jueves, 16 de octubre de 2008

Butlleti Groc

esta disponible el un nuevo número del Butlleti Groc
20 años de Butlleti Groc: nuevos retos en farmacovigilancia

en la dirección
http://www.icf.uab.es/informacion/boletines/bg/bg212.08e.pdf

Boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra (Bit)

Juan Erviti del Boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra (Bit) nos informa que esta disponible el
Volumen 16, Número 3, septiembre 2008
Manejo del paciente politraumatizado en el ámbito prehospitalario
disponible en http://www.cfnavarra.es/WebGN/SOU/publicac/BJ/textos/Bit_v16n3.pdf

BOLETÍN INFAC. vol16 nº 6

Iñigo Aizpurua, del CEVIME (Centro Vasco de Información de Medicamentos), nos informa que esta disponible un nuevo número del INFAC volumen 16 nº 6,
cuyo tema es
Manejo de la obesidad en Atención Primaria
disponible en: http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/infac/es_1223/adjuntos/infac_vol_16n_6.pdf
La tabla acompañante de suplementos deteticos antiobesidad esta disponible en : http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/infac/es_1223/adjuntos/infac_vol_16_%206_tabla.pdf

y en numeros anteriores
"¿mejoramos el control glucémico con los nuevos antidiabéticos?"
http://www.osanet.euskadi.net/r85-20319/es/contenidos/informacion/infac/es_1223/adjuntos/infac_vol_16_n5.pdf

Evaluación de Rimonabant, elaborada por el CEVIME:Crítica a la publicidad http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/critica_publicidad/es_9911/adjuntos/rimonavant_critica%20publicidad.pdf

Ficha "Nuevo medicamento a exámen"http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/innovaciones_terap/es_1221/adjuntos/140_2008_rimonabant_es.pdf

Informe completo
http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/innovaciones_terap/es_1221/adjuntos/rimonabant_informe.pdf

Boletin Terapeutico Andaluz y otras publicaciones de CADIME

Antonio Matas, Responsable de Publicaciones de CADIME nos informa de los temas del último número del Boletín Terapéutico Andaluz

Artrosis: Abordaje en atención primaria
La osteoartritis o artrosis es una artropatía degenerativa de elevada prevalencia, que constituye la primera causa de dolor crónico y discapacidad en la población de mayor edad. Actualmente no existe un tratamiento curativo, por lo cual el tratamiento es sintomático, y se individualiza de acuerdo con las características de cada paciente y sus preferencias. Resulta fundamental la utilización de medidas no farmacológicas como primer paso del tratamiento; y, posteriormente, cuando sea necesario, combinarlas con el tratamiento farmacológico. El paracetamol continúa siendo el analgésico de primera elección para el tratamiento de la artrosis.
2008 - Vol. 24 - Nº 3
http://www.easp.es/web/documentos/BTA/00013354documento.pdf

Alimentos enriquecidos con fitoesteroles
Los fitosteroles son compuestos de origen vegetal de estructura similar al colesterol, que han mostrado su capacidad para disminuir los niveles de colesterol LDL. Los mamíferos necesitan ingerirlos a través de la dieta; si bien, una dieta occidental estándar no permite alcanzar la dosis diaria óptima, para la cual sería necesario tomar alimentos enriquecidos. No obstante, se desconoce si una ingesta óptima de fitosteroles disminuye el riesgo cardiovascular; y, adicionalmente, no se ha establecido su seguridad a largo plazo; la repercusión que puede tener la reducción de los carotenoides plasmáticos que producen; y, existe controversia sobre su potencial aterogénico.
2008 - Vol. 24 - Nº 3
http://www.easp.es/web/documentos/BTA/00013355documento.pdf

sábado, 11 de octubre de 2008

Medicamentos contra el resfrio para niños: no en los menores de cuatro años

La FDA notificó a los profesionales de la salud y los consumidores que la Consumer Healthcare Products Association (CHPA) modificara voluntariamente el etiquetado de los prouctos de venta libre (OTC), pera la tos y el resfrio estado de "no uso" en los niños menores de 4 años de edad.

La FDA apoya a los miembros de CHPA para ayudar a prevenir, y reducir, el uso indebido y para garantiozar una mejor nformacion a los consumidores sobre el uso seguro y eficaz de estos productos para los niños.
La FDA sigue evaluando la eficacia y seguridad de estos productos y para revisar la lista OTC e los ingredientes y cantidades aprobadas de estos medicamentos. Tanto padres como quienes tengan a cargo el cuidado de los niños deben seguir las instrucciones de dosificación, y tener en cuenta las advertencias incluidos en el etiquetado de los roductos de venta libre para la tos y resfrí,o antes de dar el producto a los niños, y deben consultar a los profesionales de la salud si tiene alguna pregunta o inquietud.
La nota completa "FDA Statement Following CHPA's Announcement on Nonprescription Over-the-Counter Cough and Cold Medicines in Children"en http://www.fda.gov/bbs/topics/NEWS/2008/NEW01899.html


Sobre este tema una entrevista a Janet Woodcock, M.D., directora del Center for Drug Evaluation and Research, de la FDA

Las compañías farmacéuticas le dan el no a los medicamentos contra el resfriado para niños menores de cuatro años
La FDA respalda la acción voluntaria del sector de cambiar el etiquetado, a medida que la agencia continúa evaluando si los productos son seguros para los más jóvenes
Gardner A, para Healthday News Oct. 7, 2008,

Los fabricantes de medicamentos contra la tos y el resfriado señalaron el martes que estos fármacos no deben ser administrados a niños menores de cuatro años, afirmando que actuaban basándose "en una abundancia de cautela".

Además, las compañías anunciaron que usarán frascos a prueba de niños y nuevos dispositivos medidores para los productos, informó a los reporteros el martes en una teleconferencia vespertina la Dra. Janet Woodcock, directora del Centro de evaluación e investigación de medicamentos de la U.S. Food and Drug Administration.
"Este es otro paso en la reevaluación de los medicamentos sin receta para la tos y el resfriado destinados a los niños que se ha estado llevando a cabo", dijo Woodcock. "En la FDA respaldamos las acciones voluntarias de la CHPA [Consumer Healthcare Products Association]. Continuamos evaluando la seguridad y eficacia de estos productos".
La FDA también ha tomado medidas para revisar el monográfico de medicamentos sin receta, escrito en los 70, para estos medicamentos. Los monográficos de la FDA ayudan a determinar cómo se mercadeará un fármaco. El nuevo monográfico tomará en cuenta nuevas investigaciones, algunas de las cuales aún no se han completado.
La FDA ha sostenido conversaciones con el sector de medicamentos de venta sin receta sobre cambios en las etiquetas, señaló Woodcock, y reconociendo que el proceso de formulación de reglas tardaría varios años en el mejor de los casos, respaldó esta acción voluntaria.
Habrá un periodo de transición en que las nuevas etiquetas reemplazarán las existentes en los productos existentes en las farmacias. De manera que padres y cuidadores deben hacer caso a las etiquetas reales de los productos que tienen, y consultar a su médico o farmaceuta si tiene alguna pregunta, aconsejó Woodcock.
El uso de medicamentos sin receta ha sido controversial, y los pediatras critican el mercadeo de los remedios para niños menores de seis años, citando informes sobre problemas de seguridad, e incluso muertes, así como una falta de evidencia de que funcionan.
"La principal causa [de los problemas] ha sido la ingesta accidental, de manera que el principal consejo es mantener los medicamentos fuera del alcance de los niños", sugirió Woodcock. "El segundo es seguir las indicaciones con cuidado y no administrar medicamentos múltiples, que pueden tener los mismos ingredientes".
Al anunciar las nuevas directrices del sector, Linda Suydam, presidenta de la CHPA, afirmó que éstos "reflejan el compromiso general del sector con la continuación de un uso seguro y apropiado de los medicamentos orales sin receta contra la tos y el resfriado en los niños", reportó la Associated Press.
Las compañías estaban haciendo el cambio voluntario basándose "en una abundancia de cautela", enfatizó. La asociación representa a importantes fabricantes y distribuidores de medicamentos sin receta de venta libre y complementos nutricionales.
Las nuevas instrucciones aparecerán en los productos distribuidos para la próxima temporada de resfriado, dijo Suydam. Las compañías también añadirán una advertencia a las etiquetas de sus productos, que dirá que los padres no deben administrar a sus hijos antihistamínicos destinados al alivio de las alergias para provocarles el sueño, según la AP.Los pediatras recibieron con alegría el anuncio del sector del martes, según la agencia noticiosa.
"Es un importante paso hacia delante", afirmó el Dr. Joshua Sharfstein, inspector de salud de Baltimore y líder en el movimiento para que se deje de mercadear los medicamentos para niños pequeños. "No hay evidencia de que estos productos funcionen en niños, y hay definitivamente evidencia de graves efectos secundarios".
A principios de este mes, la FDA sostuvo una audiencia pública sobre el uso de medicinas de venta sin receta para el resfriado para niños de dos a seis años. Pero la agencia pospuso una decisión sobre si son seguros, señalando que se necesitaban más datos.
El Dr. John Jenkins, que dirige la Oficina de nuevos medicamentos de la FDA, aseguró que en ese momento las autoridades de la agencia también estaban preocupadas de que una prohibición inmediata, respaldada por los principales grupos de pediatras, causara que los padres administraran a sus hijos medicamentos para adultos.
"No deseamos hacer algo que pensamos tendrá un impacto positivo sólo para que tenga un impacto negativo no intencionado", planteó Jenkins en la audiencia, informó la AP. "Eso podría ser una situación aún peor".En enero, la FDA emitió una recomendación actualizada de salud en que decía que las preparaciones para la tos y el resfriado no deben ser usadas para tratar a niños menores de dos años debido a posibles complicaciones potencialmente letales. Entre esos productos se encuentran los descongestionantes, expectorantes, antihistamínicos y supresores de la tos.

Justo antes de esa recomendación, los fabricantes de remedios para la tos y la gripe mercadeados para bebés retiraron los productos voluntariamente. A pesar de la poca evidencia de que tales remedios en realidad sean eficaces en los niños, o en los adultos, se calcula que el 10 por ciento de los niños estadounidenses toman uno o más medicamento contra la gripe en cualquier semana dada.
Sin embargo, las preparaciones pueden hacer más daño que bien, sugiere la investigación.
Una revisión de expedientes médicos archivados por la agencia entre 1969 y septiembre de 2006 halló 54 informes de muertes en niños asociadas con medicamentos descongestionantes que contenían pseudoefedrina, fenilefrina o efedrina. También halló 69 informes de muertes asociadas con antihistamínicos que contenían difenhidramina, bromfeniramina o clorfeniramina. La mayoría de las muertes tuvieron lugar entre niños menores de dos años.
Y los U.S. Centers for Disease Control and Prevention informaron que cerca de 7,000 niños estadounidenses menores de 11 años eran tratados cada año en las salas de emergencias debido a problemas con medicamentos para el resfriado y la tos.

viernes, 10 de octubre de 2008

Otro capitulo: conflictos de interes psiquiatras e industria

en la edición del sábado 4 de octubre del The New York Times se publica un articulo de Gardiner Harris que abre otro capitulo sobre las declaraciones de vinculos a la IF de los profesionales medicos

una version en castellano de los primeros parrafos:"....Uno de los psiquiatras más influyentes de EE.UU. ganó más de 2, 8 millones de dolares por consultorías con la industria famacéutica entre 2000 a 2007, pero omitió declarar al menos 1,2 millones de dólares de esos ingresos a su universidad, violando así las normas federales de investigacion, de acuerdo a documentos proporcionados por investigadores del Congreso.
El Dr. Charles B. Nemeroff, de la Universidad Emory, es la figura mas prominente a la fecha, en una serie de casos de conflictos de interes que sacude al mundo de la medicina academica, y aparentemente provocaria grandes cambios en las relaciones entre medicos y empresas farmaceuticas.
Como un ejemplo claro de lo sucedido, el doctor Nemeroff firmo una carta, fechada el 15 de julio de 2004, prometiendo a los administradores de Emory que iba a ganar menos de 10.000 dolares al año de GlaxoSmithKline para poder cumplir con las normas federales. Pero ese mismo dia, estuvo en el hotel Four Seasons Resort en Jackson Hole, ganando 3.000 dolares, lo que se convertiria en 170.000 dolares en ese año por ingresos provenientes de esa empresa, 17 veces mas, la cifra que habian acordado.
Una investigacion del Congreso, liderada por el senador Charles E. Grassley, esta interrogando sitematicamente a algunos de investigadores mas renombrados para que muestren sus declaraciones de conflictos de interes, para poder comparar dichas versiones con los regsitros de pagos de las compañías farmaceuticas.
"Despues de interrogar a 20 medicos e instituciones de investigacion, todo parece indicar que hay problemas con la transparencia por todos lados", segun Grassley. "El sistema actual para el seguimiento de las relaciones financieras no funciona".
Los resultados sugieren, hasta el momento, que las universidades son incapaces de solucionar los conflictos de intereses de sus investigadores. Casi todas las facultades de Medicina y asociaciones de profesionales medicos actualmente están revalorando las relaciones que mantienen con la industria farmaceutica..."

La nota completa:Top Psychiatrist Didn't Report Drug Makers' Pay GARDINER HARRIS October 4, 2008disponible en:http://www.nytimes.com/2008/10/04/health/policy/04drug.html?_r=1&ref=health&oref=slogin

Vendo enfermedades a la carta. Y remedios


Vendo enfermedades a la carta. Y remedios


Javier Sampedro, diario El País (España) 09/10/2008


Los laboratorios definen nuevas patologias en busca de mas nichos de mercado - Las compañias estan detras de informes cocinados para crear necesidades El raloxifeno (Evista, de Lilly) reduce un 75% el riesgo de fractura en las mujeres posmenopáusicas. El ropirinol (Requip, de Glaxo) alivia el síndrome de las piernas inquietas, que afecta al 20% de la población, y el metilfenidato (Ritalina, de Novartis) mitiga el de hiperactividad, padecido por el 8% de los niños. Prolifera la disfunción sexual femenina, crece el trastorno bipolar, arrecia la osteopenia.Todo lo anterior es verdad. Pero no es toda la verdad, porque las estadísticas están anguladas: aunque sean técnicamente correctas, miran al problema desde una perspectiva artificiosa. Y son la clave del emergente debate sobre el "tráfico de enfermedades" (disease mongering).


"Tráfico de enfermedades" es una expresión muy cargada, y lo es de forma intencionada. Ha sido promovida por el periodista australiano Ray Moynihan, que ahora trabaja en la Escuela de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Newcastle (Australia). Y quiere denunciar "la venta de enfermedades mediante la ampliación de las fronteras de lo patológico, a fin de abrir mercados para quienes venden y administran los tratamientos" (PLoS Medicine, mayo de 2008).


Aunque la expresión disease mongering ha sido malversada por el movimiento antipsiquiátrico y la secta de la Cienciología, el debate es serio y ha llegado a la literatura técnica. Y también a los responsables de la salud pública. La Consejería madrileña de Sanidad, por ejemplo, exigió el año pasado a las firmas Lilly y Procter & Gamble que suavizaran la promoción de sus fármacos (Evista y Actonel) para prevenir las fracturas.


"En Europa, las compañías farmacéuticas ya están comercializando sus medicamentos para prevenir las fracturas en mujeres con osteopenia [ligero déficit de masa ósea] y otras condiciones que, según sus cálculos, afectan a casi la mitad de las mujeres posmenopáusicas", afirma el médico Pablo Alonso, del departamento de Epidemiología Clínica y Salud Pública del hospital de Sant Pau.


Alonso es el autor principal de un estudio sobre el disease mongering y la osteopenia publicado este año por el British Medical Journal. Su conclusión es que "se han exagerado los riesgos de la osteopenia, y se han subvalorado los efectos secundarios de los fármacos". Se refiere a cuatro principios activos: raloxifeno, alendronato, risedronato y ranelato de estroncio.


Estos fármacos han probado su eficacia para prevenir las fracturas en las mujeres con osteoporosis. La cuestión es si hay que extenderlos a la mucho más común osteopenia. La industria se apoya para ello en cuatro trabajos científicos publicados en los últimos años, como el que abría este artículo: "El raloxifeno reduce un 75% las fracturas por osteopenia". Parece un argumento contundente. Pero la estadística está sesgada. El matemático John Allen Paulos explica este tipo de sesgo en su libro Un matemático lee el periódico: hay una planta química contaminante en las cercanías, y un estudio concluye que el riesgo de un raro tipo de cáncer se ha duplicado en el barrio. Naturalmente, todo el mundo se larga de allí.


Pero no deberían, porque ese cáncer es tan infrecuente (digamos que afecta al 0,0003% de la población general) que la duplicación de su riesgo (hasta el 0,0006%) es despreciable. En el caso de las mujeres con osteopenia, su riesgo de fractura es tan bajo que reducirlo un 75% es poco relevante: habría que medicar a 270 mujeres durante tres años sólo para evitar una fractura, según calculan Alonso y sus colegas.Pero hay más. Los posibles efectos secundarios del ranelato -causa diarrea, y hay dudas sobre sus consecuencias cardiovasculares y neurológicas- no se mencionan en ningún momento. Tampoco los del raloxifeno, pese a que incrementa el riesgo de trombos venosos y ataques cardiacos. Ni las secuelas gastrointestinales del alendronato.


Para acabar, el trabajo sobre el fármaco de Lilly lleva la firma de tres empleados de Lilly; el del fármaco de Merck no sólo fue financiado por Merck, sino que tres de sus autores reconocen conflictos de intereses; el del medicamento que distribuye en España Procter & Gamble incluye a dos expertos de Procter & Gamble; y el del fármaco del laboratorio Servier lleva la firma de tres consultores de Servier, que además financió el estudio.Hasta la misma definición de osteopenia está bajo el punto de mira de los expertos en tráfico de enfermedades. El criterio se basa en la densidad mineral de los huesos. Si es mucho menor de lo normal (2,5 desviaciones estándar bajo la media), se diagnostica osteoporosis. Si no tanto (entre 1,0 y 2,5 desviaciones estándar bajo la media), se diagnostica osteopenia.


En realidad, esos criterios fueron publicados en 1994 por un pequeño grupo de estudio asociado a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y no pretenden ser una pauta de diagnóstico -sus propios autores los tildan de "algo arbitrarios"-, sino una mera ayuda para normalizar los estudios epidemiológicos. Alonso subraya además que el grupo de la OMS tenía financiación de los laboratorios Rorer, Sandoz y SmithKline Beecham.La indefinición de los criterios diagnósticos es un asunto común en el debate del tráfico de enfermedades. Los investigadores Lisa Schwartz y Steven Woloshin, de la Universidad de Darmouth, afirman que la incidencia del síndrome de las piernas inquietas "se ha exagerado para abrir mercados a nuevos medicamentos". Presentaron las evidencias en el primer congreso internacional dedicado al tráfico de enfermedades, celebrado hace dos años en Newcastle, Australia.


En la misma reunión, la psiquiatra de la Universidad de Nueva York Leonor Tiefer documentó el papel de la industria farmacéutica en "la creación de una nueva patología llamada disfunción sexual femenina". Y otro psiquiatra, David Haley, de la Universidad de Cardiff, certificó "la creciente promoción del trastorno bipolar, y de los fármacos para tratarlo".


La discusión se hace más delicada cuando afecta a algunos tipos de cáncer. Por ejemplo, el Gobierno español autorizó hace un año la comercialización de la vacuna contra el virus del papiloma humano para prevenir el cáncer de cuello de útero, y propuso a las comunidades autónomas su inclusión en el calendario de vacunaciones del Sistema Nacional de Salud (SNS). Alemania, Reino Unido, Bélgica, Francia y Dinamarca ya habían tomado medidas similares. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega explicó que el cáncer de cuello uterino es el segundo tumor más frecuente entre las mujeres, y que provoca 280.000 muertes anuales en el mundo. En España surgen cada año 2.100 nuevos casos.


La mayoría de los especialistas avala esa decisión, pero no todos. El SNS "no ha tomado la decisión más racional posible", según un grupo de seis investigadores encabezado por Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de salud pública en la Universidad de Alicante y director del Journal of Epidemiology and Community Health.


Estos expertos estiman el coste mínimo de la medida en 125 millones de euros anuales (cada vacuna cuesta 465 euros). Y calculan que, "para cuando se empiecen a prevenir los primeros casos de cáncer, dentro de 30 años, el SNS se habrá gastado 4.000 millones. Prevenir una sola muerte habrá costado entonces ocho millones de euros". Cada año mueren por este cáncer en España 600 mujeres, una tasa de dos muertes por 100.000 mujeres en edad de riesgo.


Con un fármaco de probada eficacia, los argumentos económicos pueden ser secundarios, pero éste no es el caso de la vacuna contra el papiloma, según estos especialistas en salud pública. El cáncer de útero suele tardar décadas en desarrollarse, y el más antiguo ensayo clínico de fase III empezó hace cuatro años. "La vacuna ha sido promocionada como una herramienta eficaz en la prevención del cáncer de cuello uterino", aseguran, "pero esa evidencia científica aún no existe".


Este virus, sin embargo, causa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Suelen remitir antes de dos años, pero si persisten pueden evolucionar a un cáncer en 20 o 30 años. Hay más de 100 cepas del virus, pero las vacunas autorizadas (Gardasil, de MSD, y Cervarix, de GSK) previenen contra las que causan el 70% de los casos de cáncer de cérvix.


Un equipo de investigadores dirigido por Teresa Ruiz Cantero, del departamento de salud pública de la Universidad de Alicante, ha estudiado las estrategias de comunicación de los laboratorios, centrándose en los medicamentos para la menopausia y la disfunción eréctil.


También aquí, una estrategia común es "ampliar el rango de indicaciones", mediante "la extensión de la enfermedad desde cuadros graves a mínimos síntomas. Los fármacos ahora son consumidos por poblaciones sanas y fuera de las indicaciones iniciales".


Según Ruiz Cantero, se han emitido mensajes del tipo "más de la mitad de los hombres mayores de 40 años tiene problemas de erección", que son "una manipulación clara, unos mensajes sesgados y simplistas que aumentan la percepción de que el problema es muy prevalente, prácticamente epidémico".


Estos expertos recuerdan que el objetivo de la OMS es hacer un uso racional del medicamento, y que no se podrá cumplir si la industria eleva las prevalencias, o no incluye toda la información en la publicidad del fármaco. La OMS, por cierto, también habla de la "búsqueda de la verdad" en medicina.


"Debería propiciarse un concierto de las universidades españolas para regular el uso de su nombre en campañas de marketing de las empresas farmacéuticas", dice Ruiz Cantero. "Y para imponer transparencia sobre la financiación de las investigaciones universitarias". También las asociaciones de pacientes deberían difundir qué empresas las financian.


La web podría ayudar, pero está llena de información sobre fármacos difundida por sus propios fabricantes. Ruiz Cantero cree que el Ministerio de Sanidad tiene que liderar la información en Internet. "Así las demás páginas web institucionales tendrían que actualizar periódicamente su información". Las conclusiones del estudio han sido publicadas por el Instituto de la Mujer.


El director de la Federación Internacional de Productores Farmacéuticos, Harvey Bale, defendió el año pasado, ante una reunión de consumidores de 100 países, la capacidad de la industria para promocionar sus medicamentos de forma ética. Pero sólo después de admitir ciertos "ejemplos de sobrepromoción mayúscula".


La patronal farmacéutica británica ha editado un folleto para periodistas donde admite que el número de enfermedades está creciendo, pero argumenta que las empresas del sector no son las responsables de definirlas. Por su lado, Glaxo niega que la promoción de su fármaco para el síndrome de las piernas inquietas sea un caso de tráfico de enfermedades.


"Parte del problema", afirma Moynihan, "es que la industria se gasta en promoción cerca del 25% de su cifra de ventas, casi el doble que en investigación". Las estrategias de mercadotecnia, según este experto, incluyen anuncios en televisión sobre "fármacos para el estilo de vida", campañas de concienciación pública sobre nuevas enfermedades y la "financiación de asociaciones de pacientes y médicos".


Pfizer manipuló datos sobre el NeurontinA principios de los años noventa, los laboratorios Pfizer manipularon la publicación de los ensayos sobre su fármaco Neurontin, según ha revelado un sumario judicial en los tribunales de Boston, recogido ayer por The New York Times. El Neurontin es un medicamento contra la epilepsia, y el objetivo de la multinacional era extenderlo a otras indicaciones como el dolor neuropático derivado de la diabetes. Ello ayudó al Neurontin a superar los 2.000 millones de euros de ventas anuales.


Los expertos que han revisado para el juez miles de documentos de la compañía, incluidos correos electrónicos de sus directivos, muestran que Pfizer retrasó a propósito la publicación de algunos estudios que le iban mal -los que no encontraron evidencia de que el Neurontin sirviera para el dolor neuropático- y manipuló otros para mostrar los datos desde un ángulo más deseable para los fines de la empresa.


La demanda fue presentada por grupos de consumidores, compañías de seguros médicos y sindicatos de Boston. Piden que Pfizer les devuelva miles de millones de dólares por prescripciones de Neurontin, y acusan a la compañía de "tergiversar las ventajas del fármaco de manera fraudulenta".


Pfizer niega la acusación y asegura que presentó los datos de una manera "objetiva, precisa, equilibrada y completa".


Se trata de "una estrategia de publicación que pretende convencer a los médicos de la efectividad del Neurontin, y para tergiversar o suprimir los hallazgos negativos", según Kay Dickersin, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins. Un sesgo que se da en más de la mitad de los artículos sobre ensayos, según publicó en septiembre PLoS.


En 2000, el investigador principal de uno de los estudios negativos, el británico John Reckless, amenazó a la compañía con publicarlo por su cuenta si no lo hacía ella. En septiembre de ese año, un directivo de la firma escribió en un correo: "El doctor Reckless tiene muchas ganas de publicar, pero ello tendrá varias ramificaciones. Creo que podemos limitar los inconvenientes de ese estudio retrasando la publicación tanto como sea posible". El trabajo no fue publicado hasta 2003, y para entonces los resultados aparecían combinados con otros dos estudios, y los tres juntos indicaban que el Neurontin sí era útil contra el dolor neuropático. En otro intercambio de mensajes electrónicos, un directivo de marketing de la compañía y un escritor profesional discuten cómo adornar unos resultados para su presentación en un congreso.