DeAngelis CD, Fontanarosa PB. Impugning the integrity of medical science: the adverse effects of industry influence. JAMA 2008;299:1833-1835. [Free Full Text]5. Landefeld CS. Commercial support and bias in pharmaceutical research. Am J Med 2004;117:876-878.
jueves, 15 de enero de 2009
lunes, 12 de enero de 2009
Plantas medicinales: 15.000 están en riesgo de extinción
Informe de una ONG / Remedios medicinales. Incluyen especies útiles para drogas contra el cáncer y la malaria
La Nación (Argentina) 12-01-09
La salud de millones de personas podría estar en riesgo debido a que las plantas medicinales que se usan para preparar remedios tradicionales, como los fármacos para luchar contra el cáncer y la malaria, están siendo sobreexplotadas.
"La pérdida de la diversidad de las plantas medicinales es casi un desastre", asegura Sara Oldfield, secretaria general de la organización no gubernamental Botanic Gardens Conservation International.
La mayoría de la población mundial, incluido el 80 por ciento de todos los pueblos africanos, confía en los resultados de las medicinas herbales derivadas en gran parte de las plantas silvestres. Pero unas 15.000 de las 50.000 especies medicinales disponibles en la naturaleza están en peligro de extinción, según revela un informe de la organización internacional Plantlife difundido esta semana. Se ha registrado escasez de especies en China, la India, Kenia, Nepal, Tanzania y Uganda.
La explotación comercial excesiva es lo que más daño está produciendo, aunque la contaminación, la competencia con especies invasivas y la destrucción del hábitat también agravan el problema.
"Los recolectores con fines comerciales generalmente recogen las plantas medicinales con muy poco cuidado de su sustentabilidad -señala el informe de Plantlife-. Eso puede ser en parte por ignorancia, pero sucede principalmente porque esa recolección está desorganizada y es competitiva."
En busca de soluciones
Los árboles medicinales en riesgo incluyen el tejo del Himalaya ( Taxus wallichiana ), que sirve para producir el anticancerígeno paclitaxel; un árbol de la familia de las caneláceas ( Warburgia ), que da lugar a un medicamento contra la malaria, y la cereza africana ( Prunus africana ), cuyo extracto se usa para tratar una enfermedad de la próstata.
Otras especies son Nothapodytes foetida , un árbol pequeño del sur de la India y Sri Lanka que se usa en Europa para producir fármacos oncológicos; Saussurea lappa , cuya raíz se usa en la India para preparar remedios para trastornos crónicos de la piel, y Fritillaria cirrhosa , de China, que sirve para controlar infecciones respiratorias.
La solución, asegura el autor del informe, Alan Hamilton, es proporcionarles a las comunidades locales incentivos para proteger esas plantas. Diez proyectos analizados por Plantlife en la India, Paquistán, China, Nepal, Uganda y Kenia demostraron que ese enfoque puede dar muy buenos resultados.
En Uganda, el proyecto permitió asegurar el suministro sustentable de tratamientos económicos contra la malaria, mientras que en China se logró crear por primera vez una reserva de plantas medicinales dirigida por la comunidad.
"Mejorar la salud, asegurar un ingreso económico y mantener las tradiciones culturales son objetivos importantes en el proceso de motivación de las personas para garantizar la conservación de las plantas medicinales y de los hábitats -indica Hamilton-. Para defender la conservación hay que trabajar con lo que le interesa a la población."
Ghillean Prance, ex director del Jardín Botánico Real de Kew, en Londres, opina también que las plantas medicinales necesitan protección urgente. "No se está haciendo lo suficiente -dijo-. Los seres humanos tendemos a destruir todas aquellas plantas que nos son más útiles."
La Nación (Argentina) 12-01-09
La salud de millones de personas podría estar en riesgo debido a que las plantas medicinales que se usan para preparar remedios tradicionales, como los fármacos para luchar contra el cáncer y la malaria, están siendo sobreexplotadas.
"La pérdida de la diversidad de las plantas medicinales es casi un desastre", asegura Sara Oldfield, secretaria general de la organización no gubernamental Botanic Gardens Conservation International.
La mayoría de la población mundial, incluido el 80 por ciento de todos los pueblos africanos, confía en los resultados de las medicinas herbales derivadas en gran parte de las plantas silvestres. Pero unas 15.000 de las 50.000 especies medicinales disponibles en la naturaleza están en peligro de extinción, según revela un informe de la organización internacional Plantlife difundido esta semana. Se ha registrado escasez de especies en China, la India, Kenia, Nepal, Tanzania y Uganda.
La explotación comercial excesiva es lo que más daño está produciendo, aunque la contaminación, la competencia con especies invasivas y la destrucción del hábitat también agravan el problema.
"Los recolectores con fines comerciales generalmente recogen las plantas medicinales con muy poco cuidado de su sustentabilidad -señala el informe de Plantlife-. Eso puede ser en parte por ignorancia, pero sucede principalmente porque esa recolección está desorganizada y es competitiva."
En busca de soluciones
Los árboles medicinales en riesgo incluyen el tejo del Himalaya ( Taxus wallichiana ), que sirve para producir el anticancerígeno paclitaxel; un árbol de la familia de las caneláceas ( Warburgia ), que da lugar a un medicamento contra la malaria, y la cereza africana ( Prunus africana ), cuyo extracto se usa para tratar una enfermedad de la próstata.
Otras especies son Nothapodytes foetida , un árbol pequeño del sur de la India y Sri Lanka que se usa en Europa para producir fármacos oncológicos; Saussurea lappa , cuya raíz se usa en la India para preparar remedios para trastornos crónicos de la piel, y Fritillaria cirrhosa , de China, que sirve para controlar infecciones respiratorias.
La solución, asegura el autor del informe, Alan Hamilton, es proporcionarles a las comunidades locales incentivos para proteger esas plantas. Diez proyectos analizados por Plantlife en la India, Paquistán, China, Nepal, Uganda y Kenia demostraron que ese enfoque puede dar muy buenos resultados.
En Uganda, el proyecto permitió asegurar el suministro sustentable de tratamientos económicos contra la malaria, mientras que en China se logró crear por primera vez una reserva de plantas medicinales dirigida por la comunidad.
"Mejorar la salud, asegurar un ingreso económico y mantener las tradiciones culturales son objetivos importantes en el proceso de motivación de las personas para garantizar la conservación de las plantas medicinales y de los hábitats -indica Hamilton-. Para defender la conservación hay que trabajar con lo que le interesa a la población."
Ghillean Prance, ex director del Jardín Botánico Real de Kew, en Londres, opina también que las plantas medicinales necesitan protección urgente. "No se está haciendo lo suficiente -dijo-. Los seres humanos tendemos a destruir todas aquellas plantas que nos son más útiles."
jueves, 8 de enero de 2009
Cientificos alemanes solicitan reevaluacion de la HPV
Jörg Schaaber, de BUKO Pharma-Kampagne y presidente de la ISDB, nos alerta que está disponible en Inglés la declaración de 13 reconocidos científicos de Alemania, que han solicitado una reevaluación de la información y las políticas sobre la vacunación contra el VPH.
Entre los firmantes se encuentran dos miembros del Estado alemán en el Consejo Consultivo de Evaluación de Desarrollos en el Sistema de Salud, del estado alemán.
La declaración fue publicada a fines de noviembre de 2008 y fue motivo de intensas discusiones en Alemania. En particular, el German Federal Joint Committee, que decide sobre el reembolso de medicamentos y servicios en el sistema público de salud (Krankenkassen), pidió a STIKO, el 19 de diciembre, que realizará una nueva evaluación científica de la vacunación contra el VPH.
[nota: la Comisión STIKO (Ständige Impfkommission ) emite las recomendaciones sobre vacunas, y los fondos de enfermedad tienen la obligación de pagar por las vacunas que recomienda esta comisión.]
La base para esta convocatoria es la mal informada percepción de la eficacia de las vacunas contra el VPH. Los expertos cuestionan las bases científicas para la recomendación de vacunar a todas las niñas de edades comprendidas entre 12-17 años contra el HPV, realizda por el STIKO . Como resultado de la decisión de STIKO, el sistema público de seguro de salud alemán, gasta en vacunas de HPV una cantidad estimada de 500 millones de euros al año.
Schaaber comenta sobre los alcances de lla declaración opr fuera de las fronteras alemanas, ya que existe una urgente necesidad de discutir su eficacia a nivel mundial, ya que la vacunación es evaluada como una solución rápida para los países en desarrollo y los países pobres, que deben definir sus prioridades de salud en pos de las inversiones que realicen. En África es responsable de 0,46% de las muertes, mientras que el VIH / SIDA mata a 18 veces más mujeres y la muerte por causas maternas es cinco veces más frecuente
la declaracion
SCIENTISTS IN GERMANY CALL FOR A REASSESSMENT OF THE HPV VACCINATION AND AN END TO MISLEADING INFORMATION
disponible en
www.uni-bielefeld.de/gesundhw/ag3/downloads/Statement_HPV-vaccine.pdf
Entre los firmantes se encuentran dos miembros del Estado alemán en el Consejo Consultivo de Evaluación de Desarrollos en el Sistema de Salud, del estado alemán.
La declaración fue publicada a fines de noviembre de 2008 y fue motivo de intensas discusiones en Alemania. En particular, el German Federal Joint Committee, que decide sobre el reembolso de medicamentos y servicios en el sistema público de salud (Krankenkassen), pidió a STIKO, el 19 de diciembre, que realizará una nueva evaluación científica de la vacunación contra el VPH.
[nota: la Comisión STIKO (Ständige Impfkommission ) emite las recomendaciones sobre vacunas, y los fondos de enfermedad tienen la obligación de pagar por las vacunas que recomienda esta comisión.]
La base para esta convocatoria es la mal informada percepción de la eficacia de las vacunas contra el VPH. Los expertos cuestionan las bases científicas para la recomendación de vacunar a todas las niñas de edades comprendidas entre 12-17 años contra el HPV, realizda por el STIKO . Como resultado de la decisión de STIKO, el sistema público de seguro de salud alemán, gasta en vacunas de HPV una cantidad estimada de 500 millones de euros al año.
Schaaber comenta sobre los alcances de lla declaración opr fuera de las fronteras alemanas, ya que existe una urgente necesidad de discutir su eficacia a nivel mundial, ya que la vacunación es evaluada como una solución rápida para los países en desarrollo y los países pobres, que deben definir sus prioridades de salud en pos de las inversiones que realicen. En África es responsable de 0,46% de las muertes, mientras que el VIH / SIDA mata a 18 veces más mujeres y la muerte por causas maternas es cinco veces más frecuente
la declaracion
SCIENTISTS IN GERMANY CALL FOR A REASSESSMENT OF THE HPV VACCINATION AND AN END TO MISLEADING INFORMATION
disponible en
www.uni-bielefeld.de/gesundhw/ag3/downloads/Statement_HPV-vaccine.pdf
miércoles, 7 de enero de 2009
Novedades, promesas y Medicina
Medicina, artículo de consumo
Existe una peligrosa tendencia que lleva a creer que cualquier tratamiento es válido para todos o que ya no hay alimento que no provea algún bienestar para la salud. En esa promoción indiscriminada, la profesión va dando más frentes vulnerables.
Por: Carlos Gherardi
Clarín 7 de enero 2009
www.clarin.com/diario/2009/01/07/opinion/o-01834805.htm
La salud como un producto de consumo es una realidad que ya está consolidada en una sociedad como la actual. Sin embargo, esta alianza resulta desaconsejable y peligrosa. No se trata de negar la importancia de la difusión de los beneficiosos consejos y noticias que hoy los medios de comunicación ponen al alcance de todos, sino de advertir que el propósito económico, que incluye también la difusión de la falacia o del error, puede ser ajeno al bienestar deseable de la población.
Y aquí la reflexión y responsabilidad de las instituciones científicas y empresariales dedicadas al cuidado de la salud debieran prevalecer más allá de la regulación seria y responsable de los poderes públicos. Hace más de una década, una marca de agua embotellada con muy bajo contenido en sodio consiguió el aval de una sociedad científica muy prestigiosa y hasta su logotipo pudo ser visto en el material publicitario y hasta en el rótulo del propio envase. A partir de allí numerosas sociedades han participado en avisos televisivos para promocionar productos de uso tan generalizado como los destinados al tratamiento o prevención de enfermedades gastroenterológicas, dermatológicas, infecciosas y tantas más.
Esta incursión de quien representa muy seriamente una disciplina médica en una pauta publicitaria masiva, que puede ser de beneficio opinable y que tiene también otra competencia, no resulta éticamente aceptable, predispone al público al equívoco y opaca aún más el difícil ejercicio de la profesión médica. Asimismo el ofrecimiento de prácticas médicas no validadas científicamente y hasta de productos no autorizados por las instituciones oficiales de registro de medicamentos son habituales hasta con enfermedades tan severas como las neoplásicas en programas que pueden verse en canales de cable. Es cierto que la incorporación de nuevas metodologías de diagnóstico de enfermedades severas de alta prevalencia es incesante, pero ello no autoriza a promocionar pública y masivamente hasta el consumo de una práctica para diagnosticar, por ejemplo, la enfermedad coronaria.
Tampoco parece aconsejable informar sobre nuevas terapéuticas médicas y quirúrgicas para patologías hoy tratables, cuando se encuentran en etapa experimental y no se ha medido aún si su cociente riesgo-beneficio permitirá contabilizarlas como un verdadero progreso. La última noticia, aun científica, no es la mejor y tampoco verdaderamente cierta en todos los casos.
El peligro de esta irrupción ya inevitable de la salud como un artículo de consumo se ejemplifica muy bien hoy, cuando ya nadie se da cuenta al ingresar al sector de lácteos de un supermercado que casi no existe una leche o derivado que no sume a su contenido alguna vitamina, mineral o hasta diferentes bacilos para presuntos beneficios que no siempre son tales ni para todos ni todo el tiempo.
Pareciera que sólo nos queda esperar lo que ya ocurre en Estados Unidos, a pesar de importantes críticas, donde es frecuente observar quioscos, en almacenes o supermercados, que atendidos por alumnos de enfermería durante las 24 horas del día, ofrecen libremente el consumo de variados métodos de diagnóstico de atención primaria que incluyen hasta la detección del estreptococo en las fauces del consumidor.
Así las cosas, la profesión médica suma también la lógica del mercado de consumo a su cuestionamiento como profesión. Como indica el sociólogo Freidson acertadamente, la lógica del mercado que responde a la productividad y a la rentabilidad y la burocrática que privilegia la eficiencia, conducirán al desmantelamiento de una profesión que sólo puede y debe ser entendida como un verdadero proyecto moral destinado a la producción de un bien indispensable e insustituible para la sociedad.
Este proyecto moral comprendería dos planos: por un lado, una medicina centrada en el paciente que facilitaría su humanización y, por el otro, que la protección del bien público, constituido por la salud, signifique participar en la discusión de cómo administrar justicia a este respecto.
Existe una peligrosa tendencia que lleva a creer que cualquier tratamiento es válido para todos o que ya no hay alimento que no provea algún bienestar para la salud. En esa promoción indiscriminada, la profesión va dando más frentes vulnerables.
Por: Carlos Gherardi
Clarín 7 de enero 2009
www.clarin.com/diario/2009/01/07/opinion/o-01834805.htm
La salud como un producto de consumo es una realidad que ya está consolidada en una sociedad como la actual. Sin embargo, esta alianza resulta desaconsejable y peligrosa. No se trata de negar la importancia de la difusión de los beneficiosos consejos y noticias que hoy los medios de comunicación ponen al alcance de todos, sino de advertir que el propósito económico, que incluye también la difusión de la falacia o del error, puede ser ajeno al bienestar deseable de la población.
Y aquí la reflexión y responsabilidad de las instituciones científicas y empresariales dedicadas al cuidado de la salud debieran prevalecer más allá de la regulación seria y responsable de los poderes públicos. Hace más de una década, una marca de agua embotellada con muy bajo contenido en sodio consiguió el aval de una sociedad científica muy prestigiosa y hasta su logotipo pudo ser visto en el material publicitario y hasta en el rótulo del propio envase. A partir de allí numerosas sociedades han participado en avisos televisivos para promocionar productos de uso tan generalizado como los destinados al tratamiento o prevención de enfermedades gastroenterológicas, dermatológicas, infecciosas y tantas más.
Esta incursión de quien representa muy seriamente una disciplina médica en una pauta publicitaria masiva, que puede ser de beneficio opinable y que tiene también otra competencia, no resulta éticamente aceptable, predispone al público al equívoco y opaca aún más el difícil ejercicio de la profesión médica. Asimismo el ofrecimiento de prácticas médicas no validadas científicamente y hasta de productos no autorizados por las instituciones oficiales de registro de medicamentos son habituales hasta con enfermedades tan severas como las neoplásicas en programas que pueden verse en canales de cable. Es cierto que la incorporación de nuevas metodologías de diagnóstico de enfermedades severas de alta prevalencia es incesante, pero ello no autoriza a promocionar pública y masivamente hasta el consumo de una práctica para diagnosticar, por ejemplo, la enfermedad coronaria.
Tampoco parece aconsejable informar sobre nuevas terapéuticas médicas y quirúrgicas para patologías hoy tratables, cuando se encuentran en etapa experimental y no se ha medido aún si su cociente riesgo-beneficio permitirá contabilizarlas como un verdadero progreso. La última noticia, aun científica, no es la mejor y tampoco verdaderamente cierta en todos los casos.
El peligro de esta irrupción ya inevitable de la salud como un artículo de consumo se ejemplifica muy bien hoy, cuando ya nadie se da cuenta al ingresar al sector de lácteos de un supermercado que casi no existe una leche o derivado que no sume a su contenido alguna vitamina, mineral o hasta diferentes bacilos para presuntos beneficios que no siempre son tales ni para todos ni todo el tiempo.
Pareciera que sólo nos queda esperar lo que ya ocurre en Estados Unidos, a pesar de importantes críticas, donde es frecuente observar quioscos, en almacenes o supermercados, que atendidos por alumnos de enfermería durante las 24 horas del día, ofrecen libremente el consumo de variados métodos de diagnóstico de atención primaria que incluyen hasta la detección del estreptococo en las fauces del consumidor.
Así las cosas, la profesión médica suma también la lógica del mercado de consumo a su cuestionamiento como profesión. Como indica el sociólogo Freidson acertadamente, la lógica del mercado que responde a la productividad y a la rentabilidad y la burocrática que privilegia la eficiencia, conducirán al desmantelamiento de una profesión que sólo puede y debe ser entendida como un verdadero proyecto moral destinado a la producción de un bien indispensable e insustituible para la sociedad.
Este proyecto moral comprendería dos planos: por un lado, una medicina centrada en el paciente que facilitaría su humanización y, por el otro, que la protección del bien público, constituido por la salud, signifique participar en la discusión de cómo administrar justicia a este respecto.
Boletines de medicamentos nuevos números
Ernesto Barrera nos avisa de recientes boletines
Boletín Farmacoterapéutico de Castilla-La Mancha: Fármacos en el
tratamiento de la Artritis Reumatoide.
http://sescam.jccm.es/web1/profesionales/farmacia/usoRacional/documentos/IX_05_ArtritisReumatoide.pdf
Hoja de evaluación de medicamentos de Castilla-La Mancha:
Melatonina:
http://sescam.jccm.es/web1/profesionales/farmacia/usoRacional/documentos/IX_10_Melatonina.pdf
Lenalidomida:
http://sescam.jccm.es/web1/profesionales/farmacia/usoRacional/documentos/IX_09_Lenalidomida.pdf
Ficha de Novedad Terapéutica editada por Rioja Salud (Consejería de
Salud del gobierno de La Rioja): Evaluación de Gliptinas.
http://www.riojasalud.es/ficheros/evaluacion_nuevos_medicamentos/FNT07-gliptinas.pdf
Declaración de la International Society of Drug Bulletins sobre la DTCA
(Direct-to-consumer advertising):
http://66.71.191.169/isdbweb/pag/documents/20081216_ISDB_DTCAStatement.pdf
Nota de prensa de la Presidencia del Gobierno de España sobre la nueva
Orden de Precios de Referencia:
http://www.la-moncloa.es/ServiciosdePrensa/NotasPrensa/MSC/_2008/ntpr20081231_preciosmedicamentos.htm
y Boletín Oficial del Estado donde se publica:
http://www.boe.es/boe/dias/2008/12/31/pdfs/A52747-52844.pdf
Boletín Farmacoterapéutico de Castilla-La Mancha: Fármacos en el
tratamiento de la Artritis Reumatoide.
http://sescam.jccm.es/web1/profesionales/farmacia/usoRacional/documentos/IX_05_ArtritisReumatoide.pdf
Hoja de evaluación de medicamentos de Castilla-La Mancha:
Melatonina:
http://sescam.jccm.es/web1/profesionales/farmacia/usoRacional/documentos/IX_10_Melatonina.pdf
Lenalidomida:
http://sescam.jccm.es/web1/profesionales/farmacia/usoRacional/documentos/IX_09_Lenalidomida.pdf
Ficha de Novedad Terapéutica editada por Rioja Salud (Consejería de
Salud del gobierno de La Rioja): Evaluación de Gliptinas.
http://www.riojasalud.es/ficheros/evaluacion_nuevos_medicamentos/FNT07-gliptinas.pdf
Declaración de la International Society of Drug Bulletins sobre la DTCA
(Direct-to-consumer advertising):
http://66.71.191.169/isdbweb/pag/documents/20081216_ISDB_DTCAStatement.pdf
Nota de prensa de la Presidencia del Gobierno de España sobre la nueva
Orden de Precios de Referencia:
http://www.la-moncloa.es/ServiciosdePrensa/NotasPrensa/MSC/_2008/ntpr20081231_preciosmedicamentos.htm
y Boletín Oficial del Estado donde se publica:
http://www.boe.es/boe/dias/2008/12/31/pdfs/A52747-52844.pdf
lunes, 5 de enero de 2009
salud y mercado
El mercado de la salud
Ana AlonsoF. Aceytuno
Las Palmas de Gran Canaria -
El País (España) 05/01/2009
http://www.elpais.com/articulo/opinion/mercado/salud/elpepuopi/20090105elpepiopi_9/Tes
El escándalo surgido al conocerse que miembros del jurado que ha otorgado el Premio Nobel de Medicina de este año al descubridor del virus del papiloma
están vinculados a una multinacional fabricante de dos vacunas contra el citado virus, pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de dibujar una
línea clara que separe mercado y salud. No es éste el único ejemplo.
Recientemente, dos importantes sociedades científicas ginecológicas españolas han recomendado el uso de terapia hormonal en mujeres menopáusicas
para indicaciones harto dudosas, minimizando los riesgos conocidos del uso de la misma. No es ningún secreto que las empresas farmacéuticas son un
motor importante en la financiación de los trabajos de investigadores de instituciones públicas y privadas, así como en la formación de los médicos,
cubriendo los gastos de organización y asistencia a reuniones científicas.
Sería absurdo suponer que la cuantiosa inversión económica que realizan estas empresas no incluya entre sus legítimos objetivos la promoción de sus
productos. No es éste, a mi juicio, el problema.
Lo que me llama la atención es el silencio de las administraciones públicas para contrarrestar una información que, por fuerza, tiene que estar sesgada.
En el tema de la vacuna del papiloma faltó tiempo para que los Gobiernos central y autónomos asumieran la aplicación inmediata de la misma, pese a
existir, con toda seguridad, otras prioridades más urgentes en materia sanitaria.
En el de la terapia hormonal, no se ha visto que los responsables de sanidad realicen un esfuerzo para que las mujeres puedan decidir en base a una
información más objetiva que la que están recibiendo en la actualidad.
No pongo en tela de juicio el valor de las grandes empresas farmacéuticas en el avance de la medicina pero, a la vista de lo que hay, me pregunto quién
toma las decisiones que afectan a nuestra salud: ¿nuestros representantes políticos o la presión del mercado.
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Ana AlonsoF. Aceytuno
Las Palmas de Gran Canaria -
El País (España) 05/01/2009
http://www.elpais.com/articulo/opinion/mercado/salud/elpepuopi/20090105elpepiopi_9/Tes
El escándalo surgido al conocerse que miembros del jurado que ha otorgado el Premio Nobel de Medicina de este año al descubridor del virus del papiloma
están vinculados a una multinacional fabricante de dos vacunas contra el citado virus, pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de dibujar una
línea clara que separe mercado y salud. No es éste el único ejemplo.
Recientemente, dos importantes sociedades científicas ginecológicas españolas han recomendado el uso de terapia hormonal en mujeres menopáusicas
para indicaciones harto dudosas, minimizando los riesgos conocidos del uso de la misma. No es ningún secreto que las empresas farmacéuticas son un
motor importante en la financiación de los trabajos de investigadores de instituciones públicas y privadas, así como en la formación de los médicos,
cubriendo los gastos de organización y asistencia a reuniones científicas.
Sería absurdo suponer que la cuantiosa inversión económica que realizan estas empresas no incluya entre sus legítimos objetivos la promoción de sus
productos. No es éste, a mi juicio, el problema.
Lo que me llama la atención es el silencio de las administraciones públicas para contrarrestar una información que, por fuerza, tiene que estar sesgada.
En el tema de la vacuna del papiloma faltó tiempo para que los Gobiernos central y autónomos asumieran la aplicación inmediata de la misma, pese a
existir, con toda seguridad, otras prioridades más urgentes en materia sanitaria.
En el de la terapia hormonal, no se ha visto que los responsables de sanidad realicen un esfuerzo para que las mujeres puedan decidir en base a una
información más objetiva que la que están recibiendo en la actualidad.
No pongo en tela de juicio el valor de las grandes empresas farmacéuticas en el avance de la medicina pero, a la vista de lo que hay, me pregunto quién
toma las decisiones que afectan a nuestra salud: ¿nuestros representantes políticos o la presión del mercado.
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salud y mercado
El mercado de la salud
Ana AlonsoF. Aceytuno
Las Palmas de Gran Canaria -
El País (España) 05/01/2009
http://www.elpais.com/articulo/opinion/mercado/salud/elpepuopi/20090105elpepiopi_9/Tes
El escándalo surgido al conocerse que miembros del jurado que ha otorgado el Premio Nobel de Medicina de este año al descubridor del virus del papiloma
están vinculados a una multinacional fabricante de dos vacunas contra el citado virus, pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de dibujar una
línea clara que separe mercado y salud. No es éste el único ejemplo.
Recientemente, dos importantes sociedades científicas ginecológicas españolas han recomendado el uso de terapia hormonal en mujeres menopáusicas
para indicaciones harto dudosas, minimizando los riesgos conocidos del uso de la misma. No es ningún secreto que las empresas farmacéuticas son un
motor importante en la financiación de los trabajos de investigadores de instituciones públicas y privadas, así como en la formación de los médicos,
cubriendo los gastos de organización y asistencia a reuniones científicas.
Sería absurdo suponer que la cuantiosa inversión económica que realizan estas empresas no incluya entre sus legítimos objetivos la promoción de sus
productos. No es éste, a mi juicio, el problema.
Lo que me llama la atención es el silencio de las administraciones públicas para contrarrestar una información que, por fuerza, tiene que estar sesgada.
En el tema de la vacuna del papiloma faltó tiempo para que los Gobiernos central y autónomos asumieran la aplicación inmediata de la misma, pese a
existir, con toda seguridad, otras prioridades más urgentes en materia sanitaria.
En el de la terapia hormonal, no se ha visto que los responsables de sanidad realicen un esfuerzo para que las mujeres puedan decidir en base a una
información más objetiva que la que están recibiendo en la actualidad.
No pongo en tela de juicio el valor de las grandes empresas farmacéuticas en el avance de la medicina pero, a la vista de lo que hay, me pregunto quién
toma las decisiones que afectan a nuestra salud: ¿nuestros representantes políticos o la presión del mercado.
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Ana AlonsoF. Aceytuno
Las Palmas de Gran Canaria -
El País (España) 05/01/2009
http://www.elpais.com/articulo/opinion/mercado/salud/elpepuopi/20090105elpepiopi_9/Tes
El escándalo surgido al conocerse que miembros del jurado que ha otorgado el Premio Nobel de Medicina de este año al descubridor del virus del papiloma
están vinculados a una multinacional fabricante de dos vacunas contra el citado virus, pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de dibujar una
línea clara que separe mercado y salud. No es éste el único ejemplo.
Recientemente, dos importantes sociedades científicas ginecológicas españolas han recomendado el uso de terapia hormonal en mujeres menopáusicas
para indicaciones harto dudosas, minimizando los riesgos conocidos del uso de la misma. No es ningún secreto que las empresas farmacéuticas son un
motor importante en la financiación de los trabajos de investigadores de instituciones públicas y privadas, así como en la formación de los médicos,
cubriendo los gastos de organización y asistencia a reuniones científicas.
Sería absurdo suponer que la cuantiosa inversión económica que realizan estas empresas no incluya entre sus legítimos objetivos la promoción de sus
productos. No es éste, a mi juicio, el problema.
Lo que me llama la atención es el silencio de las administraciones públicas para contrarrestar una información que, por fuerza, tiene que estar sesgada.
En el tema de la vacuna del papiloma faltó tiempo para que los Gobiernos central y autónomos asumieran la aplicación inmediata de la misma, pese a
existir, con toda seguridad, otras prioridades más urgentes en materia sanitaria.
En el de la terapia hormonal, no se ha visto que los responsables de sanidad realicen un esfuerzo para que las mujeres puedan decidir en base a una
información más objetiva que la que están recibiendo en la actualidad.
No pongo en tela de juicio el valor de las grandes empresas farmacéuticas en el avance de la medicina pero, a la vista de lo que hay, me pregunto quién
toma las decisiones que afectan a nuestra salud: ¿nuestros representantes políticos o la presión del mercado.
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